sábado, 13 de octubre de 2012

El libro de la selva. Rudyard Kipling (1865 - 1936)


Rudyard Kipling, nació en la populosa Bombay (India) en 1865

Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1907. Murió en Londres en 1936

Cómo llegó el miedo

Bajó el caudal del arroyo, la laguna se secó,
pero todavía somos camaradas vos y yo.
Secas las fauces sedientas y polvorientos los flancos,
uno tras otro caminan a través de los barrancos.
Van pensando en la sequía , esa terrible amenaza,
que los obliga a olvidarse inclusive de la caza.
Oculto bajo su madre, el cervatillo asustado
ve al lobo enjuto, famélico y, como él, acobardado.
También el gamo contempla, sin asustarse por ello,
los colmillos del que un día destrozó a su padre el cuello.

Ha bajado la laguna, el arroyo se secó,
pero todavía somos compañeros vos y yo.
Esa nube soltará al fin el agua que lleva,
y, sin la Tregua del Agua, volverá a haber caza nueva.



El milagro de Purun Bhagat

La noche en que supimos que la tierra
se iba a mover, de allí nos lo llevamos;
el amor que sentíamos por él
nos hacía saber sin percatarnos.

Cuando se abrió, rugiente, la montaña
y nuestro mundo se deshizo en lluvia,
nosotros, Pueblo Chico, le salvamos,
pero, mirad, ¡no ha regresado nunca!

Llorad, pues le salvamos por amor,
un pobre amor de criatura humilde.
Nuestro hermano, ¡oh dolor!, no volverá.
¡ Y ahora los de su raza nos persiguen!


                                                         Endecha del los Langures



Que entre la selva

Rodeadlos, cercadlos con un muro,
capullo, enredadera y hiera mala.
¡Olvidemos la forma y el sonido
y hasta el olor y el tacto de esa caza!

Junto al altar la enorme ascua negra.
Ha llegado la lluvia de pies blancos.
Se han traído los campos sin cultivo
los ciervos: ¡ nadie volverá a espantarlos!
Ruinosos, ignorados, se agrietan
los muros: ¡nadie volverá a habitarlos!



Los enterradores

Si llamáis a Tabaqui "hermano mio"
e invitáis a las hienas a comer,
podéis hacer una tregua con Jacala,
el vientre que correa cuatro pies.

                                                 La Ley de la Selva



El Ankus del Rey

Éstos son los Cuatro que nunca están satisfechos,
que no se han saciado desde que el Rocío tiene nombre;
La boca de Jacala, la gula del milano,
las manos del mono, y los ojos del Hombre.

                                                               Proverbio de la Selva



Quiquern

Las gentes de los Hielos del Este
se derriten lo mismo que la nieve;
mendigan café y azúcar,
y van donde el hombre blanco va .

La gentes de los Hielos del Oeste
aprenden a robar y a luchar;
venden en el mercado sus pieles,
y con ellas sus almas a los blancos.

Las gentes de los Hielos del Sur
comercian con la tripulación de los balleneros;
las mujeres tienen muchos lazos,
pero sus tiendas son escasas y están rotas.

Pero las Gentes de los Hielos Mayores,
que escapan a la comprensión del blanco,
hacen sus lanzas con el cuerno del  narwhal
¡ y de todos los hombres son los últimos!




La foca blanca

Duérmete, mi niño, mi niño duerme,
que la noche va a llegar.
Las aguas se han vuelto negras,
pues el sol se ha puesto ya,
y la luna quiere vernos
entre las olas del mar.
Una almohada tan blanca
como la espuma tendrás,
donde las olas se encuentran
y se abrazan sin cesar.
Tus cansadas aletitas
allí podrás descansar,
sin miedo a los tiburones
ni a la feroz tempestad,
y dormirás arrullado
en los brazos de la mar.

                                                    Nana de la Foca




Autor: Rudyard Kipling
 
Esta edición contiene El libro de la selva y
El segundo libro de la selva

Título de la edición original:
The Jungle Book y The Second Jungle Book

Traducción del inglés y notas de Gabriela Bustelo

Ilustrado con grabados de la época

Editado por: Circulo de Lectores, S.A.

Nº de Páginas: 426 








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