sábado, 8 de septiembre de 2018

"El hombre del traje negro" Stephen King



 
Título: El hombre del traje negro
Autor: Stephen King
Traducción: Íñigo Jáuregui
Ilustraciones: Ana Juan
Nº de Pág. 84
Editorial: Nordicalibros 2017


 
"Ahora soy un hombre muy viejo, y esto es algo que me ocurrió cuando era muy joven, con solo nueve años. Fue en 1914, el verano después de que mi hermano Dan muriera en un prado y tres años antes de que estados Unidos entrara en la Primera Guerra Mundial. Nunca le he contado a nadie lo que ocurrió en la bifurcación del río aquel día, y nunca lo haré...


Este extraordinario relato de Stephen King, ganador de los premios World Fantasy Award y O.Henry, es un homenaje a Nathaniel Hawthorne y su cuento "El joven Goodman Brown", que se incluye en esta edición.
  
 
 

 


 

domingo, 22 de julio de 2018

Sigüenza, "la que domina el valle".



Localización

Sigüenza se ha convertido en uno de los principales destinos turísticos de Castilla-La Mancha. Integrada en la Sierra Norte de la provincia de Guadalajara. 
La ciudad dista 135 kms. de Madrid, 75 de Guadalajara y 200 de zaragoza. A Sigüenza se llega por varias salidas que parten de la A-2 (Madrid-Barcelona). 
 
Su fachada es de corte renacentista y destaca la belleza de su patio interior.
 
Historia

Sigüenza es una ciudad de la provincia de Guadalajara, situada en el alto valle del río Henares conocido como el "Valle de Sigüenza". Estratégicamente emplazada sobre el valle etimológicamente su nombre significa " la que domina el valle", cumplió una función defensiva durante la Edad Media. Sin embargo, se cree que su primitivo emplazamiento estuvo en la otra orilla del río, sobre el Cerro del Mirón, donde se han encontrado restos de asentamientos humanos de la Edad del Hierro.

En la época romana la ciudad fue un importante centro de comunicaciones, ya que se encontraba sobre la calzada del Henares. En tiempos de los visigodos su crecimiento continuó alrededor del núcleo central fundado por los romanos. Durante la dominación musulmana el castillo, antigua torre de vigilancia, se convertiría en medina y la Sigúenza baja conservó sus iglesias, donde a los cristianos se les permitía practicar su religión y conservar sus costumbres.

Durante la Edad Media, la ciudad, debido a su privilegiada posición dominante tuvo un destacado papel defensivo además de recuperar su sede episcopal. Hacia 1123 el arzobispo de Toledo , Bernardo de Agen, tras haber conquistado la ciudad, inició las obras de la que sería la catedral que obispos posteriores continuaron hasta que se finalizó en el siglo XVI. 

A mitad del siglo XV y antes del ascenso a su arzobispado de Toledo, fue obispo de Sigüenza, el Cardenal Mendoza, canciller de Castilla durante el reinado de Isabel la Católica. A este poderoso mecenas se debe la construcción de la bella plaza porticada aledaña a la catedral. 

La historia de esta ciudad, que conserva su trazado medieval, ha estado influenciada durante seis siglos por su obispado, dejando la impronta religiosa tanto en su desarrollo cultural, económico como artístico. 

Recursos naturales

Parque Natural del Barranco del Río Dulce.
Microreserva de los Saladares del Río Salado.
Lugar de Interés Comunitario del Valle y Salinas del Salado.  
 
 





Plaza Mayor

El cardenal Mendoza en el siglo XVI manda derribar el lienzo de la muralla que separa la Catedral de la ciudad. Abre un espacio en estilo renacentista y traslada el mercado desde la Plazuela de la Cárcel a esta nueva plaza, configurando una zona comercial amplia con soportales para resguardarse de la luvia y del frío.

La plaza se cierra entorno a la Catedral, a la que podemos acceder a través de una puerta que ha tenido dos nombres diferentes: en la Edad Media, recibía el nombre de Puerta de la Cadena, porque el alcalde mayor se sentaba aquí a administrar justicia y se separaba del pueblo mediante una cadena. En el siglo XVI, al abrirse la plaza y adquirir funciones comerciales, la puerta pasa a denominarse Puerta del Mercado. Durante la Guerra Civil, sufrió graves desperfectos, aún quedan huellas de balazos en sus paredes. La parte superior cayó al suelo y fue restaurada por el arquitecto Antonio Labrada, que eliminó la balaustrada.

En el lado este, apoyados sobre la catedral y la muralla se construyen las casas de los canónigos, con un amplio mirador corrido. Debajo se abre la muralla con la Puerta de la Cañadilla, que se transforma en Puerta del Toril cuando comienzan a lidiarse toros en la plaza. A continuación una hilera de soportales sobre los que se levantaban casas, alguna de ellas con escudo episcopal.
 




Interior de la Catedral






Monasterio de los Jerónimos

La Universidad de Sigüenza había sido fundada en el año 1489 al otro lado del río. El grave estado ruinoso que presentaba años después movió a las autoridades a construir un nuevo edificio en un emplazamiento más cercano a la ciudad. En 1661 ya estaban terminadas las instalaciones y dispuestas para acoger a la comunidad educativa. Frente a ella se levantará el edificio del Hospicio.

Durante la primera mitad del siglo XVII el crecimiento de la población obliga a buscar nuevos horizontes más allá de los límites de la muralla. Respetando el relieve del terreno, la ciudad se va a ampliar en dirección hacia donde se encuentran estos importantes conjuntos religioso-benéfico-culturales.

El primero de ellos se traza sobre un sobrio edificio de tres plantas, cuya fachada se adorna con ventanas enrejadas perfectamente alineadas. Sólo se quiebra el orden en la zona central para abrir una portada barroca con escalinata doble y balcón, acompañada de escudos episcopales.

En ete bello conjunto se inspiró Miguel de Cervantes para crear el personaje de Pedro Pérez, cura amigo de Don Quijote.

Durante la Guerra Civil sufrió graves desperfectos y fue necesaria su reconstrucción posteriormente se instalaron allí la sede de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, el Seminario Mayor y el Archivo Diocesano.
 


Cervantes

Cervantes mantenía enormes lazos familiares en Guadalajara y en la segunda parte de El Quijote recrea escenas y paisajes bien conocidos y transitados por él. Llegar a Sigǘenza es un gozo. Tal es así que el apócrifo Avellaneda sí que hace recalar a Don Quijote en la villa. En el auténtico , hay referencias a la Universidad de Sigüenza, y Fermín Caballero intuye que está en la ruta del caballero a Barcelona. Nada más percibir las torres de su catedral sentimos que vamos a adentrarnos en los mejores tiempos del pasado. En una de las ciudades medievales mejor conservadas de España. Su Plaza Mayor porticada, bellísima. Su Catedral, simbiosis de estilo románico y gótico. Su castillo, actual Parador Nacional de Turismo, conserva el espíritu altomedieval, y permite conocer a fondo una gran fortaleza erigida en el siglo XII, pero usada de manera continua como residencia de los obispos hasta mediados del siglo XIX. 
 

El Camino del Cid

Rodrigo Díaz de Vivar: El Cid Campeador, fue un caballero castellano cuya vida transcurrió durante la segunda mitad del siglo XI. Nació en burgalesa de Vivar del Cid, en fecha aún por determinar, en torno al año 1403, y murió en Valencia en el año 1099.

Tras su muerte se forjó la leyenda, ya que los cristianos, necesitados de referentes heroicos, vieron en la figura invencible del Cid un motivo ideal para sus narraciones y gestas, lo que posibilitó una rica tradición de poemas y romances que se trasmitían de pueblo en pueblo gracias a juglares y poetas. Así apareció, en la segunda mitad del siglo XII o principios del XIII, el que sería el gran poema épico de la literatura española: El Cantar del Mio Cid, que narra elogiosamente el destierro de Rodrigo por tierras castellanas, aragonesas y levantinas.

El camino del Cid, atraídos por la fuerza de la extraordinaria obra literaria, desde hace algo más de un siglo, gentes, estudiosos e historiadores, provenientes de los más diversos lugares, han recorrido los itinerarios descritos en el Cantar tras las huellas del personaje legendario y de la historia. 

El Camino atraviesa ocho provincias (Burgos, Soria, Guadalajara, Zaragoza, Teruel, Castellón, Valencia y Alicante) y cuatro comunidades autónomas (Castilla-León, Castilla-La Mancha, Aragón y Comunidad Valenciana), afectando más de 350 ayuntamientos.

Con sus más de 2.000 kilómetros de recorrido, bajo los que subyace una historia universalmente conocida, esta ruta cidiana se convierte en n verdadero crisol de culturas y paisajes, configurándose como un eje vertebrador entre el interior de la Península y el Mediterráneo.


  



Ermita del Humilladero

Situada fuera de la ciudad, en el punto de confluencia de la Cañada Real que viene desde Alcuneza y la carretera de Atienza y Soria, era el sitio perfecto para recibir al viajero. El nombre de humilladero le viene de la reverencia y oración que hacían los forasteros antes de entrar en la ciudad episcopal.
 
El templo de Nuestra Señora de los Huertos es uno de los más notables de Sigüenza. Levantado probablemente sobre las ruinas de una iglesia anterior, ofrece una interesante mezcla entre el gótico tardío y el primer renacimiento castellano propio de comienzos del siglo XVI en que se llevó a cabo su construcción. Es un edificio de planta de salón que la tradición atribuye a un desconocido maestro Juan cuya figura se conserva en el presbiterio.
 

 


miércoles, 4 de julio de 2018

La Catedral de Sigüenza


Puerta del Sol
Abierta en el siglo XIII en el lienzo de la muralla románica que cierra la ciudad por el este está orientada hacia la salida del Sol, de ahí su nombre actual . Con anterioridad se llamaba Puerta del Portalejo por su carácter de postigo.
Tomando la Calle Mayor para iniciar la subida hacia el castillo, a mano izquierda descubrimos un callejón que desemboca en la Puerta del Sol. Se trata de uno de los siete accesos que tuvo la muralla de la ciudad. Ofrece un agradable paseo por La Ronda, un camino empedrado de la Ruta del Quijote, que discurre flanqueada por inigualables estampas de paisaje natural y del paisaje histórico de Sigüenza, bordeado por la muralla.

  

Entre la historia y la leyenda surge una tradición oral que cuenta que esta puerta era la única de toda la muralla que no se cerraba por la noche. Los enfermos infectados de peste negra eran aislados extramuros de la ciudad, para evitar el contagio y la dispersión de esta enfermedad mortal. Sólo se les permitía acercarse al Portalejo, donde sus familiares les depositaban alimentos, y ropas.
 

"Trazada paralela a la muralla oriental seguntina, une el Castillo con la Catedral. Su primer tramo que desciende hasta la Travesaña Alta existía ya en el siglo XII. En el segundo tramo, que enlaza las dos travesañas y fue configurado en el XII y XIII unió la Travesaña Baja con la puerta desaparecida de la muralla gótica de la ciudad que se abrió ante la Catedral. Hasta el siglo XVIII la mayoría de sus vecinos eran eclesiásticos".
 






Catedral de Santa María la Mayor




Dedicada a Santa María La Mayor, Patrona de Sigüenza, se comenzó a construir en 1124. Es Monumento Histórico-Artístico Nacional. Presenta mezcla de estilos que van desde el románico al gótico. En el exterior, de aspecto fortificado, destacan las torres almenadas, el rosetón y la triple arcada románica de la fachada central. 
 
El interior es de estilo gótico cisterciense, con planta de cruz latina, tres naves, crucero y capilla mayor con girola. Las naves con bóveda de crucería se separan entre ellas por grandes pilares. Destaca la Capilla de los Arce, donde se encuentra el sepulcro de alabastro, del Doncel, símbolo de la ciudad, realizado en 1486.  En palabras de Ortega y Gasset "es una de las esculturas más bellas del mundo..." El claustro gótico, del siglo XV, con varias portadas platerescas y la Capilla de las Cabezas, diseñada por Covarrubias, en el siglo XVI, de bóveda de cañón, con centenares de casetones, con cabezas, rosas y querubines.
 







La catedral es obligado punto de referencia para el visitante. Su construcción se inicia tras la conquista de la ciudad. El obispo D. Bernardo de Agen (1124-1152) restaura la Diócesis y plantea la construcción de una catedral que sea sede del Cabildo Capitular. Busca el emplazamiento a medio camino entre el castillo y el río para empezar a levantar una basílica. Pero será su sobrino el obispo Pedro de Leucata (1152-1156) quien al sucederle mande derribar la basílica y en el año 1154 empieza una nueva construcción en planta románica con tres naves longitudinales, nave de crucero transversal y ábside con cinco altares, al estilo de las catedrales de Aquitania, región francesa de donde eran oriundos los primeros obispos de Sigüenza.
 

El obispo Leucata destinó el dinero procedente de los diezmos de las vecinas salinas de Imón para costear los gastos de construcción de la "Fortis seguntina" como se la conoce, debido a su aspecto severo y defensivo. A partir del siglo XIV, el Cardenal Barrosos y en el XVI el Obispo Fabrique de Portugal mandaron levantar sendas torres cuadradas con sólidos campanarios que flanquean su fachada principal.
 

Su construcción se alagó durante tres siglos, que fueron imprimiendo la huella de las distintas soluciones arquitectónicas y los deseos de los obispos que vigilaban su construcción. Entre este compendio de estilos destaca sobre todo el románico cisterciense de su primera época, que se aprecia en las tres naves de la catedral y en la fachada principal que recuerda el estilo de las iglesias de Santiago y San Vicente, ubicadas en el corazón de la ciudad medieval.
 









lunes, 25 de junio de 2018

Sigüenza arqueológica


El viaje a Sigenza nos regala los bellos paisajes que luce esta zona de la provincia de Guadalajara. Una paleta llena de verdes en todas sus gamas, los amarillos y dorados de los sembrados, los  rojos de las amapolas, los blancos de las jaras y las margaritas, los rojos de las amapolas, los malvas y morados del cantueso...

  El municipio de Sigüenza es uno de los más extensos del centro de España, e integra 28 pueblos agregados al Ayuntamiento de la ciudad, comúnmente conocidos como "pedanias". A ellas es posible acceder a través de una buena red de carreteras y senderos que atraviesan parajes naturales de arroyos, cascadas, cañadas y cortados, en los que conviven la fauna y la flora autóctona. A ello se le añade una serie de iglesias y restos de antiguas fortalezas defensivas (ruta de los torreones islámicos) en un entorno rural con sabor arquitectónico.
 A destacar en su paraje natural encontramos el Parque Natural del Barranco de Río Dulce, declarado en 2003. La Ruta del Románico Rural en entornos privilegiados.


Iglesia de Santiago, nos encontramos en el interior de la ciudad románica, situados en el recinto del primer anillo amurallado medieval. Es el eje urbano que discurre perpendicular de sur a norte comunicando el castillo y la catedral, a medio camino de los principales monumentos de la ciudad.
 A partir del siglo XII con la llegada de los obispos, que se van a convertir en señores de la ciudad y artífices de su urbanismo, comienza a respirarse un aire religioso que impulsa la necesidad de fundar parroquias para sacralizar una ciudad recientemente recuperada. La construcción de la iglesia de Santiago y su vecina de San Vicente se realizan durante el pontificado del obispo D. Cerebruno (1156-1166). Más tarde en el siglo XIII fue necesaria la reedificación de ambas iglesias.




Castillo de los obispos de Sigüenza, este castillo tiene remotos origenes romanos y fue levantado como alcazaba por los moros. Fue conquistado para el Reino de Castilla definitivamente en 1124, a los almoravides, por las mesnadas del arzobispo de Toledo D. Bernardo de Agen, de la Orden de Cluny, reinando en Castilla Doña Urraca, hija de Alfonso VI, el que tomó Toledo y madre de Alfonso VII, de la casa de Borgoña llamado El Emperador. Desde entonces fue propiedad y feudo de los obispos de Sigüenza.
 


Parador de Turismo de Sigüenza

En 1298 sufrió el asalto por sorpresa de los partidarios del infante D. Alonso de la Cerda en la guerra que había en Castilla contra el Rey Niño Fernando IV. Estos asaltantes fueron desalojados por los vasallos del obispo tras quemar las puertas del castillo.
 A principios del siglo XIV el obispo Simón Girón de Cisneros levantó la nueva puerta defendida por dos torres gemelas que da a la parte de la ciudad, y en 1355 Pedro I de Castilla se apoderó del castillo desterrando a su obispo y encarcelando en una torre a su esposa D. Blanca de Borbón (1339-1361) para evitar que sirviera de apoyo a los nobles que querían de ponerle del trono.




Blanca de Borbón, reina de Castilla
 Esta joven princesa francesa casada con Pedro I tuvo una vida desgraciada y trágica. Pieza estratégica en la alianza entre Francia y Castilla, su marido la abandonó a los dos días de la boda por, supuestamente, no pagar el rey de Francia la dote matrimonial acordada. Repudiada, fue enviada al castillo de Sigüenza durante la guerra civil que asoló Castilla desde 1355 y donde permaneció cuatro largos años. Tras la ruptura del pacto matrimonial, Castilla se dividió en dos bandos, uno de los cuales apoyó la causa de la reina humillada. Además de en Sigüenza, el rey la confinó en el castillo de Arévalo, el Alcázar de Toledo, Jerez y Medina Sidonia, para alejarla de la frontera aragonesa y de sus enemigos.
 
 
Desde todos ellos la reina envió cartas a sus partidarios e incluso al Papa Inocencio VI que presionó para su liberación. Estando desterrada en Medina Sidonia murió en 1361 a los 25 años. Se ha especulado mucho sobre su muerte. Sin duda la fama sanguinaria de Pedro I agrandó aún más la leyenda he hizo posible la teoría del envenenamiento.
 



Fueron los árabes quienes le dieron la traza de alcazaba, la planta en rectángulo irregular y el gran patio central a este impresionante castillo que, posteriormente, fue sede episcopal. La fachada de poniente es la de más altura y en ella se levanta la Torre de Blanca, reina de Castilla. 
 
Dentro de este muro se encontraban las mazmorras, bodegas, almacenes y caballerizas reconvertidas, tras su adaptación como parador, en salón de ceremonias. En una de sus esquinas, una torre cuadrada conserva el aparejo romano. En la fachada norte está la actual entrada al parador presidida por dos torres semicirculares. La puerta en memoria del obispo Girón de Cisneros (s.XIV) luce su escudo en la entrada y también a él se deben la barbacana exterior y la restauración de los aposentos del palacio episcopal. Por delante, una reconstruida barbacana del siglo XIV que defendía el castillo.
 

El viejo castillo sufrió modificaciones en los siglos XIV-XV y en el XVIII. Su adaptación a parador fue muy compleja ya que el edificio había sufrido sucesivas y desordenadas ampliaciones y perdido su función militar, por no mencionar los enormes destrozos durante la guerra civil. Actualmente, su silueta luce el aspecto militar que tuvo en origen.
 



La ruta de la lana 
 A partir del descubrimiento de los restos del Apóstol Santiago en tierras gallegas, he ser humano ha peregrinado a su sepulcro en busca de la salvación eterna y el perdón de sus pecados.
 El peregrinaje fue siempre un flujo de ir y venir de gentes de muchas profesiones, condiciones sociales y nacionalidades. Fue también un vehículo de cultura entre las distintas regiones de la vieja Europa.
 El peregrino actual recorre, también andando, su particular Camino de Santiago; muchos, la gran mayoría, lo hacen por convicciones religiosas, otros, por deporte o turismo.
Guadalajara se suma al Camino de Santiago y lo hace con la señalización de la Ruta de la Lana, el camino oficial a su paso por la Provincia, siguiendo, seguramente, las huellas de la peregrinación que hicieran, allá por la primavera de 1624.
 
 
Un camino variopinto
 La Ruta de la Lana llega a Guadalajara de la vecina provincia de Cuenca y la atravesará de sureste a norte recorriendo campos de labor, robledales, pinares, encinares, tierras frías del norte, barrancos, ríos y arroyos. Son 19 etapas, son 140 kms de caminos.


 

Puerta del Alquillo


Puerta del Alquillo abierta en el siglo XIII en una de las torres de la muralla románica permitió la comunicación entre la judería ubicada entonces en la Travesaña Baja y la morería cuyo centro era la calle Herreros.