jueves, 30 de mayo de 2013

Primavera



                                                                                                                                









 







                  
                            

        

sábado, 25 de mayo de 2013

Maestros del Caos: Artistas y Chamanes.




La lucha entre el orden y el caos se halla presente en muchas culturas, que muestran la tensión entre estas fuerzas contrarias como algo indispensable para el equilibrio y la continuidad del universo.

¿Qué es el caos? ¿Por qué ocupa un lugar tan importante en la historia de la humanidad? Maestros del caos pretende ofrecer una respuesta a estas preguntas a través de un conjunto de obras de diferentes épocas y procedencias.
Está concebida como un viaje de exploración que nos conduce desde lo sagrado a lo profano. 


Jean-Michel Basquiat. Exu 1988


Parte de la idea de un mundo imperfecto, en el que las catástrofes naturales, las guerras, la muerte y el sufrimiento acechan al hombre. Frente a esta convulsión este recurre a las divinidades tutelares y se rodea de figuras protectoras, ambivalentes, transgresoras, subversivas: héroes o dioses que se distinguen de las otras divinidades por su impureza original. Son las fuerzas del caos.


Myrian Mihinou

Para mediar con estas fuerzas, los hombres disponen de una herramienta de comunicación: el rito, que permite dominar los desequilibrios naturales, personales o sociales y recuperar el orden y la armonía. Los mediadores interceden ante las fuerzas ambivalentes y peligrosas del caos y protegen a los hombres de las desgracias e infortunios provocados por la imperfección del mundo. Son los maestros del caos.




Los mediadores son especialistas en atravesar el difícil abismo espacial que separa la tierra de los hombres de los espíritus, y lo consiguen mediante viajes cósmicos, estados modificados de conciencia que abren la puerta a vuelos y metamorfosis, y objetos de poder que concentran las fuerzas ocultas. Fiestas rituales, bacanales y conjuros evocan un mundo dominado por el caos y permiten purificar las pasiones mediante su presentación. Es la catarsis.
 


Población tapirapé (Tupi) Brasil



La exposición reúne obras relacionadas con cultos animistas y religiones de diferentes culturas. Junto a ellas, las creaciones de artistas contemporáneas que muestran la vigencia del caos ancestral, reflejo del inconsciente humano.
Invita a experimental la turbación ante el desorden del mundo, el vértigo de objetos y comportamientos, y a recobrar el equilibrio a través del conjuro y del ritual.

Tapirapé. Brasil






Indios Yanomami de Brasil






Patatas a la riojana



 Ingredientes para seis personas:
 
2 kg. de patatas, 1 cucharadita de pimentón, 400 g de chorizo riojano, 1 pimiento verde, 1 pimiento seco, 1 hoja de laurel, aceite de oliva, 1 cebolla, agua, sal, ajo. Opcional guindillas verdes.

En una cazuela puesta al fuego se echan el aceite y la cebolla bien picada. Una vez estofada la cebolla, se añaden las patatas peladas y troceadas y se dejan rehogar dándoles varias vueltas.

A continuación se añade el pimentón, la hoja de laurel, el pimiento verde y el pimiento seco y se cubre todo de agua.

Se lleva a ebullición y, transcurridos diez minutos, se añade el chorizo riojano cortado en trozos de igual tamaño. Luego se deja cocer todo unos 20 minutos más, se prueba el punto de sal y se deja reposar para que las patatas suelten la fécula y se ligue mejor el plato.

 


Se sirven acompañadas de unas guindillas verdes asadas con un poco de ajo y aeite.

Truco: cuando se corten las patatas es importante romperlas para que suelten la fécula y ligue mejor el guiso.. Aunque si no ligan, se aplastan algunas patatas y se añade para que espese.
 
Listo para degustar

El postre


La cultura del vino

Los diferentes tipos del vino

Por su color: El color del vino depende del tiempo de contacto con la piel de la uva durante su elaboración.

Tintos, Blancos, Rosados

Espumosos: Vinos que contienen gas carbónico. Los espumosos de calidad retienen el gas generado de una segunda fermentación en botella.

Por su edad

-Joven: cuyo tiempo de permanencia entre barrica y botella no excede el año desde la cosecha.

-Crianza: vino que permanece un mínimo de un año en barrica de roble y hasta dos años en botella.

-Gran Reserva: vinos de grandes cosechas con un mínimo de dos años en barrica de roble y tres en botella.


La rioja, finca Valpiedra

La tierra con nombre de vino

La rioja recuerda al vino, desde su propio nombre. Su situación geográfica en el Valle del Ebro, las condiciones climáticas y la constitución del suelo convierten a esta zona en privilegiada para el cultivo de la vid, ademas de dotar a sus vinos de características propias inimitables.

El paso del tiempo a creado una cultura autóctona muy particular basada en el proceso de elaboración y crianza del vino y ha hecho de los habitantes de esa tierra unos consumados especialistas en este difícil arte. 





El manuscrito carmesí. Antonio Gala




 En 1931, Francia encargó a una comisión de técnicos y eruditos el estudio, en el Protectorado de Marruecos, de las construcciones y la historia de Fez. De ellos, dos arquitectos se dedicaron a uno de los más trascendentales edificios de la ciudad: la mezquita la Karauín. Es el mayor templo de Marruecos y de todo el Magreb. Su origen fue un pequeño santuario que, en los inicios del siglo IX, construyó Fatima, la rica heredera de Mohamed Fihri, fugitiva de Kairuruán en una de las habituales conmociones de entonces.
 
 En la primera mitad del siglo XII, el almorávide Alí Ibn Yusuf construyó la actual mezquita que tiene diez mil metros cuadrados, y que durante varios siglos fue la sede de la Universidad de Fez, el centro intelectual más prestigioso de Marruecos. Su biblioteca, fundada en el XIII, conserva valiosísimos e irrepetibles ejemplares.




 Unos manuscritos destacaban de los demás por dos razones: por estar encuadernados a la perfección, como si una mano cuidadosa los hubiese depositado allí con esmero, y por su color carmesí, que el tiempo no había apenas empalidecido.
 
No te levantes tú, corazón, en mi contra también.
Una vez muerto, no te levantes, corazón: descansa.




Mi nombre y tú ya estáis
a salvo en el jardín:
fuera del tiempo, su maleficio
no os perturbará.
                           Boabdil



Autor: Antonio Gala
Título: El manuscrito carmesí

Premio Planeta 1990
Editorial Planeta, S.A.

Nº de Páginas: 611  
 







viernes, 24 de mayo de 2013

Entre naranjos. Vicente Blasco Ibáñez (1867-1928)


John William Waterhouse

Entre naranjos

Tras largos años de andanzas por el mundo, representando óperas y devorando amantes, la famosa cantante Leonora regresa a su pueblo natal con la intención de tomarse un respiro. Allí conoce al joven Rafael Brull, diputado en Madrid y heredero de la familia más poderosa del lugar, y aunque al principio su relación no promete, pues entre ellos media el abismo que separa al bohemio del burgués o al repúblicano del cacique, al fin la sensual noche de valencia y el perfume del azahar obran el milagro...





Con esta novela Blasco Ibáñez está a punto de cerrar el ciclo de su obra valenciana. Las pasiones agrarias que envolvían la ciudad fueron coronadas con una fuga hacia la mitología: Sónica la Cortesana bailó voluptuosamente a la sombra del castillo de Sagunto y después de esta danza Blasco emprendió vuelo hacia temas supuestamente universales pero nunca su literatura alcanzaría la intensidad de esta primera etapa en que de verdad su pluma tocaba tierra, el suelo que conocía, las raíces que le alimentaban.


La novela Entre naranjos, publicada en 1900, es un melodrama que recoge unas experiencias directas del autor. Dos años antes había conseguido su acta de diputado, también conocía ya Italia, donde pasó un exilio de tres meses y en una de sus correrías por ese país del arte se había encontrado con una cantante de ópera, de nacionalidad rusa, mujer de gran carácter, una auténtica walkiria.




El trazo grueso con que Blasco pone en pie a sus personajes oblingando a cada uno a arrastrar un destino esquemático hubiera hecho también hoy a este autor uno de los artífices más seguros de los seriales modernos.
 



Los personajes malvados que componen la dinastía Brull, familia de caciques de la Restauración, cincelada por la usura del fundador don Jaime, inteligente, hipócrita y tramposo;; seguida por la lujuria del hijo Ramón, dispuesto a llegar hasta el crimen para satisfacer sus deseos y por la ambición del nieto Rafael en quien esta saga de desenfrenados trata de adquirir estatus social mediante la política, gobernado de cerca por la dureza de su madre doña Bernarda y los consejos del administrador don Andrés. (Manuel Vicent)

                                             

Santiago Rusiñol. Patio de naranjos


(...) al ver la cerca de altas adelfas y punzantes espinos, las dos pilastras azules en que se apoyaba la puerta de verdes barrotes; y empujando ésta, entró en el huerto.
Los naranjos extendíanse en filas, formando calles de roja tierra anchas y rectas, como las de una ciudad moderna tirada a cordel en la que las casas fuesen cúpulas de un verde oscuro y lustroso. A ambos lados de la avenida que conducía a la casa extendíanse y entrelazaban los altos rosales sus espinosas ramas. Comenzaban a brotar en ellas los primeros botones anunciando la primavera. 


Entre el rumor de la brisa agitando los árboles y el parloteo de los gorriones que saltaban entorno de los troncos. Rafael percibió una música lejana, el sonido de un piano apenas rozado con los dedos, y una voz velada, tímida, como si cantase para sí misma.
Era ella. Rafael conocía la música: un Lied de Schubert, el favorito de aquella época; un maestro que "aún tenía lo mejor por descolgar", según decía la artista en el argot aprendido de los grandes músicos, aludiendo a que sólo se habían popularizado las obras más vulgares del melancólico compositor.




Autor: Vicente Blasco Ibáñez
Título: Entre naranjos 
Editado por : Círculo de Lectores, S.A.
Nº Páginas: 329







jueves, 23 de mayo de 2013

Siddhartha. Hermann Hesse (1877-1962)




Siddhartha es posiblemente la obra más significativa y también la más divulgada de Hermann Hesse. La novela nos cuenta la vida de un hombre, Siddhartha, que hace de la renuncia su norma de conducta vital y que se esfuerza por descubrir la unidad profunda que da sentido a todo cuanto constituye este mundo.
 
Ambientada en los lejanos escenarios de la India más auténtica, Siddhartha constituye un impresionante esfuerzo por enriquecer la espiritualidad del hombre occidental, frecuentemente perdido en el torbellino del materialismo.
 
Desde su aparición en los años 20, esta novela leída por muchas generaciones de jóvenes que han descubierto en sus páginas el pensamiento renovador y estimulante de Hermann Hesse.





 Apreciado Romain Rolland:

    Desde el otoño de 1914, en que yo también sentí de pronto la profunda crisis de la vida espiritual que había estallado poco antes y ambos nos dimos la mano desde orillas remotas, con la fe puesta en la misma necesidad de crear contactos supranacionales, desde entonces he tenido el deseo de ofrecerle algún signo exterior de mi estima que fuera a la vez una muestra de mi quehacer creativo y le permitiera echar una mirada sobre mi propio ideario. Le ruego aceptar, pues, la dedicatoria de la primera parte de mi obra de tema hindú, aún inconclusa.
 
                         Afectuosamente suyo:
                                                         Hermann Hesse




Profundamente se inclinó Govinda; por su viejo rostro rodaron lágrimas de las que él nada supo; como un fuego ardió en su corazón el sentimiento del amor más íntimo, de la veneración más humilde. Profundamente se inclinó, hasta tocar el suelo, ante aquél hombre que permanecía allí sentado, inmóvil, y cuya sonrisa le recordaba todo cuanto había amado en su vida, todo cuanto en su vida había él considerado valioso y sagrado.
 



 El escritor alemán Hermann Hesse nació en 1877. En su juventud inició estudios de Teología, que abandonó para dedicarse un tiempo a actividades diversas como la de mecánico, coleccionista de antigüedades y librero.
A los 25 años publicó sus primeros versos, y acabó desarrollando una intensa actividad literaria que daría grandes novelas como Bajo las ruedas, Demian, El lobo estepario y Viaje al oriente entre otras, además de algunos cuentos y ensayos.
Premio Nobel de Literatura de 1946, murió en 1962. 



Autor: Hermann Hesse
Título: Siddhartha
Traducción del inglés: Juan José del Solar
Editorial: Paza & Janés Editores S.A.
Nº Páginas: 188




 

martes, 21 de mayo de 2013

Neoimpresionismo (Musée d'Orsay)


Dario de Regoyos


Neoimpresionismo la eclosión de la Modernidad


Serge Lemoine

Tras ser presentado con ocasión de una gran exposición celebrada en el Musée d'Orsay, en la primavera de 2005, el neoimpresionismo, corriente artística fundamental en la segunda mitad del siglo XIX, se exhibe ahora en Madrid en sus diferentes aspectos, a través de los numerosos artistas que representaron esta innovadora corriente.

En España, donde así mismo ejerció cierta influencia y desempeño un papel importante. Este movimiento artístico específicamente francés, cuyo abanderado Georges Pierre Seurat, conoció inmediatamente un público internacional, de espectro amplio y profundo y que ha perdurado. 1884 es la fecha de su inicio, el año de la presentación por Seurat de su cuadro Une baignade (Asnieres).


Théo van Rysselberghe

Georges Seurat





Georges Lemmen

Geometría

La geometrización de las formas en el espacio pictórico apelaba, sin duda, a una concepción puro de la pintura. "¿Por qué no dejar de lado ese viejo prejuicio y trazar curvas, formas geométricas, combinaciones de arabescos y tonos carentes de significado? -le decía van Rysselberghe a Sinag en 1902-. Podría resultar agradable a la vista, pero entonces iríamos a la deriva ¿y con qué rumbos desconocidos?".


Georges Seurat

Albert Dubois-Pillet

Luz

La yuxtaposición de colores puros, tal como habían sido formalizados en 1861 por Eugéne Chevreul en su  Cercle chromatique, acentuaba una sensación de luminosidad intensa. El método científico de Seurat no cedía a los sentidos: "Sus cuadros no están matizados para fascinar -decía sobre los neoimpresionistas Roger Max en Le Voltaire-, la luz no está ajustada para que acaricie de forma agradable la mirada; sus producciones no ceden a los compromisos".







Pierre-Adrien Soller