viernes, 29 de abril de 2016

Un sombrero lleno de cerezas. Oriana Fallaci (1929 - 2006)



"Entonces, cuando el futuro se había vuelto muy corto y se me escapaba de entre los dedos con la inexorabilidad con que cae la arena en una clepsidra, me sorprendía con frecuencia pensando en el pasado de mi existencia: buscando allí las respuestas con las que sería justo morir. Por qué había nacido, por qué había vivido, y quién o qué había plasmado el mosaico de personas que , desde un lejano día de verano, constituía mi Yo".

Así arranca la extraordinaria epopeya de la familia de
Oriana Fallaci y la que constituyó su novela póstuma.  



Esta fascinante saga lleva al lector desde el último tercio del siglo XVIII hasta finales del siglo XIX y permite a la autora regalarnos un retablo de personajes que pueblan la Italia revolucionaria de Napoleón, Mazzini, Garibaldi o Víctor Manuel II.
Personajes como Carlo, que quería plantar vides y olivos en la Virginia de Thomas Jefferson; Francessco, marino y negrero; Giovanni, soldado, revolucionario y obsesivamente enamorado de Teresa; Giobatta, aspirante a escultor y que acabó participando como voluntario en la sangrienta batalla de Curtatone y Montanara.
Y es también la historia de mujeres tan indómitas como Caterina, quien, para que su futuro esposo, Carlo Fallaci, pueda identificarla, acude a la feria de Rosia con un sombrero lleno de cerezas y con la única esperanza de que el hombre que la despose le enseñe a leer y escribir.




 (...) Todo se vuelve oscuro y no pudo decir nada de lo que ocurrió a lo largo de los treinta y dos kilómetros que llevaban hasta el mar en que, cuarenta años antes, había acabado Marguerite. Pero sé que jamás se encontró mi cuerpo. De Anastasia Ferrier, leyenda que vivió sin una partida de nacimiento, no existe tampoco un certificado de defunción. (pág. 803)






 Oriana Fallaci (1929 - 2006), florentina, ha sido definida  como "uno de los escritores más leídos y amados del mundo" por el rector del Columbia College de Chicago, que le concedió el Doctorado Honoris Causa en Literatura. Como corresponsal de guerra cubrió los principales conflictos bélicos de su época, desde la guerra de Vietnam a Oriente Medio.
 
 




Autora: Oriana Fallaci
Título original: Un cappello pieno di ciliege

Traducción: Isabel Prieto
Edición: octubre 2009

Editorial : La esfera de los libros
Nº de Páginas: 833

 

jueves, 28 de abril de 2016

Museo Etnográfico El Caseron


San Sebastián de los Reyes

 El edificio del Caserón
De finales del siglo XVII, es una de las construcciones civiles más antiguas conservadas en San Sebastián de los Reyes. Dos edificios conformaban el actual Caserón. La parte que hoy ocupa el museo era de labranza, la otra construcción se cree que era una propiedad del Ayuntamiento dedicada a mesón.
 



 A finales del siglo XIX, se unificaron los edificios adaptándolos como una gran casa solariega. Con motivo de la Guerra Civil fue temporalmente ocupada por grupos republicanos y después entregada a la Caridad de San Vicente de Paul.
Las dependencias domésticas de la familia y de la servidumbre, granero, boyera y trasteros se orientaban en torno a un gran patio. Otro más pequeño hacía las funciones de cuadra por donde, a través de su gran porche, se accedía a una cueva-bodega.
 





La reforma de este singular edificio, llevada a cabo por el arquitecto José María Pérez (Peridis) se ha realizado respetando sus elementos arquitectónicos esenciales.
El Museo cuenta con más de 600 metros cuadrados de exposición donde se pueden las colecciones distribuidas por plantas.






Breve historia del Museo
En 1982 se crea en el Centro de Estudios Tradicionales como un Departamento de Investigación Etnográfica en la, por entonces, recientemente creada Universidad Popular, dedicándose a la tarea de la recuperación de romances, canciones, utensilios, indumentaria, etc. Material etnográfico, en definitiva, cuyo futuro próiximo podría ser la destrucción o el olvido...

 



Poco a poco el volumen de piezas va aumentando y surge la idea de crear un Museo con todo el material recogido, aportando además una novedad como es la de hacer participe a los vecinos de San Sebastián de los Reyes de la posibilidad de incrementar los fondos con sus aportaciones. La respuesta es tan positiva, que el 26 de agosto de 2005 el Museo es inaugurado oficialmente con unos fondos catalogados de 3.700 piezas, en su gran mayoría donadas por los vecinos del municipio.





El mundo rural dependía de los diferentes oficios para llevar a cabo sus actividades, puesto que se autoabastecía para obtener los muebles, la ropa, los alimentos, y además elementos para la vida diaria. Los diferentes oficios dependían unos de otros, el carretero del herrero, este del carbonero, el molinero de los dos primeros, etc. Dentro de las ocupaciones tradicionales, se incluyen aquellas tareas preindustriales que son realizadas de forma manual y con máquinas movidas por energía natural (agua, viento) o fuerza animal, sin el concurso del vapor o la electricidad.
 






























lunes, 25 de abril de 2016

Cavanilles / Stübing



Un camino, dos miradas


Caminantes

En su doble condición de artista y botánico, explicábamos la pintura de Gerardo Stübing como un juego de complicidades entre científico y pintor. Un juego en el que la poética de la pintura no está interferida por la ciencia, sino levemente catalizada, inspirada por la taxonomía y después abandonada a la inspiración. Un juego en el que el científico pone en el tablero un saber empírico que, pincel en mano, se convierte en pasión, abstracción, textura y fractabilidad.
 









Estas palabras funcionan como una metáfora de la doble condición de Gerardo Stübing (científico y artista), del conocimiento de la realidad que subyace después del colorismo y de las pinceladas de vocación estética que superan este discurso.

Inmerso en esta trayectoria pictórica como parte de un trabajo artístico dinámico, siempre especulativo e investigador, parece lógico que tarde o temprano Gerardo haya tenido la necesidad de buscar otras fronteras sobre las que continuar creciendo como pintor.

Y en el campo de la botánica aparece un nombre casi como una elección natural si buscamos un "deux ex machina" de la obra de Stübing; los dibujos del botánico valenciano Antonio José Cavanilles.
 





Pionero en la clasificación e inventario de la flora, uno de los pocos ilustrados que dio el siglo XVIII valenciano, Cavanilles es, sobretodo, una figura caudal en el imaginario de nuestra tierra. Sus Observaciones y dibujos de la flora valenciana son obra referencial y reverenciada prácticamente de cada localidad, que la tiene como parte de su historia sentimental y, sin duda, como tesoro documental.

Casi desde un punto de vista metafísico, podemos decir que Cavanilles es un trasunto de aquello que los valencianos pudieron llegar a ser, o quizá, quisieron ser.
En definitiva, un camino, dos miradas. Aureli Doménech - Antonio Herrero






Quercus valentina Tab. 129

domingo, 24 de abril de 2016

Homenaje a Cervantes en el Jardín Botánico

















En 2016 se celebra el IV centenario de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra. Reconocido como máximo representante de las letras en lengua española, su presencia sigue viva en la sociedad del siglo XXI.

Una vida azarosa, le llevó a ser soldado, cautivo, recaudador de impuestos, poeta y dramaturgo: espejo de la sociedad española de los siglos XVI y XVII. Pero fue su ingenio como novelista lo que le permitió trasladar a sus creaciones literarias una realidad y una ficción que le han valido el sobrenombre de Príncipe de los ingenios. La calidad de sus escritos y los escasos documentos conservados sobre su vida contribuyeron a forjar una leyenda en torno al creador del Quijote.

La exposición "Conoce a Cervantes a través del CSIC" forma parte de las actividades organizadas en homenaje a Cervantes. Pilar M. Olmo







  









La vida de Cervantes se sitúa entre su bautismo en Alcalá de Henares en 1547 y su muerte en Madrid en 1616. Hijo de Leonor de Cortinas y Rodrigo Cervantes, cirujano, pasó su infancia y juventud en diferentes ciudades españolas. Sus primeros poemas se publican en 1569 dentro de una recopilación en honor de la difunta Isabel de Valois. Pero será la década de 1570, la que pasa Miguel de Cervantes surcando las aguas del Mediterráneo, la que marcará la visión, la mentalidad y la obra literaria del escritor, así como su propia existencia. Son también sus años más oscuros y desconocidos, aunque contamos con la relación que presenta cuando es liberado en 1580, que dejarán su huella en sus escritos y en la forma de entender el mundo y su sociedad.

El Mediterráneo, los otomanos y los musulmanes (ya sean magrebíes, orientales o peninsulares) están presentes en El trato de Argel, Los baños de Argel, El gallardo español, en las dos partes de Don Quijote, La española inglesa, La gran Sultana y el Persiles. Como otros muchos hombres de su generación que, voluntaria o forzosamente, tuvieron que integrar este complejo espacio que se caracteriza por vivir entre la paz y la guerra, pasó toda su vida recordando el duro combate naval de Lepanto, su convalecencia en tierras italianas, sus acciones de espionaje en Orán, la conquista del fuerte de La Goleta en Túnez, la dura vida de las galeras y de los hombres que las mueven, las vejaciones de los cautivos, sus memorables intentos de fuga y los especiales lazos de relación que unen a los desheredados apresados entre las empinadas calles de Argel. A lo largo de su vida fue repensando esta década mágica y trágica, cambiando su visión sobre los hombres que le sometieron al duro cautiverio entre 1575 a 1580. En la primera parte de Don Quijote, en la historia del cautivo, se retrata a sí mismo escapando de la ciudad de Berbería acompañado de una hermosa mujer entre las ventas manchegas, aunque reseñando que las comedias que protagonizan esos hombres y mujeres suelen terminar mal. En la segunda parte de su obra nos describe a Ricote y a su hija, Ricota, escapando también del Magreb para reintegrarse a su solar originario, lo que muestra que da a sus homónimos musulmanes el mismo destino que ha sufrido en sus propias carnes.