viernes, 28 de febrero de 2014

La Metamorfosis. Franz Kafka (1883 - 1924)



La Europa de Kafka

Si los intelectuales de la Ilustración hubiesen podido observar los finales del siglo XIX y los inicios del XX, no habrían podido creer lo que veían. Frente a ellos no se ofrecería el cuadro de la Humanidad más perfecta y justa que vislumbraban, sino, todo lo contrario, una humanidad que caminaba desganada, frustrada y agonizante en busca de un destino cada vez más incierto.
Franz Kafka (1883 - 1924) va a vivir y sentir en piel propia esa desgana, ese envejecimiento, esa desesperanza de Europa de comienzos de siglo, en la cual se detectan ya los signos inequívocos de la catástrofe vaticinada por algunos de los profetas de la decadencia espiritual y moral de Europa. 

Con la segunda revolución industrial (1870)  y su avance incontrolado, con el acceso de la multitud a los grandes centros industriales, el hombre medio europeo sentirá y padecerá la despersonalización y el anonimato. Una atmósfera de pesadilla invade todos los ambientes y, mientras algunos profetas auguran el paraíso material ante el espiritual y otros defienden el individualismo con el humanismo existencialista plagado de absurdidad y angustia, va minando las fuerzas de las mentes más vigilantes y, por ello, más propensas a padecer las enfermedades del progreso.

Si analizamos brevemente el artículo Los aeroplanos en Brescia, de Kafka, vemos que todos los síntomas del siglo van apareciendo con nitidez gráfica. Ahí está la muchedumbre que se agolpa por todas partes: "Tenemos en Brescia una multitud nunca vista...se agolpan en nuestras plazas, en nuestros hoteles, en todos los rincones de las viviendas particulares..." La masa ha hecho su aparición y Kafka no deja de anotarlo. Pero ¿para qué se apiña tanta gente? Ni más ni menos que para observar un espectáculo de la nueva era: el aeroplano. Y junto a la técnica que reúne multitudes está el pequeño burgués: "una mujer de negocios, con todas las preocupaciones del negocio en su pequeña cabeza". Y el pobre: "mendigos atroces, engordados en sus carritos, estiran sus brazos hacia el camino"(...)

Mientras inconscientemente, se goza de la nueva era que emerge contra el hombre, renacen los nacionalismos y, con ellos, las más disparatadas secuelas de fanatismos. kafka sufrirá por ser judío y por las ideas antisemitas en auge que conducirán al gran genocidio de la Segunda Guerra Mundial (...)
De las rotas esperanzas materialistas, de los falsos idealismos, de los fracasados paraísos terrenales, nacen el miedo y la desesperanza. Miedo por la inocencia perdida, miedo por la nada de una vida no vivida, miedo por la muerte sin eternidad (...)



Franz Kafka comienza a escribir La metamorfosis, una de sus pocas obras publicadas en vida, en septiembre de 1912.
La metamorfosis va a describir una vida de familia en un ambiente sofocante, ruidoso, enajenante. En un apunte que envía a su enamorada Felice, y que tituló Gran ruido, describe ya el ambiente familiar sacado con pocas modificaciones de su diario y dice:"Estoy sentado en mi cuarto, en el cuartel general del ruido de toda la casa. Oigo como golpean todas las puertas. Los portazos me libran del ruido de los pasos de los que las cierran. Hasta oigo el golpe de la puerta del horno de la cocina. Mi padre atraviesa las puertas de mi cuarto arrastrando la bata. Alguien en la habitación de al lado está raspándole las cenizas a la estufa, Valli pregunta a través del vestíbulo, y cada palabra es un chillido, si ya está cepillando el sombrero de padre" (...)

Jeroen van Aeken, El Bosco (1450 - 1516)
El Jardín de las Delicias 

 

La metamorfosis es el retrato del miedo ante el mundo exterior. Kafka había dicho. "Trato continuamente de comunicar algo incomunicable, explicar algo que llevo en la médula y que tan sólo podría ser vivido por ella" (...)

                    
El Bosco (1450 - 1516)
El Jardín de las Delicias




Franz Kafka (Praga 1883 - Sanatorio Kierling, cerca de Viena, 1924), escritor judio-checo, de personalidad inquieta, de carácter introvertido y afectado desde 1917 por la tuberculosis, refleja en su obra al hombre angustiado, miembro de un mundo paradójico e impenetrable.
De estilo conciso, describe las escenas con intensidad y con el detallismo descriptivo propio de un visionario.
En 1915 escribe "La metamorfosis", su obra más conocida.


El Bosco (1450 -1516)
El Jardín de las Delicias)
 

 
 Un joven, Gregor Samsa, despertó una mañana convertido en un repugnante insecto y queda al margen de la convivencia humana.

 Autor: Franz kafka
Título: La metamorfosis
Prólogo y biografía: Juan Manuel Rodriguez 


 Traducción: J.M. Rodriguez
Editorial: Alba
Nº Páginas: 94


jueves, 27 de febrero de 2014

Sabrina (1954) Audrey Hepburn, Humphrey Bogard, William Holden



Sabrina
 

Audrey Hepburn
Humphrey Bogart
William Holden
 


Año: 1954

País: Estados Unidos 
   

Director: Billy Wilder
Basada en la obra de: Samuel A. Taylor
Guión: Billy Wilder, Ernest Lehman



Música: Fiedrich Hollaender
Fotografía: Charles Lang
Productora: Paramount Pictures
Género: Comedia / Romance
  

Premios

1954. Oscar: Mejor Vestuario (5 nominaciones

1954. Globos de Oro: Mejor Guión

1954. Bafta: Nominada Mejor Actriz (Hepburn)

1954. Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor Actriz Audrey Hepburn  
  


La Joven Sabrina, hija del chófer británico de los millonarios Larrabee, está enamorada del hijo menor de la familia que coquetea con ella por puro entretenimiento.

El padre la envía a París, de donde vuelve convertida en una mujer elegante y seductora que trastorna a los dos hermanos, tanto al frívolo David como al hermético Linus.


William Holden y Audrey Hepburn
 



Audrey Hepburn (Green Mansions, 1959)
 


Audrey Hepburn, 1929 - 1993
  


Anthony Perkins y Audrey Hepburn
Mansiones verdes, 1959

 



Audrey Hepburn ( Desayuno en Tiffany's)


Audrey Hepburn, Billy Wilder y Jack Lemmon







La casa de las bellas durmientes. Yasunari Kawabata (1899 - 1972)




Entre las obras de los grandes escritores hay algunas que podrían llamarse del anverso o exterior, con su significado en la superficie, y otras del reverso o interior, con el significado oculto, o también podríamos compararlas con el budismo exotérico y esotérico. En el caso de Yasunari Kawabata El país de la nieve pertenece a la primera categoría, mientras La casa de las bellas durmientes es, sin duda alguna, una obra maestra esotérica (...)

Y qué espléndida es la técnica erótica que se nos revela cuando el viejo kiga ve las frutas de aoki en el jardín. "Había muchas de ellas en el suelo. Kiga recogió una y, jugando con ella, habló a Eguchi de la casa secreta". A partir de este pasaje, o cerca de él, la sensación de confinamiento y ahogo empieza a sobrecoger al lector. Las técnicas habituales de diálogo y descripción de personajes son inútiles en La casa de las bellas durmientes porque las muchachas están dormidas. Debe ser muy raro en la literatura comunicar una sensación tan viva de vida individual mediante descripciones de figuras dormidas. Yukio Mishima
                                                                                                    



Una cosa todavía más trivial.
-Antes de dormirme cierro los ojos y cuento los hombres por quienes no me importaría ser besada. Los cuento con los dedos. Es muy agradable. Pero me entristece no poder pensar en más de diez... 




Una persona enviada por la familia de la muchacha se la llevó consigo a Tokio, y poco después se casó. 
Cuando se encontraron por casualidad junto al estanque de Shinobazu, la muchacha llevaba un niño sujeto a la espalda. El niño iba tocado con una gorra de lana blanca. Era otoño y los lotos del estanque empezaban a marchitarse. Tal vez la mariposa blanca que esta noche danzaba frente a sus párpados cerrados hubiera sido evocada por aquella gorra blanca.
Al encontrarse junto al estanque, lo único que se le ocurrió a Eguchi fue preguntarle si era feliz...

 
 (...) Precisamente en esa época del año, dos o tres peonías de invierno floreciendo bajo el calor del sol, al pie de la alta valla de piedra de un viejo templo en Yamato. Camelias blancas en el jardín, cerca de la baranda del Shisendö. Durante la primavera, wistaria y rododendros blancos en Nara; la camelia "de pétalos caídos", que llenaba el jardín del templo de las camelias de Kyoto...


(...) Dicen que las camelias traen mala suerte porque las flores se caen enteras del tallo, como cabezas cortadas; pero los capullos dobles de este gran árbol, que tenía cuatrocientos años y florecía en cinco colores diferentes, caían pétalo a pétalo. Por ello  se llamaba la camelia "de pétalos caídos"...




            Autor: Yasunari Kawabata

           Título: Nemureru Bijo

           Traducción: Pilar Girat

           Introducción: Yukio Mishima 
 


      Editorial: Luis Caralt
      Nº Páginas: 155






Un espía llamado Sara. Bernardo Atxaga




El protagonista Martín Saldías, Sara, nunca pisa sobre seguro: ataca y es atacado, vigila y es vigilado, persigue y es perseguido, y así hasta que acaba su misión y vuelve a casa. 
Dice una antigua sentencia que "nadie que haya paseado bajo las palmeras vuelve a ser el mismo", y algo parecido se podría deducir dela lectura de este libro: nunca vuelve a ser el mismo aquel que ha vivido una guerra de cerca.
Efectivamente, la guerra transforma a Martín Saldías. lo hace escéptico, sensible e inteligente.




 Martín Saldías no era un espía profesional, sino un marinero que, por las circunstancias, y también por la admiración, que sentía hacia el general Zumalacárregui, había aceptado aquel servicio. Debido quizás a esa falta de preparación, su modo de disimular era bastante rudimentario. Se hacía el simplón, el botarate, el charlatán, y con eso se las arreglaba (...)


Tomás Zumalacárregui
  
 


Autor: Bernardo Atxaga

Título: Un espía llamado Sara

Editorial: Acento Editorial

Nº Páginas: 150







domingo, 23 de febrero de 2014

Cézanne (1839 - 1906)




Fundación Colección Thyssen-Bornemisza
Paseo del Prado,8. Madrid
 
 
Bodegón con cortina, 1895

La vida del solitario Paul Cézanne no padece altibajos. Conoce en el colegio Bourbon de Aix-en Provence a Émile Zola, va a París a estudiar pintura, no es aceptado en los salones oficiales, expone en 1863 en el Salón de los Rechazados y, tras morir su padre y cobrar una herencia de 200.000 francos, se retira de nuevo a Aix a seguir con su práctica de pintura. De su relación con Hortense Fiquet tiene un hijo, Paul, pero prefiere vivir solo. Cézanne se molesta incluso si alguien le roza. Lo suyo fue la soledad del corredor de fondo.
 

Bañistas, 1880

Si Jean Dominique Ingres es el gran pintor de la primera mitad del siglo XIX, este siglo se cierra bajo la influencia de Paul Cézanne. Maurice Denice presenta una obra en el Salón de los Independientes de 1901 con el título Homenaje a Cézanne. En ella están todos sus compañeros contemplando una naturaleza muerta de Cézanne que perteneció a Paul Gauguin. Cézanne, en su carrera de fondo y en su magisterio, fue un pintor de pintores. No sólo Gauguin poseía una obra de este artista, también lo hicieron Henry Matisse, Pablo Picasso, Maurice Denis o Henry Moore, que compró un óleo con el tema de Bañistas.


El jarrón azul, 1889. Musée d'Orsay, París


"Hoy quería hablarle un poco de Cézanne. En lo tocante al trabajo, según afirma, vivió como un bohémien hasta los cuarenta años. Sólo después, de conocer a Pissarro, tomó gusto al trabajo. Pero entonces hasta el extremo de pasarse los últimos treinta años de su vida sin hacer otra cosa que trabajar. En realidad sin alegría, al parecer; con una rabia incesante, en conflicto con todas y cada una de sus obras, porque ninguna de ellas le parecía llegar a lo que él pensaba que era lo más indispensable.Denominaba a esto la réalisation, y la hallaba en los "venecianos" que había visto y vuelto a ver en el Louvre y que apreciaba incondicionalmente. Lo convincente, el convertirse en algo. La realidad sublimada hasta tornarse indestructible a través de la propia experiencia del objeto, esto era lo que le parecía la finalidad más íntima de su trabajo; viejo, estropeado, consumido cada tarde hasta el espasmo por la regular labor cotidiana (hasta el punto de irse muchas veces a dormir a las seis, al anochecer,  después de una cena despachada distraídamente), furioso, desconfiado, escarnecido cada vez que se dirigía a su taller objeto de burla maltrato...



Naturaleza muerta con manzanas y naranjas, 1899
París, Musée d'Orsay


Esperaba un día alcanzar ese logro que percibía como lo único esencial. De este modo (...) había exacerbado las dificultades de su labor de la manera más obstinada...iba de acá para allá por su estudio, que tenía la luz equivocada, dado que el maestro de obras no había considerado necesario hacer caso a ese viejo extravagante al que en Aix todos estaban de acuerdo en tomar en serio. Iba de acá para allá por el estudio, en el que había manzanas verdes esparcidas, o se sentaba desesperado en el jardín y allí se quedaba. Y delante de él se extendía la pequeña ciudad, ignorante, con su catedral, una ciudad para ciudadanos de bien y discretos, mientras él, como había previsto su padre, que era sombrerero, se había convertido en otra cosa, en un bohémien (...) 



Botella, garrafa, jarro y limones, 1902 - 1906
Acuarela sobre papel
Museo Thyssen-Bornemisza. Madrid


Quería contarle todo esto porque en cien aspectos tiene que ver con muchas cosas que nos rodean y con nosotros mismos. 
Fuera llueve increíblemente, como antes. Adiós...mañana hablaré otra vez de mí. Pero tú sabes sin duda cuánto lo he hecho hoy también..."
Así escribía el poeta Rainer María Rilke a su mujer, la escultora Clara Westhoff, el 9 de octubre de 1907 desde París, tras una intensa visita a la gran retrospectiva que el Salón de otoño dedica a Paul Cézanne un año después de su desaparición. 


El aparador, 1877 - 1879
Óleo sobre lienzo
Szépmüvészeti Müzeum, Budapest 


En 1969, el artista Robert  Smithson propuso una nueva interpretación de la obra de Paul Cézanne (1839 - 19069. Para Smithson, la pintura de Cézanne había sido tergiversada por los cubistas, reduciéndola a un juego de formas casi abstracto. Frente a esa simplificación formalista, Smithson subraya la necesidad de recobrar la referencia física en la obra del pintor, su fuerte vinculación con ciertos lugares del territorio provenzal. 
El subtitulo de la exposición, site/non-site, evoca una pareja de conceptos forjada por Smithson en su propia creación, planteando la dialéctica entre el trabajo al aire libre y el estudio. Esta dialéctica se refleja a su vez en la relación entre paisaje y naturaleza muerta. En la obra de Cézanne, el paisaje es el género dominante, identificado (como en sus compañeros impresionistas) con la práctica de la pintura al aire libre.


El muchacho del chaleco rojo (detalle), 1888 - 1889
Zurich, Fundación Bührle


Pero, a diferencia de los impresionistas, Cézanne cultivará ambos géneros pictóricos a lo largo de toda su carrera y establecerá una íntima conexión entre ellos, introduciendo en sus bodegones elementos paisajísticos y, recíprocamente, llevando a sus paisajes el orden de la naturaleza muerta.


Retrato de un campesino
Óleo sobre lienzo
Museo Thyssen-Bornemisza. Madrid


1. Retrato de un desconocido

La primera sección de la exposición consta de un solo cuadro: el Retrato de un campesino, de la colección Thyssen-Bornemisza, uno de los últimos lienzos en que trabajó Cézanne antes de su muerte. El hombre, cuya identidad no se conoce, no tiene rostro. Su cara se ha quedado sin definir, como si el pintor esperase llenar el hueco más adelante. ¿Estamos ante un verdadero retrato, o es que la identidad individual del personaje ya no importa? Sabemos que Cézanne, cuando le faltaba uno de los modelos, posaba a veces él mismo ante el espejo. ¿Se trata en realidad de un autorretrato indirecto?
 


Tiene las torpezas y las imperfecciones de un verdadero primitivo.

                                                  G. Lecomte
                                  en La Revue d'Art, 1899
 



Un colorista revelador (...) que contribuyó más que Manet al movimiento impresionista, un artista de retinas enfermas, que, en su exasperada percepción visual, descubrió los pródromos de un arte nuevo: en tales términos se puede sintetizar al demasiado olvidado Cézanne.

                               J.K.Huysmans
                                Certains, 1889 




La esfinge de los hielos. Julio Verne (1828 - 1905)



A la memoria de Edgar Allan Poe             
 A mis amigos de América                       



Capítulo I

En las islas Kerguelen

Seguramente, nadie creerá este relato, que titulo La esfinge de los hielos.
Es igual. A mi entender, conviene que vea la luz pública. Allá cada cual con el crédito que le merezca.
Para el comienzo de estas maravillosas y terribles aventuras, sería difícil dar con  lugar más apropiado que las islas de la Desolación, nombre que les diera el capitán Cook en 1779. Luego de mi estancia en ellas en 1839, y por lo que allí vi (...)




Arthur Gordon Pym, el héroe tan brillantemente narrado por Edgar Allan Poe, mostró el camino...¡Síganle y otros arranquen a la Esfinge de los Hielos los secretos que conserva del misterioso Antártico!

 

Jules Verne
Nantes, Francia , 8 de febrero de 1828 
Amiens, Francia, 24 de abril de 1905




Autor: Jules Verne

Título: Le sphinx des glaces

Traducción del francés: J.M. Huertas

Grabados de la edición original

Editorial: Editorial Molino

Nº Páginas: 397