A pesar de la Desamortización de Mendizabal y los desafueros de la especulación, Valladolid ha logrado salvar una parte no despreciable de las iglesias, conventos y palacios levantados en sus siglos de esplendor. Goza también de un patrimonio monumental y urbanístico del siglo XIX y comienzos del XX que poco a poco comienza a ser valorado y protegido.
Convertida en el centro político y administrativo de la comunidad autónoma de Castilla y León, la ciudad del Pisuerga lucha por integrarse en el discurso de la modernidad.
la inauguración, en diciembre de 2007, de la línea de tren de Alta Velocidad (AVE) ha situado a la capital castellana a una hora de Madrid, lo que suma atractivos a la hora de planificar una visita turística.
La Estación del Norte es un edificio ecléctico cuyas obras, dirigidas por el arquitecto Salvador de Armagnac, se iniciaron en 1891 y se terminaron en 1895.
La llamada Casa del Príncipe, que extiende sus arcos, ventanas y balcones por la Acera de Recoletos y por la calle Colmenares, es el edificio modernista más interesante de Valladolid. Erigido en 1906 bajo la dirección del arquitecto Jerónimo Arroyo López, presenta una fachada decorada con motivos florales en la que se emplearon materiales como cemento, piedra y hierro de fundición para configurar columnas, miradores y balcones.
La Plaza de Zorrilla es el lugar donde convergen los paseos ciudadanos, las frondas vegetales, las vías urbanas y una parte de los viajeros que llegamos a la urbe. La plaza se asoma a la Academia de Caballería, la Casa Mantilla, el parque Campo Grande y las calle María de Molina, Santiago y Miguel Íscar. Y parten de ella la Acera de Recoletos y el Peseo de Zorrilla.
Esta plaza, que se abría extramuros tras sobrepasar la llamada puerta del Campo, marcaba el límite amurallado tras el que se asentaba la villa medieval. En la Plaza de Zorrilla arden en la hoguera varios personajes de El hereje, obra del escritor vallisoletano Miguel Delibes.
La estatua de Zorrilla, el ilustre poeta romántico y autor dramático, que nació en Valladolid en el año 1817 y murió en Madrid en 1893. Autor entre otras obras de Don Juan Tenorio. A sus pies se asienta una musa con alas de mariposa. La estatua, erigida por suscripción popular bajo el impulso del Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid, fue inaugurada en diciembre de 1900, es obra de Aureliano Carretero, escultor nacido en Medina de Río Seco.
Don Juan
¿Cielos! ¿Qué es lo que escuché?
¿hasta los muertos así
dejan sus tumbas por mí!
más sombra, delirio fue.
Yo en mi mente le forjé;
la imaginación le dio
la forma en que se mostró,
y ciego vine a creer
en la realidad de un ser
que mi mente fabricó.
Don Juan Tenorio
escena V
![]() |
| Oficina de Información y Turismo |
Valladolid acogió la 38 edición de los Premios Goya
10 de febrero de 2024
![]() |
| Fuente del Cisne |
Campo Grande
En el siglo XVII poblaban sus aceras un total de ocho conventos y tres centros asistenciales, entre los que destaca el hospital de la Resurrección. Era una gran plaza triangular que, ante la puerta de muralla que permitía acceder a la calle Santiago, marcaba los caminos que conducían a Laguna y Simancas.
Aquí se agasajaba a los huéspedes ilustres que llegaban a la villa y se desarrollaban espectáculos de justas y torneos, así como representaciones extraordinarias como quema de herejes. Y también las tradicionales ferias de ganado.
Fue en el siglo XVIII cuando la explanada triangular rodeada de conventos y hospitales se transformó en un espacio ajardinado provisto de calles, paseos y árboles. Y en 1877, a instancias del alcalde Miguel Íscar se convirtió en un jardín romántico con estanque, templete de música, esculturas, pajarera y fuentes.
Se plantaron entonces muchos de los grandiosos ejemplares arbóreos que hoy dan sombra a las estatuas y frescor a los pavos reales. Y que, gracias a la riqueza de flora y fauna, permite otorgarle el título de Jardín Botánico e Histórico de Campo Grande.
Iglesia de santa María la Antigua
Es uno de los edificios característicos de la ciudad y reúne mérito para ello. La historia del templo se remonta al siglo XI, cuando era capilla del conde Ansúrez. A la capilla condal se le añadieron a comienzos del siglo XIII el pórtico y la torre, que se yergue esbelta y poderosa sobre la línea de tejados.
En el siglo XIV se sustituyó la fábrica primitiva por un templo nuevo que, con las restauraciones efectuadas a comienzos del XX, es el que hoy podemos admirar.
Muestra el interior la belleza de la piedra desnuda, de la arquitectura hecha plegaria. En 1922 se trasladó a la catedral el retablo de Juan de Juni que adornaba los muros de la iglesia.
La fachada de la Universidad de Valladolid es el elemento Barroco más destacado de la ciudad y una de las construcciones más significativas del barroco civil en España. Hoy alberga la Facultad de Derecho. Construida entre 1716 y 1718, es la única de las fachadas de este edificio histórico que se conserva.
Las estatuas, los escudos y los capiteles -los elementos más representativos de este edificio- son obra de Antonio Tomé y sus hijos Narciso y Diego. Su trabajo aporta una fuerte carga simbólica al edificio.
Pasaje de Gutiérrez
La calle Castelar nos sitúa al comienzo del Pasaje de Gutiérrez, galería comercial abierta en 1885 que comunica con la calle Fray Luis de León. Encargada por el comerciante Eusebio Gutiérrez y realizada de acuerdo con los planos trazados por Jerónimo Ortiz de Urbina, es un ejemplo de las actuaciones urbanísticas emprendidas por la burguesía decimonónica.
La luz que se filtra por el lucernario permite contemplar el universo de hierros, vidrieras, pinturas alegóricas y esculturas que adornan el pasaje.
![]() |
| Monumento a Colón |
Interior de la iglesia de la Angustias, construida en 1597 a iniciativa de D. Martín Sánchez de Aranzamendi miembro de la Cofradía Penitencial de la Quinta Angustia, presenta las características propias de un templo penitencial para el cobijo de Pasos Procesionales. Destaca en su interior el tabernáculo de la capilla de la Virgen de las Angustias, obra de Juan de Juni, y un conjunto de excelentes obras de arte de los s. XVII y XVIII.
![]() |
| Palacio de Pimentel |
Conforma una de las esquinas de la plaza. Es una mansión que ejemplifica la arquitectura nobiliaria del Renacimiento vallisoletano. Iniciada su construcción en el siglo XV, perteneció inicialmente a don Bernardino Pimentel, regidor de la villa y yerno del marqués de Astorga. Sirvió de alojamiento a Carlos I y de cuna a Felipe II, que nació en una de las estancias el 21 de mayo de 1527.
Iglesia de san Pablo, ubicada en la plaza del mismo nombre, es el único vestigio del convento de Dominicos (s. XIII) derruido tras los procesos desamortizadores del s. XIX para dar paso al Instituto Zorrilla. La construcción del templo donde fue bautizado Felipe II y su sacristía entre los s. XV y XVI son obra del Cardenal Torquemada, de Fray Alonso de Burgos, confesor de Isabel la Católica y obispo de Palencia, y del Cardenal García de Loaysa, confesor de Carlos V y Presidente del Consejo de Indias. Desde 1601 el Duque de Lerma, valido de Felipe III, acomete profundas reformas clasicistas de impronta herreriana en el interior y el conjunto de la monumental fachada, de estilo hispano-flamenco con dos partes diferenciadas: la inferior (s. XV) obra de Simón de Colonia, y la superior, de época del Duque de Lerma.






































































