domingo, 14 de diciembre de 2025

Melilla, ciudad modernista


 La ciudad modernista
Melilla es un museo abierto de arquitectura. Un pequeño espacio urbano donde pueden encontrarse interesantes ejemplos de prácticamente todos los estilos que han caracterizado a la arquitectura europea de la mitad del siglo XX.
 
Las primeras obras del ensanche, realizadas por los ingenieros militares, se mueven dentro de las tendencias clásicas, pero la llegada en 1909 de Enrique Nieto a Melilla representa la irrupción del Modernismo. Este estilo será seguido por otros técnicos, como el caso del ingeniero Emilio Alzugaray y Goicoechea.
 
 
Desde esta fecha hasta finales de los años veinte se construyen varios centenares de edificaciones donde se desarrolla con libertad este estilo, repleto de flores, rostros de mujer y ondulaciones. El Art Decó viene a sustituir las formas anteriores, anteponiendo la línea recta y quebrada a la curva, y aportando un cromatismo nuevo basado en los tonos plateados y grises que vuelven a dejar magníficas obras en la ciudad, de la mano del mismo Nieto y de Francisco Hernández Martínez.
 




Años 30 Art Decó
Los reflejos o ecos del refinamiento estético que triunfa en París en 1925 comienzan a verse en Melilla a finales de los años veinte, pero será en la década de los treinta cuando triunfe en todos los ámbitos de la ciudad. Muestras de la nueva tendencia que venía a sustituir unas formas modernistas ya acabadas, comienzan a verse en diversos ámbitos del dibujo, del diseño, incluso de la moda, pero su tinta más indeleble quedará marcada en la arquitectura, donde arquitectos como Enrique Nieto o Francisco Hernanz despliegan cosmopolitas diseños que podemos ver en sus calles y plazas.
 
Edificio "Rojo". Estilo Art Decó. Arquitecto Enrique Nieto

Antiguos almacenes La Reconquista (1915)



Enrique Nieto i Nieto (Barcelona, 6 de octubre de 1883 - Melilla, 20 de enero de 1954) establecido en Melilla llevó a cabo su obra arquitectónica.
 
Su vida profesional se desarrolló en la ciudad de Melilla, donde fue el hilo conductor de la arquitectura melillense de la primera mitad del siglo XX en el momento más brillante y creativo de la ciudad donde se desarrollaron los estilos modernista y Art Decó. 
 
Desde 1909 a 1921 transcurrió un primer período en el que desplegó una arquitectura plenamente modernista. Desde su primer proyecto (1910) inició un estilo floralista con una decoración muy libre que se adueña de las fachadas de Melilla. Los principales proyectos son el Casino Español (1911), el Telegrama del Rif (1912), la reforma del Economato Militar (1914), La Reconquista (1915) y la Casa Melul (1915). 
 
Iglesia del Sagrado Corazón (1911-1918). Estilo Historicista. Arquitecto F. Guerrero Stracham


La década de 1920 representó un periodo de continuación y pervivencia del modernismo, rasgo que singulariza a Melilla de otras capitales, puesto que esta prolongación cronológica es realmente insólita. Nieto realizó grandes bloques de viviendas que mezclan las flores y los detalles decorativos femeninos con los miradores y rasgos clásicos. Edificios como el de la calle López moreno, nº 2 (1923), son el preludio de una serie monumental que desarrolló a partir de 1928: García Cabrelles, nº 1, edificio El Acueducto, Casa Vicente Martínez, La Pilarica, etc...
 


 Edificio El Acueducto (1928)
 



Parque Hernández

Mercado Renacentista de Carlos V (Zona Amazigh)
Desde hace más de 6.000 años, la cultura amazigh se ha desarrollado y expandido por el norte de África. En la región del Rif, sociedades principalmente tribales, ocuparon fértiles valles cercanos a ríos o a la costa, donde las comunidades sedentarias explotaron los recursos como la agricultura, la caza y la pesca y las nómadas se dedicaron al pastoreo y al comercio.
 
Amazigh significa "hombre libre" en su lengua, el Tamazight se habla desde hace más de 3.000 años y se ha transmitido de generación en generación de forma oral.
 
Las comunidades Amazigh forman parte de la multiculturalidad de Melilla y mantienen viva su cultura. Se conoce también como Bereber, una de las más antiguas y ricas del mundo. 
 


La cerámica rifeña: tesoro cultural de las mujeres rifeñas
las mujeres rifeñas han mantenido la tradición ancestral de la cerámica convirtiéndola en testimonio vivo de su identidad cultural y creatividad. Su modelado se realiza a mano y su cocción a cielo abierto, utilizando arcilla, leña y pigmentos minerales y vegetales para su rica decoración llena de simbología religiosa, mágica y mística, inspirada en creencias ancestrales que se reflejan en todos los ámbitos de su existencia como en joyas, tapices, tatuajes, decorando sus viviendas y como signos de identificación tribal. Estos signos eran el lenguaje secreto de las mujeres.
 







No hay comentarios:

Publicar un comentario