sábado, 16 de febrero de 2013

Caperucita en Manhattan. Carmen Martín Gaite (1925-2000)



Caperucita
en
Manhattan 
                                                                        

Caperucita es un clásico de la literatura sobre sobre la iniciación a la vida adulta, sobre los peligros a los que tenemos que hacer frente y la exigencia de hacerlo en libertad y soledad.
Gaite nos recrea magistralmente esta historia y la adapta a la sociedad en que vivimos, con una Caperucita que es una niña de hoy y que se mueve en un bosque muy diferente (Manhattan), aunque también se encontrará con los personajes del famoso cuento, aquí completamente diferentes: miss Lunatic, mister Wolf, etc.
Al leer Caperucita en Manhattan se nos proporciona la ocasión de reflexionar sobre nuestro propio mundo, sobre la manera en que nosotros intentamos cada día ser diferentes y sobre cómo ser nosotros mismos en la sociedad en que nos ha tocado vivir.

Pequeño Trianón, Versalles

La sociedad francesa de finales del siglo XVII en la que el abogado Charles Perraut, funcionario serio y bondadoso al servicio del rey Luís XIV, que durante un tiempo ha ejercido el cargo de protector de la familia, publica una bonita colección de cuentos: Historia y cuentos del tiempo pasado. 
Cuentos de la madre oca (1697), la ha escrito para sus hijos pero teme que le tachen de escritor poco serio, así que los publica a nombre del mayor de ellos llamado Pierre Darmancourt.



Los cuentos alcanzaron gran éxito y entre ellos aparece Caperucita roja, Perrault terminará su cuento con una moraleja: Caperucita es el símbolo de la codiciada inocencia, de todas las niñas buenas y hermosas que desgraciadamente, hacen caso de toda clase de personas, de los que los más peligrosos son los "lobos melifluos", los embaucadores, de los que hay que guardarse especialmente.



La Caperucita de Perrault es victima de la maldad. Para una sociedad gobernada por un rey absoluto (Luís XIV, las buenas maneras deben ser siempre respetadas, de lo contrario puede caerse en poder de los malvados que atropellan la inocencia. Carmen Martín Gaite
                                       


Título: Caperucita en Manhattan
Autora: Carmen Martín Gaite
Ilustraciones: Carmen Martín Gaite
Editorial: Siruela
Invitación a la lectura: Mª del Carmen Ponz Guillén
Nº Páginas: 260



Invitación a la lectura
  
Imagínate una sociedad primitiva de cazadores. Cuando los muchachos de la tribu llegan a la adolescencia, sus padres emprenden un viaje con ellos hacía el corazón del bosque. En él hay una cabaña en la que vive el brujo, el mago o chamán los muchachos quedan a su cuidado y el los instruye...


Puente de Manhattan



El lugar: la ciudad-bosque
y sus peligros

De entre todas las grandes ciudades del mundo occidental moderno, la autora ha escogido la más representativa, que ella conoce no solamente por el cine, sino por haber vivido durante un tiempo en ella. Se trata de una enorme ciudad en la que los peligros físicos y morales son, como en el bosque del cuento, frecuentes. Si consultamos una guía turística nos informaremos de cosas como éstas: la isla de Manhattan, considerada "el corazón de la Gran Manzana"; Brooklyn, situado al sur, barrio en el que vive la protagonista de esta historia, Sara Allen y sus padres; el barrio de Queens, al este; el Bronx, considerado el más peligroso de la ciudad (en él está situado el Yankee Stadium y el Zoo); y finalmente, State Island, unido a la isla de Manhattan mediante unservicio de transbordadores.

 La isla fue comprada a los indios canadienses por setenta florines en baratijas (unos 18 eur). Para unirla a la tierra firme se trazaron doce senderos de treinta metros de ancho que hoy constituyen las Avenidas, de las cuales la más famosa es la Quinta por sus tiendas y almacenes. Para unir los dos ríos de la ciudad , el East y el Hudson, se trazaron ciento cincuenta y dos caminos de veinte metros de anchura que se numeraron para facilitar su localización.

La gigantesca estatua de la Libertad, obra del escultor Bartholdi, y copia a gran tamaño de la que figura sobre uno de los puentes del Sena, en París, domina la bahía de la ciudad, y es lo primero que suelen divisar los viajeros que se aproximan en barco por ella. 

París

París, estatua de la Libertad

La estatua fue un regalo del pueblo francés al de Nueva York. En su construcción, aparte del citado escultor Frédéric-Auguste Bartholdi, intervino Gustave Eiffel, el autor de la famosa torre-símbolo de la ciudad París, que diseñó el armazón interior de hierro. Es la mayor estatua metálica jamás construida (mide 93 metros desde el suelo hasta la antorcha) y está recubierta por láminas de cobre, lo que le da su característico color verdoso.

En su mano derecha sostiene una antorcha, símbolo de la libertad, y en su mano izquierda una tablilla en la que aparece inscrita la fecha de la proclamación  de la Independencia de los Estados Unidos; July,4,1776.

En su construcción se utilizaron varios modelos a escala y, para el rostro, el escultor utilizó el de su propia madre, madame Bartholdi.


Fotografías de la construcción de la estatua de la Libertad iluminando el Mundo

Fotografías entre 1877 y 1885, parís


Liberty Enlightening the World, France




París, 1887




Es accesible desde el pedestal de hormigón armado hasta la corona, adornada con siete rayos que representan los mares y los continentes. En su interior hay un museo donde se pueden aprender datos sobre su construcción y transporte desde París a nueva York. también hay un mirador desde el que se puede admirar la ciudad y el puerto.

Bartholdi dedicó veintiún años de su vida a hacer realidad su proyecto, viajando incluso a los Estados Unidos en 1871 y entrevistándose con el presidente Ulysses S. Grand y otros políticos para convencerlos de instalar la estatua en el puerto de Nueva York. Según sus propias palabras trataba de "glorificar la República y la Libertad allí (en América) esperando encontrarla de nuevo aquí (en su país), algún día".

Desde 1984 está considerada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco

Realmente la historia de Francia no pasaba por el mejor momento en lo referente al ejercicio de las libertades. Bartholdi expuso en París la estatua terminada antes de mandarla a América, con el titulo la estatua de la libertad iluminando el mundo, y como Liberty enlightening the world es como la conocen los neoyorquinos.

Fue emplazada sobre la isla Bedloe (hoy de la libertad), una pequeña isla situada a la izquierda de la bahía de nueva York, a la que se puede acceder utilizando el servicio de ferrys que parten cada treinta minutos de Battery Park. Luego verás que madame Bartholdi recomienda a Sara un camino particular mucho más rápido.

La estatua fue inaugurada por el presidente Grover Cleveland el 28 de octubre de 1886. Al cumplirse su primer centenario, en 1986, la estatua fue restaurada sustituyéndose la antorcha original, ya corroída, por otra bañada en oro. Esta carísima restauración (casi 70 millones de dólares) seguramente había satisfecho a su autor, quien deseaba, sin duda, dejar testimonio permanente de su amor a la libertad

Manhattan


Odaiba, Japón





Carmen Martín Gaite

Carmen Martín Gaite nació en Salamanca un 8 de diciembre de 1925 y falleció en Madrid un 23 de julio de 2000. Se licenció en filosofía en la Universidad de Salamanca. En 1950 se traslada a Madrid. Entre otros premios recibió el Premio Nadal y el Príncipe de Asturias. publicó Caperucita en Manhattan en 1990.



 

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