domingo, 8 de marzo de 2015

Quinta de los Molinos I


Vincent van Gogh



 Quinta de los Molinos
Linea de metro 5, estación Suanzes.





Almendros en flor.
 



El almendro florece muy pronto, en cuanto la temperatura sobrepasa los seis grados en febrero. Antes de que aparezcan las hojas, la copa explota en una exuberancia de flores.
 





Con su cúpula de flores blancas, el almendro, árbol de la juventud, de la alegría, trasmite una idea de pureza, de nobles sentimientos: por eso se asocia al amor juvenil, al amor puro, al primer amor. (Miguel Herrero Uceda, El alma de los árboles.)




La mitología griega explica esta simbología a través de los amantes Fílide y Acamante. Todas las civilizaciones que han conocido el almendro se han regocijado ante la vista de los primeros almendros encendidos símbolos del amor juvenil.
 







Bajo ese almendro florido,
 todo cargado de flor
-recordé-, yo he maldecido
mi juventud sin amor.
Hoy, en mitad de la vida
me he parado a meditar...
¡Juventud nunca vivida,
quién te volverá a soñar!
                                         Antonio Machado
                                               










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