martes, 19 de junio de 2018

Buitrago del Lozoya




Buitrago del Lozoya
                                                                    por muchas razones

Es Buitrago la segunda localidad en importancia de la sierra Norte de Madrid, después de Torrelaguna. La privilegiada situación geográfica de Buitrago del Lozoya, situado en el camino que comunica las dos mesetas, encajado entre la sierra de La Cabrera, al sureste, y la de Guadarrama, al noroeste. La bella estampa de su recinto amurallado está potenciada por las aguas del Lozoya, que ciñen la población situada entre los ambalses de Puentes Viejas y Riosequillo.

Altitud: 975 metros. 
Superficie: 26, 93 Km cuadrados. 
Distancia a Madrid: 74 km. 







Según el relato de Tito Livio, en el año 190 a.C., los romanos conquistaron un lugar  llamado Litabrum que se identifica con Buitrago. Se pueden rastrear huellas árabes en los orígenes de la muralla y en la red de acequias del entorno.
 
Las primeras referencias históricas fiables de Buitrago se remontan a finales del siglo XI, cuando la comarca fue reconquistada al Islam por las tropas del rey castellano Alfonso VI, en 1083 o 1085, dentro de la campaña bélica que tenía como objeto alcanzar la ciudad de Toledo. Sin embargo, todo apunta a que con anterioridad a esta conquista, debía existir en la localidad un núcleo poblacional vinculado a la ganadería, que se vió fortalecido tras la repoblación efectuada a partir de 1076 por orden de Alfonso VI, formando así la Tierra de Buitrago que, en 1368, pasaría a don Pedro González de Mendoza. El señorío de Buitrago se mantuvo, con sus servidumbres feudales, hasta el siglo XIX.
 



 




Iglesia de Santa María del Castillo




Durante la Edad Media y hasta nuestros días, Buitrago conservó su importancia estratégica como nudo de comunicación, incrementando el número de sus pobladores y sufriendo en su territorio conflictos bélicos como consecuencia de su localización. Uno de ellos fue el paso de las tropas napoleónicas durante 1808, que provocaron un colapso poblacional y económico del que Buitrago tardó muchas décadas en recuperarse.
La otra fue la instalación durante la Guerra Civil Española del frente de Somosierra a apenas un par de kilómetros del municipio. El pueblo fue defendido por tropas republicanas hasta el final de la guerra, ya que creían que si perdían el control del agua de Lozoya, el Franco podría avanzar de manera imparable hacia la capital de España.




 




La Iglesia de Santa María del Castillo se terminó de construir a principios del siglo XIV, posiblemente sobre una antigua mezquita. En 1936 un incendio arrasó todo el conjunto, derruyendo la techumbre gótica, la cuál, ha sido transformada en neo-mudéjar tras la restauración realizada en los años 80. Sobre el altar mayor se puede contemplar un artesonado mudéjar, original del siglo XV, procedente del desaparecido Hospital de San Salvador. Cuenta con dos capillas, también restauradas al estilo mudéjar. La entrada principal de la iglesia se ornamenta con una interesante decoración isabelina del siglo XVI. La torre tiene elementos mudéjares enmarcando sus veinte vanos, cinco en cada cara.























domingo, 17 de junio de 2018

Hôzuki, la librería de Mitsuko. Aki Shimazaki


Hasui Kawase

Escribir es defender la soledad en la que vivo.
                                             María Zambrano   

Hasui Kawase
 
Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro.
Emily Dickinson 

Hasui Kawase


Mitsuko tiene una librería de lance especializada en obras filosóficas. Allí pasa los días serenamente con su madre y Tarô, su hijo sordomudo. Cada viernes por la noche, sin embargo, se convierte en camarera en un bar de alterne de alta gama. Este trabajo le permite asegurarse su independencia económica, y aprecia sus charlas con los intelectuales que frecuentan el establecimiento.
 Un día, una mujer distinguida entra a la tienda acompañada por su hija pequeña. Los niños se sienten inmediatamente atraidos entre ellos. Ante la insistencia de la señora y por complacer a Tarô, a pesar de que normalmente evita hacer amistades, Mitsuko aceptará volver a verlos. Este encuentro podría poner en peligro el equilibrio de su familia.
 Aki Shimazaki sondea aquí la naturaleza del amor maternal. Con gran sutileza, cuestiona la fibra y la fuerza de los lazos.



Aki Shimazaki (Gifu, Japón, 1954)

 Novelista y traductora canadiense de origen japonés. Se mudó a Canadá en 1981, y ha vivido en Vancouver y Toronto. Actualmente vive en Montreal, donde enseña japonés. Escribe y publica sus novelas en francés desde 1991.
 Su segunda novela, Hamaguri, ganó el Premio Ringuet en 2000. Su cuarto libro, Wasurenagusa, recibió el Premio Literario Canadá-Japón en 2002, y su quinta obra, Hotaru, el Premio Gobernador General 2005 de ficción en lengua francesa.   


Autora: Aki Shimazaki
Título original: Hôzuki

Traducción: Iñigo Jáuregui
Nórdica Libros, S.L

Colección Otras latitudes
Edición 2018

Nº de páginas: 138
Imagen de cubierta: Hasui Kawase




Coloco en el escaparate unos libros de ocasión que acabo de comprar. Son más o menos las cuatro de la tarde y empiezan a caer copos de nieve.
    Tarô permanece fuera pese al frío. Sentado a la mesa bajo el tejadillo, juega con sus animales de plástico. Absorto en el juego, no repara en la nieve. Balancea lentamente la cabeza, como si reflexionara. mi mirada se detiene en el color de su pelo: castaño. Dístraida, rememoro la escena en que yo corría estrechando un bebé entre mis brazos.
    De pronto Tarô levanta la cabeza y se lanza corriendo a la acera. Extiende sus manitas para atrapar los copos, con la boca abierta hacia el cielo...(Pág.11)


Hasui Kawase

Museo Picasso. Colección Eugenio Arias. Buitrago del Lozoya


Buitrago del Lozoya, Madrid

Museo dedicado al arte y a
la amistad en la sierra madrileña
 
...venía a menudo a afeitarse y cortarse el pelo en el salón, pero las gentes le cedían la vez: "Después de usted", decían siempre solícitos. Esto le incomoda pues no quería ningún tratamiento especial, y propició que fuera el barbero quien se trasladara a la propia casa del artista para cortarle el pelo.
Temía que quien poseyese su cabello o uñas pudiera llegar a tener poder sobre él, pues creía que éstos estaban impregnados de su fuerza creadora, como el Sansón engañado por Dalila en su lucha con los filisteos...por eso sólo podían cortarle el pelo Arias o sus mujeres.
 



El museo Picasso de Buitrago del Lozoya, en palabras de Eugenio Arias "el único museo dedicado al arte y la amistad", fue el primero creado e inaugurado por la Comunidad de Madrid en 1985.
 Alberga la colección que Pablo Picasso regaló a Eugenio Arias cuando ambos vivian en Francia. Arias siempre deseó que su colección, única por su significado, permaneciera en Buitrago de Lozoya, su pueblo natal. Al igual que ambos soñaban con que el mural Guernica volviera alguna vez a España. Arias sentía que su deber era que esta colección permaneciera en Buitrago.
  El artista y su barbero se conocieron en 1945 en Toulouse, gracias a Dolores Ibarruri, La Pasionaria, en un homenaje dirigido a los republicanos españoles que habían luchado en el frente maqui francés contra la invasión nazi. Posterormente, Picassose instaló en Vallauris, un pequeño pueblo del sur de Francia, donde también vivía Eugenio Arias, que se convirtió rápidamente en su barbero (es la única persona a quien Picasso, tremendamente supersticioso, le permite cortar su pelo).
 


Pablo Picasso. Toritos fritos, 1957

Cabeza de toro. Pablo R. Picasso.Cerámica pintada y parcialmente esmaltada, 1956. Caja de útiles de peluquería. P.R. Picasso. Escenas de tauromaquía, 1960. Pirograbado sobre madera.


Arias se convirtió en su amigo y confidente. Representaba para el pintor la más genuina expresión de España. Y Picasso era para Arias "mi segundo padre", como decía orgulloso. Les unían sus ideas éticas y políticas, sus pasiones, su amor por España. Y el respeto y la confianza.
 La amistad entre Arias y Picasso duró hasta la muerte del pintor. Como Picasso no pudo ver cumplido su sueño de regresar a España, Arias Y Jacqueline, la última esposa de Picasso, le amortajaron con una capa española negra proveniente de la célebre casa Seseña, de Madrid. Fue Arias quien veló en solitario el cadáver del artista en Mougins.
 El barbero de Picasso falleció con 98 años en Vallauris, el 28 de abril de 2008, una semana después de que la Comunidad de Madrid le concediera la Medalla de Plata.
 



El museo
La colección

Arias le cortaba el pelo y Picasso le regalaba obras, como prenda de su desinteresada relación, que el barbero atesora con mimo y deboción. Así surge una colección compuesta por libros con la dedicatoria de Picasso: Para mi amigo Arias, obra gráfica, carteles, cerámicas y otras obras. La temática es variada, destacando la pasión por la tauromaquia y otros temas picassianos como la mitología, el mundo animal y los retratos.
 



Pablo Ruíz Picasso. Cabeza de fauno o rostro solar, 1963. Cerámica esmaltada y pintada.


El mundo taurino se plasma en diferentes soportes y técnicas: un ladrillo con escenas de banderillas en trazo negro, dibujos de toreros, platos con escenas de corridas, platos con cabezas de toros...Destaca el dibujo a la aguada titulado Toritos fritos, una visión cargada de sentido del humor, tanto del folclore como de la gastronomía española, manifestando la estrecha complicidad de Picasso con sus compatriotas exiliados en Francia, como Paco Muñoz, empresario taurino que vivía en Arlés y con quien organizaba sencillas corridas de toros de toros en plazas improvisadas, que servían de pretexto para festejos populares y acababan en un gran baile final, donde Picasso ejercía regularmente de presidente y maestro de ceremonias.

 "...Tira la montera,
Se pone el mundo por montera
Es de primera
Se sale por peteneras
Se armó la gran pelotera
Navaja barbera
La clase obrera
Como si lo viera
Paloma mensajera
Fauna imperecedera
Tómese usted el tiempo que quiera..."
                                                      Rafael Alberti





Pablo R. Picasso. El torero muerto, 1957. Cerámica pintada




Las obras más personales en relación con la profesión  de barbero, como las vacías de cerámica decoradas con escenas de toros y del Quijote. Picasso y Arias compartían un concepto de patria y cultura en el que el idealismo de D. Quijote y el rito ancestral taurino son las caras de una misma moneda: España.



  
La sección dedicada a los ideales que ambos comparten: la lucha por la paz y la justicia. Destaca la litografia La española, un retrato de Nicolasa, la madre de Arias, realizada por Picasso con motivo de la petición de amnistía para los presos españoles encarcelados por oposición al régimen franquista. picasso veía en la madre de Arias, una pastora de Robledillo de la Jara, un exponente claro de la austeridad castellana, con fuertes convicciones morales. Otra pieza interesante es la estampa Preso con paloma de la paz, tema recurrente en el artista malgueño.







Pablo Ruíz Picasso. Carnet de la Californie, 1959. Impresión fotomecánica facsimil




domingo, 10 de junio de 2018

Cueva de los Enebralejos. Prádena (Segovia)




Cueva de los Enebralejos





GEOLOGÍA Y ESPELEOLOGÍA

 Localizada en el piedemonte del extremo oriental de la Sierra del Guadarrama, la Cueva de los Enebralejos se abre a 1.136 metros de altitud sobre el nivel del mar. Su formación,como las del resto de las cavidades conocidas en las inmediaciones de Prádena, se explica como consecuencia de fenómenos de tipo kárstico en las calizas que bordean el macizo montañoso.

 Geológicamente, se sitúa en el zócalo calizo que limita por el Norte al Sistema Central,en una zona de calizas y margas del Cretácico Superior que se apoya directamente sobre el estrato de rocas cristalizadas.




 La Cueva de los Enebralejos fue descubierta de forma fortuita en 1932 en el curso de las labores de excavación de un pozo. Cuenta la tradición que fue cegada por la Inquisición en la época de los Reyes Católicos, al suponerse que en ella se refugiaban judíos.

 A partir de 1983 se reabrió una de las entradas naturales a la cueva, precisamente aquella por la que en la actualidad se accede a la cavidad. La apertura de la cueva al público se produjo en 1995.

 Las primeras exploraciones de la cueva las realizan algunos vecinos de la zona -que en más de una ocasión hubieron de ser rescatados del laberinto de galerías- y ya de forma profesional a partir de 1961.




La Cueva de los Enebralejos es la de mayor desarrollo conocido del borde norte del Sistema Central y es excepcional especialmente por su valor geológico y arqueológico ya que fue frecuentada por grupos humanos hace unos 4.000 años. De los 3670 metros de galerías que se conocen distribuidos en tres niveles con una profundidad máxima de 13 metros, sólo son visitables unos 500 metros. La cueva presenta una temperatura estable que oscila entre los 14º y 16ºC.
 


 Las intervenciones arqueológicas en la cueva han demostrado que una parte de la Cueva de los Enebralejos fue utilizada en la Prehistoria como cementerio por un grupo humano que habitaba en un poblado cercano. El Carbono 14 fecha esa actividad entre los años 2120 y 1850 a.C., es decir, en el tránsito entre el Calcolítico y la Edad del Bronce.
 



Una parte de la cueva fue utilizada como lugar de enterramiento colectivo durante unos trescientos años. El cádaver era depositado en el suelo junto con su ajuar funerario: objetos de cerámica, piedra o huesos, además se han descubierto junto a los esqueletos restos de ofrendas de alimentos y flores que formaban parte del ritual funerario de la comunidad.La tumba más interesante es la de un joven cuyo ajuar lo componían un vaso y un cuenco de cerámica, un hacha de piedra pulimentada y un ídolo de caliza decorado con trazos similares a los que aparecen en las paredes de la cueva.

 La Cueva de los Enebralejos posee manifestaciones de arte rupestre en dos de sus salas, en íntima relación con las actividades funerarias, lo que les otorga un claro significado simbólico y espiritual. Existen dos tipos de técnicas utilizadas en las representaciones artísticas: el grabado y la pintura.
 El arte rupestre calcolítico se caracteriza por el gusto por la figuración abtracta y por su capacidad simbólica para representar de forma repetitiva conceptos cuyo significado sólo puede conocer la comunidad que los ejecutó.


  

En la formación de esta cueva se distinguen cuatro fases, representadas en las distintas galerías que la componen:

Pequeñas galerías con formaciones en fase de descalcificación.

Galería principal.

Corredores que enlazan la galería principal y el curso actual del río.

Galería que sirve de cauce al río, aún en período de formació.


Los grabados
En la Sala III predominan los grabados distribuidos por oquedades, rehundimiento de paredes y techos, cornisas...Los grabados se realizaron mediante las técnicas de incisión -a modo de corte profundo y fino -o abrasión- líneas más anchas y menos profundas. Los motivos más abundantes son las llamadas parrillas, los zíg-zags y los semicírculos, así como representaciones con forma de peines, árboles, peces y humanos, entre otros.
 

      

Cueva de los Enebralejos
Prádena (Segovia)

A 45 km de Segovia y a 110 km de Madrid, se encuentra la Cueva de los Enebralejos. Descubierta a principios de los años treinta forma parte de un asentamiento de los primeros momentos de la metalurgía en la zona. Fue utilizada como necrópolis entre los años 2120-1850a.C., y en su interior sorprenden las formaciones y variedad de colores.  





Museo Ignacio Zuloaga. Pedraza de la Sierra



Pedraza




Ignacio Zuloaga es sin duda uno de los más importantes pintores españoles de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Nacido en Eibar (Guipúzkoa), en 1870. Trabaja desde su juventud en el taller de su padre, un notable demasquinador, para trasladarse luego a Madrid, Roma y París en donde completa su aprendizaje.







Realiza sus primeras obras conocidas la Fuente de Éibar y El ciego de Arrate, en su pueblo natal. En 1890, expone con Gauguin, Van Gogh, Degas y Toulouse-Latrec (de quien fue gran amigo). El pintor vasco se convirtió pronto en un mito entre la generación del 98.
 



"Zuloaga extaía de sus modelos la máxima capacidad de expresión, magnificándolos hasta un plano de verdadera grandeza  artística y humana", afirma el eminente historiador y académico Lafuente Ferrari. 
 



Su brillante carrera internacional, comienza en 1898. En su exposición de París  el Estado francés adquiere uno de sus lienzos para el Museo de Luxemburgo. Pinta en Madrid y a finales de verano llega a Segovia, en donde se instala con su tío Danil al frente de un taller cerámico.
 



El castillo es una fortaleza edificada en el siglo XIII y reedificada en el XV. De ese siglo es la torre del homenaje. Dentro del castillo, en la escalera que da paso al aljibe, se conserva el escudo de los Herrera, anteriores a los Fernández de Velasco. Los duques de Frías, Condestables de Castilla, volvieron a reformarlo en el siglo XVI de donde data la estructura que actualmente se ve.
 






A este castillo se vinculan sucesos históricos como la prisión de los hijos del rey de Francisco I de Francia desde 1525 a 1529 y también alguna que otra leyenda. En 1926, cuando lo adquirió el pintor Ignacio Zuloaga y Zabaleta, por un valor de 13.000 pesetas, de la época, el interior del castillo estaba en estado ruinoso. Restauró una de las torres, donde instaló un taller y pintó paisajes y retratos de las gentes de Pedraza.
 





Los herederos del artista han habilitado una segunda torre como Museo Zuloaga, donde se exponen de forma rotatoria obras del pintor y en ocasiones algunas otras obras del patrimonio familiar como un "Cristo" del Greco, un retrato de "La condesa de Baena" de Goya y algún bodegón flamenco del siglo XVII. El museo, el patio de armas y el aljibe se pueden visitar en grupos guiados, la entrada cuesta 6 euros.
 

Foso del castillo
 







Ignacio Zuloaga

Ignacio Zuloaga. Corrida de toros en Eibar, 1899. Museo Carmen Thyssen Málaga.

Zuloaga se trasladó tras su boda a Segovia, donde concluyó el lienzo, que pobló entonces de mujeres ataviadas con mantillas, abanicos y mantones de flecos "a la madrileña", y trajes segovianos, cometiendo así un llamativo anacronismo que, sin embargo, añade un singular atractivo a la obra.




A la luz de las velas
 Los primeros sábados de julio se han consolidado como fechas de referencia para Pedraza. En estos días, la villa segoviana apaga sus bombillas y farolas para quedar únicamente iluminada por la luz de varias decenas de miles de velas, mientras suena un concierto de música clásica en el patio del castillo.