domingo, 30 de junio de 2013

El Tren de la Fresa ( Madrid - Aranjuez )



Museo del Ferrocarril: Paseo de las Delicias,61. (Madrid)


Estación de Delicias, distrito Arganzuela. Madrid

La estación comenzó a construirse en 1879 y fue inaugurada en 1881 por el Rey Alfonso XII acompañado de Cánovas del Castillo y su Gobierno.

La estructura metálica de la nave central fue construida en Bélgica por la firma Fives-Lille, como la estación de Orsy de París. El edifico principal utiliza en su construcción hierro y vidrio.

La estación de ferrocarril de Delicias fue construida siguiendo un proyecto del ingeniero francés Emile Cacheliévre en el que también participaron arquitectos españoles Calleja, Espinal y Uliarte

 

Con una trayectoria de 29 años, el Tren de la Fresa sigue rememorando el recorrido del que fue el primer ferrocarril de la Comunidad de Madrid y el segundo de España. Durante todo este tiempo, sus coches de madera han ofrecido una experiencia única de ocio y cultura.

Su inauguración, el 9 de febrero de 1851, permitió que la capital de España, el Real Sitio de Aranjuez y las poblaciones por las que discurre (Villaverde-Bajo, Getafe, Pinto, Valdemoro, Ciempozuelos y Seseña) se incorporan progresivamente a la era industrial con el impulso de un novedoso modo de transporte al que se comenzó a denominar Camino de Hierro o Ferro-Carril.



El tramo Madrid-Aranjuez incluido en la proyectada línea hasta Alicante recibió el impulso definitivo gracias al empresario malagueño José de Salamanca que, a finales de 1844, era diputado por Alicante y uno de los más importantes hombres de negocios de la capital del Estado.



El 9 de febrero de 1851 se inauguró solemnemente el ferrocarril.
 







¡Pasajeros al tren!

La estación ferroviaria de Aranjuez, de estilo neomudéjar y gran riqueza ornamental.






Patio de Armas del Palacio Real de Aranjuez


La huella de Isabel II en Aranjuez está marcada por la decoración en muchas salas del Palacio Real, pero la innovación de mayor alcance fue sin duda la llegada, en 1851, del ferrocarril, que originó la mutilación de una parte considerable de las calles arboladas en picotajo y en la "escuadra" al oeste del Palacio Real, debido al afán de situar la estación en el emplazamiento más cercano posible a éste y al pueblo.





La escalera principal, ocupa con su basta caja toda la crujía entre la fachada y el patio; ya en el siglo XVII Gómez de Moras había pensado hacer aquí una escalera monumental, y luego Caro Idrogo comenzó una con rampas curvas, pero cuando el arquitecto murió en 1734 este atípico proyecto fue abandonado por Felipe V, y en su lugar acabo encargando la actual a Santiago Bonavía, que la empezó en 1741 y la concluyó en 1745.





Gabinete Árabe realizado en 1848-1850

Antecámara del Rey




Sala de porcelana durante el reinado de Felipe V este era el gabinete de la reina Isabel de Farnesio, que hizo venir de Piacenza a Giambattista Galluzi, con su ayudante Giacomo Bonavía, para que decorara esta pieza con fantasía y magnificencia.


 



El jardín del Rey llamado así por Felipe II que lo mando construir, también es conocido como jardín de las estatuas por los 14 bustos de mármol de emperadores romanos, reyes de España y personajes de la historia que lo adornan. 








La fuente de la Nereida es el comienzo de un recorrido por la mitología. En la mitología griega, las Nereidas eran las 50 hijas de Nereo y Doris

  

 





En la mitología griega es Deméter, en la romana Ceres, era la diosa de la agricultura, las cosechas y la fecundidad. De ella reciben su nombre los cereales.






Magnolia

Rio Tajo



Hortensias




La fachada norte del Palacio está separada del Jardín de la Isla por una ría enlosada. Para acceder a la Isla es más evocador bajar por este puente escalonado, que se une al bello conjunto barroco de la fuente de Hércules, con sus estanques y pasarelas del siglo XVIII.




Fuente de Hércules

 



Embarcadero

Fuente de Narciso




Museo de falúas






sábado, 29 de junio de 2013

De compras




Veinte puentes desde la Torre a los Kew
querían saber lo que el Río sabía, 
porque eran jóvenes y el Támesis viejo,
y éste es el cuento que él les contó. 

R. Kipling, El cuento del río
 











 


Encontramos este gorrión caído en el suelo agotado por la sed y el calor
 
 

He bajado a Eroski a por una botella de agua mineral del tiempo 
 
 

Hemos buscado un macetero a la sombra, en una esquina para aprovechar el poco aire que corre. Después de mojar la tierra para que este más fresquito hemos hecho otro tanto con las plumas.Y con ese tapón de la botella le ha dado mí hija de beber.