domingo, 13 de octubre de 2013

Haiku de las Cuatro Estaciones. Matsuo Basho (1644 - 1694)



El haiku es una forma poética fuertemente influenciada por el Budismo Zen.
 
Haiku y el lenguaje

Salvador Pániker escribe en su Aproximación al Origen: "El hombre es un animal enajenado, víctima del simbolismo del lenguaje". Más que vivir en la Percepción Pura de la Realidad, vivimos prisioneros del simbolismo del lenguaje. Nuestra percepción de la realidad viene filtrada por las categorías de nuestro mundo simbólico. El hombre no domina el mundo simbólico de su lenguaje, sino que es dominado y condicionado por él. Lo que nosotros llamamos realidad no es más que lo que las categorías de nuestro lenguaje puede asimilar.

El haiku es una manifestación quintaesencial de esta concepción del lenguaje. Lo más importante en el haiku no es "comunicar un concepto a través de unos símbolos", sino despertar en su autor la conciencia de la No dualidad primordial.

En el haiku el autor, especialmente los grandes maestros, no tratan de imponer nada, no quieren comunicarnos su personalidad o su sistema simbólico.
 
 


El poeta Matsuo Basho (1644 - 1694) es considerado como el mayor poeta de haiku  jamás nacido. Iga tierra natal de Basho, actual prefectura de Mie, y uno de los lugares autóctonos de los ninja, se educó como samurai. Cuando su señor murió dejó la fortaleza en la que vivía y se dirigió a Kyoto, donde comenzó a estudiar los clásicos chinos y japoneses. Los primeros años de su vida estuvo fuertemente influenciado por la enseñanza de Confucio que por aquella época gobernaba el mundo de los samurais.

En 1681 conoció al maestro Zen Bucho del que recibiría la iniciación a la sabiduria Zen. Durante su vida utilizó varios seudónimos. Al comienzo Tosei (Melocotón Verde), más tarde lo cambió por el de Basho (plátano).
 
Después de conocer al maestro Zen Bucho y debido a su profundización en el Zen, se dio cuenta de que la poesía era algo más que belleza o moralidad, intelectualidad o ingenio verbal. A partir de entonces busca una nueva trascendencia en su poesía y hace del haiku la expresión humana de la iluminación Zen. Por eso no utilizó el waka que era la forma poética más literaria, sino que eligió el haiku. El waka se centraba en la belleza, en lo lírico, sus premisas eran más que temporales y en definitiva explicativas.
 


El haiku, como la vida Zen, se centra en lo cotidiano y no excluye nada de su campo. Sucede aquí y ahora, sin considerar el antes o el después, y sus temas son la mayoría de las veces indefinibles.
La poesía de Basho-an Matsuo Tosei surge de su amor y del contacto con la naturaleza. El mismo decía que sin experimentar el frío y el hambre la verdadera poesía era imposible. Su vida estuvo marcada por la pobreza buscada intencionadamente y por las continuas peregrinaciones a lo largo de todo el Japón. Unificado con la naturaleza, recorriendo continuamente los caminos, Basho experimentó la soledad, el frío, el desaliento y de todo ello supo extraer la fuente de inspiración.
La naturaleza fue un factor determinante en su vida y en su obra, veía en ella sus formas cambiantes le descubrían la verdad inmutable. La sucesión de las estaciones era el ritmo de su respiración.
Vivificar la naturaleza, no destruirla, esa era la vocación poética y vital de Basho.
Basho murió en 1694, en el curso de una de sus peregrinaciones, rodeado de discípulos y amigos. F.F. Villalba
                                                                                                            


a Basho...                                          
Árbol de otoño
sólo quedan
tres hojas

                                                                                                            

 PRIMAVERA

¿Por el rostro de las flores
será intimidada
la luna tenue?
 
 

Cómo se parece
a su reflejo en el agua
el iris



Interrogaría
sobre el haiku chino
a esta mariposa que vuela

 

Las patas de la grulla
se han hecho más cortas
en las lluvias de mayo



Desde el fondo de la peonía
de mala gana
 sale la abeja 



Despierta, despierta
te tomo como amiga
mariposa



Un leve instante
se retrasa sobre las flores
el claro de luna



En la cascada clara
las agujas verdes de los pinos
se desparraman




El haikai, abreviación de haikai-no-renga, es un tipo de renga (poema colectivo de versos encadenados) con tono humorístico. Aparece como forma indepoendiente del renga "serio" desde el siglo XV en compilaciones de 100 versos. En sus inicios predominaban el tono jocoso, el juego de ingenio y el uso de palabras comunes. En época posterior se refinó el tono y se redujo a una composición de 36 versos repartidos repartidos en dos hojas, estilo conocido como kase: en el anverso de la primera hoja, 6 versos y 12 en el reverso: en la segunda, 12 y 6, respectivamente. El verso (ku) que inicia la serie, el hokku, se independizó y derivó en el haiku (nombre creado por el poeta Masaoka Shiki a finales del s. XIX)

Matsuo Basho dotó al haikai de un tono lírico más elevado a través de conceptos como el sabi, mezcla de refinamiento y sobriedad, acercándose así a la estética Zen y creando una poesía en la que primaba la experiencia sobre las referencias literarias.

  
Cuando termina la estación de las lluvias y llega el verano, el paisaje de Japón queda envuelto en una luz brillante. las playas, los ríos y otros lugares ribereños se animan con la presencia de personas que buscan clima más fresco, muchos también visitan las colinas y los campos cubiertos de brillantes matices verdes.
El disfrute durante esta estación no tiene fin, desde los hermosos fuegos artificiales que pintan el cielo nocturno hasta los festivales alegres y las danzas bon.



VERANO

Un viejo estanque
salta una rana
¡plof!



Otoño, las hojas cambian de color y el archipiélago japonés se tiñe de la cabeza a los pies con vibrantes colores según maduran los cultivos y se aproxima la muy esperada cosecha. El clima agradable del otoño es el más adecuado para las actividades al aire libre, varios acontecimientos se celebran durante esta estación del año, reforzando el amor por la naturaleza y las tradiciones de Japón.
 
La recogida de la cosecha, los cultivos plantados en primavera se cosechan durante esta estación. Los arrozales en terrazas de Nigata, la región que más arroz produce de Japón simbolizan la estación de la cosecha.

El festival del siete-cinco- tres, es un acontecimiento tradicional donde las familias acuden a los santuarios el 15 de noviembre para celebrar el crecimiento de sus hijos -de tres o cinco años los niños, y de tres o siete años las niñas.

Baños termales, el otoño es maravilloso para disfrutar de los baños termales rodeados de hojas de gran colorido, relajarse en un baño termal al aire libre teniendo delante un paisaje magnifico.

  



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