domingo, 26 de febrero de 2017

Una taberna madrileña con vistas


Gourmet Experience Callao   Tse Yang Dimsum Club

 Cocina china, rollitos servidos en las típicas cestas de bambú

Elaborado en el propio restaurante.

En forma de rollitos, empanadillas o ravioli fritos o al vapor.

Taberna, terraza madrileña Puertalsol















Carajillo bombón (el de Madrid: café, brandy y leche condensada)








miércoles, 22 de febrero de 2017

La idea en un signo. Colección Sánchez-Ubiria.



Centro de Arte Alcobendas

Del 15 de febrero al 6 de mayo de 2017
Entrada libre


La colección Sánchez-Ubiria está formada por dos importantes fondos: el primero está compuesto por producción material y artística de agunas tribus africanas y el segundo por obras de arte contemporáneo occidental. La exposición La idea en un signo toma prestada como título una cita del libro El pensamiento salvaje del antropólogo Claude Levi-Strauss para reflexionar sobre las presuntas relaciones entre un grupo de obras y otro.
 
 
Mascara femenina Okuyi. Punu, Gabón.

Las máscaras Okuyi fueron utilizadas en ritos  funerarios, de paso y agrícolas, representando a un espíritu femenino. La utilización del blanco fue un elemento común e inter-étnico entre diversos grupos de Gabón, como los punu, los vuvi, los fang, etc. Este tipo de máscara, paradigma de realismo y estilización al mismo tiempo, se utilizaba en danzas que bailaban los hombres sobre zancos en ocasiones festivas.

 
John Coplans (1920-2003) / Robert Mapplethorp (1946, Boston)



Figura bifronte. Lobi, Burkina Faso

 Este tipo de escultura, llamada bateba, estaba al servicio del adivino o curandero para la resolución de los asuntos planteados por sus clientes como curaciones, problemas famiares, económicos, etc. La bateba era una criatura mixta del cosmos, que combinaba la apariencia humana con poderes sobre naturales. Este tipo de esculturas, como muchas otras, era objeto de libaciones y ofrendas, de ahí la pátina sacrifical que representa.



Pareja de postes. Eket, Nigeria.

Los eket son un pequeño grupo étnico que vive en Nigeria. Los objetos eket son muy dificiles de encontrar porque, desde finales del siglo XIX hasta comienzos del siglo XX, los misioneros cristianos desarrollaron una dura y sistemática política de destrucción de la religión tradicional del pueblo eket y de toda representación en sus obras de carácter ceremonial.
Estos postes eket fueron, probablemente, utilizados como figuras de santuario que se colocaban para señalar el lugar donde se encontraba este.
 

Doble figura bochio. Fon, Benín.

Los fon viven en lo que fue el reino de Dahomey, hoy parte de la República de Benín. El arte fon está principalmente relacionado con objetos realizados para la realeza y la corte. No obstante, existieron otro tipo de objetos populares, llamados bochio, que estaban relacionados con el culto vudú. Algunos eran tallas antropomorfas que se llevaban como talismanes en los viajes, otros eran parejas de guardianes, masculino y femenino, que se colocaban a ambos lados de la vivienda con el fin de protegerla. Se los alimentaba con regularidad con nueces de kola y guisos de habichuelas, que se vertían en agujeros existentes en la cabeza y en el ombligo, y se les ofrecían sacrificios vertiendo sangre de pollo por los mismos orificios. Se considera que estas sustancias son las que le dan el poder al bochio.


Cerradura de vivienda. Bambara, Mali.

Esta cerradura, de tamaño excepcionalmente grande, es una escultura equilibrada y de composición geométrica. La superestructura que corona la cabeza puede hacer alusión a una máscara de la sociedad kono. Si fuera así indicaría que los habitantes del recinto guardado por esta cerradura estuvieron relacionados con un linaje asociado a kono, una de las agrupaciones iniciáticas más importante de los bambara.
Las cerraduras en África Occidental tuvieron una función simbólica y social, ofreciendo una información de rango, creencias, oficios y otras realidades, como en Europa la tuvieron los elementos heráldicos, presentes en puertas y fachadas. Los bambara y los dogón fueron dos de los pueblos que más desarrollaron el lenguaje y la producción de las cerraduras. 
  
Puerta de granero. Dogón, mali.

Concebidas como forma de proteger la entrada a los graneros, las puertas dogón fueron también protectores espirituales que debían representar elementos importantes para el linaje al que pertenecían. En este caso, observamos la representación de personajes, sin duda ancestros, fundadores de un clan. El animal central, un cocodrilo, fue entre los dogón símbolo de prosperidad y de fertilidad.

sábado, 11 de febrero de 2017

Cuentos populares del Mediterráneo. Ana Cristina Herreros




"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo". Voltaire




Este libro de cuentos propone al lector un viaje por las culturas orales del Mediterráneo. Una travesía que comienza en el estrecho de Cádiz, puerta y puente entre el Atlántico  y el Mediterráneo, y que avanza por las diferentes regiones que lindan con este mar: primero españolas, francesas e italianas, para continuar hasta países ya remotos para nosotros en la península de los Balcanes y Grecia, llegar a los confines de Europa, en Turquía. Luego abordar las costas de Asía hasta llegar al norte de África.
 


  
Autora: Ana Cristina Herreros
Título: Cuentos populares del Mediterráneo

Biblioteca de Cuentos Populares Ediciones Siruela
Ediciones Siruela, S.A.

Edición 2007
Nº de páginas: 230 
 





El peral de la tía Miseria
(Valenciano)


La tía Miseria era una mujer vieja, muy muy vieja. Pero ella no quería morirse. Por eso, después de pensárselo muy bien, se fue a ver al Señor para pedirle un favor.
-¿Qué quieres? -le preguntó el Señor cuando la vio delante de él.
-Mira, Señor, es que tengo un peral en el corral, que es lo único que tengo, y lo cuido mucho. Pero todos los chicos vienen y me cogen las peras y me dejan sin ninguna a mí, que tanto trabajo me da. Por eso, yo querría que todo el que se suba a él no se pueda bajar en castigo por su glotonería y mala fe.
Al Señor, que la vio tan vieja y tan inofensiva, le dio lástima.
-Esta bien, eres muy vieja y poco mal o ninguno le puedes hacer andie. Así que te concedo lo que me pides. No bajará nadie que de duba a tu peral a menos que tú lo bajes.
La tía Miseria se volvió a su casa.
Entre tanto en el infierno, el demonio, que estava viendo quién le faltaba, le dijo a la Muerte:
-Escucha, ya es hora de que vayas a buscar a la tía Miseria, que ya ha vivido bastantes años y ha llegado la hora de que se venga al infierno con nosotros.
En esto que llega la Muerte a casa de la tía Mideria y le dice:
-Ale, préparate para venirte con nosotros, que ya es hora. Eres demasiado vieja y te toca.
La tía Miseria, mostrándose afligida, le respondió:
-Si ese es mi destino, me iré contigo. Pero, para el viaje, quisiera llevarme unas peras por si me entra hambre. ¿Te importa subirte a ese peral para cogerme un puñado de peras? Las compartiré contigo...