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viernes, 19 de diciembre de 2025

Henri Matisse





El legado de una nueva pintura
"El arte moderno es un arrebato del corazón", dijo Henri Matisse (1869-1954) en sus últimos días. Artista total y figura clave de la modernidad, sus comienzos fueron, sin embargo, lentos y esmerados, lejos, por ejemplo, del precoz virtuosismo de Picasso. Nacido en una familia de tejedores y comerciantes de pigmentos procedentes de Picardia, puso a menudo en valor el infinito trabajo que exige el complejo dominio de la simplicidad. Como bien escribe Pierre Schneider: "Matisse sentía la necesidad de pisar tierra antes de lanzarse, de constatar el peso de las cosas antes de darles alas".
 

 

"No pinto las cosas, pinto las relaciones entre las cosas". Henri Matisse
 
 

Línea y color 1900-1906
El período de 1898 a 1900 marca una primera etapa en la trayectoria de Matisse tras su formación en el taller de Gustave Moreau en la Escuela de Bellas Artes de París, verdadero crisol del fauvismo. El artista pasa el verano de 1904 en SaintTropez junto a Paul Signac y se adentra en los principios del divisionismo. De regreso a París, pinta en su estudio Luxe, calme et volpté [Lujo, calma y voluptuosidad]. Al verano siguiente trabaja en Collioure, cerca de la frontera española, junto a André Derain. Su potente luz inspira a Matisse la estructuración del lienzo a través del color, trasladando en él sus distintas tonalidades con una paleta incandescente. las pinturas que expone en el Salón de Otoño de París de 1905, junto a las de Derain, Camoin, Marquet o Vlaminck, exaltan a la critica, escandalizada ante la violencia del color.
 
 
A partir de entonces, Matisse será reconocido como el líder de un movimiento que creará escuela. Entre 1907 y 1907, otros artistas forjan su propio lenguaje plástico a partir del color fauvista y del expresionismo: Georges Braque, Béla Czóbel, Kees van Dongen o Sonia y Robert Delaunay. Matisse expresó a la perfección lo que supuso la revolución fauvista: "Un cuadro fauve es un bloque luminoso formado por la armonía entre diversos colores".  
 

 
Primitivismo o la emoción 1907-1913
Para Matisse, el camino hacia la modernidad pasa por el temprano descubrimiento de las artes no occidentales. Su primitivismo responde a una renovación global de su arte, buscando todo aquello que le permita oponerse al canon artístico establecido. La plenitud de Le Luxe [El lujo] remite a los frescos toscanos que vio en el verano de 1907, mientras que los juegos de volúmenes contrastados que observa en la escultura africana nutren sus experimentaciones en este ámbito.
 
Entre 1905 y 1914 la difusión internacional de la obra de Matisse va en aumento y condiciona su recepción por parte de las vanguardias locales, también impregnadas de esa tensión primitivista. Desarrollando una vía singular con respecto al fauvismo, los expresionistas alemanes comparten con Matisse una misma convicción sobre el fundamento emocional del arte. Más al este, Matisse cuenta con el apoyo de los coleccionistas Serguéi Shchukin e Iván Morozov, y sus lienzos se exponen junto a los de Mijail Lariónov y Natalia Goncharova, quienes, dentro de la vanguardia rusa, se encuentran entre los más receptivos de la modernidad procedente de Europa Occidental. 
 

 


 
August Macke [Mujer tocando el laúd] 1910. Óleo sobre lienzo
 
En 1910, August Macke conoce a Franz Marc y Vassily Kandinsky y se une a la aventura del grupo Der Blaue Reiter (El jinete azul). Mujer tocando el laúd se expone al año siguiente en la primera muestra del grupo en la galería Thannhauser de Múnich, y permanece en la colección de Kandinsky. Influido, como sus compañeros, por la pintura sobre vidrio bávara, Macke también presta atención a la obra de Matisse, que empieza a difundirse en Alemania. Mientras que el bodegón del primer plano refleja la influencia de Cézanne, el motivo floral recuerda a la Naturaleza muerta con asfódelos de Matisse, adquirida por el coleccionista Karl Ernst Osthaus en 1907 y que Macke quizás vio en el Museo Folkwang de Hagen. El fondo, dividido en dos planos de color, remite a la planitud de los retratos de Matisse, como en el caso de Marguerite con gato negro.
 
 
Provocar apariciones 1914-1917
La primera Guerra Mundial transforma el entorno de Matisse. A los cuarenta y cinco años intenta alistarse, sin éxito. El artista reparte su tiempo entre su estudio parisino en el Quai Saint-Michel y el de su casa en Issy-les-Moulineaux. Con Intérieur, bocal de poissons rouges [Interior con pecera] y Le Peintre dans son atelier [El pintor en su estudio], Matisse recupera ese espacio íntimo y, a través del motivo de la ventana y de una perspectiva más reflexiva -su propio lugar frente al modelo-, establece en su pintura una ambigüedad espacial sin parangón en la época.


Sus retratos de guerra constituyen también un campo de experimentación radical. Durante las sesiones de posado Matisse busca establecer un vínculo empático con sus modelos, intentando plasmar el paso de su flujo de energía. En los retratos de la actriz Greta Prozor de 1916, o del coleccionista Auguste Pellerin del año siguiente, un halo casi fantasmal envuelve a la persona retratada.
 
La argelina. Primavera de 1909. Óleo sobre lienzo.

Marguerite con gato negro, 1910


Auguste Pellerin. Mayo de 1917 (Detalle)


Abstraerse 1914-1917
Testigo privilegiado de la emergencia del cubismo en 1908, Matisse recibe en su casa cerca de París a la vanguardia parisina que permaneció en la capital durante la guerra. En agosto de 1914 lo pasa en Collioure, y durante esa estancia probablemente solo realizo una pintura: Porte-fenêtre á Collioure [Puerta-ventana en Collioure]. El plano de color negro que sutura y unifica la obra, recubre una representación anterior de un balcón abierto. Este cuadro inacabado, pero conservado a lo largo de toda su vida, constituye su primer paso hacia el "negro luz".
 

 "Nuestro corazón mira hacia el sur" 1917-1929 
A finales de 1917 Matisse se traslada a Niza, en el sur de Francia. En el periodo que se inicia, el artista deja de lado la dimensión experimental de los años anteriores para concentrarse en escenas de interior, en las que el modelo femenino reactiva, bajo  modalidades, la inserción de la figura en el espacio. Los accesorios y las figuras que aparecen en sus composiciones muestran reminiscencias de sus viajes al Magreb y a España.
 
En el caso de otros antiguos fauves como Albert Marquet y Kees van Dongen, las estancias bajo la luz mediterránea (España, Argelia, Egipto) aceleran una renovación de las soluciones plásticas. para Natalia Goncharova, que descubre España en 1916, el arquetipo de la mujer con mantilla se convierte en el soporte de una indagación en la que el hieratismo y lo decorativo -que recuerdan al arte de los iconos- evocan las reflexiones de Matisse.
 

 
 
 

Modernidades clásicas. Matisse, Gilot y Picasso 1930-1938
La década de 1930 se inicia con aires de renovación. El artista viaja a Estados Unidos, Oceanía y, bajo una luz distinta, da un nuevo impulso a su trabajo. En 1930 acepta el encargo de una decoración mural para la fundación del Dr. Albert Barnes en Pensilvania. Con La Danse  [La danza] logra desplegar en el espacio su dibujo, que ha alcanzado su mayor simplificación, e introduce por primera vez el uso de los papeles recortados para construir su composición. El trabajo continúa en Niza, con la ayuda de su asistente y colaboradora Lidya Delektórskaya, modelo predilecta del artista que le inspira Le Réve [El sueño] y Nu sose assi [Desnudo rosa sentado].
 

 Picasso, amigo y rival de Matisse desde su encuentro en casa de los Stein en 1906 prosigue con su Nature morte au bougeoir [Naturaleza muerta con candelero] un planteamiento pictórico paralelo al de Matisse. Pero los recursos pictóricos y el modelo siempre parecen absorbidos por la identidad artística de Picasso. Por su parte, la joven pintora Françoise Gilot, pareja de Picasso desde 1946, parece abordar [Fregadero y tomates] con la empatía que Matisse otorga a los objetos.
 

 

 
Días de color. Pintura y película a partir de 1939
 
Los papeles al gouache de Matisse aparecen a partir de 1936, en un primer momento para la realización de portadas de revistas; posteriormente, con la elaboración del libro Jazz en 1943 se convertirán en una técnica en sí misma. Recortando directamente el color, el pintor propone una nueva resolución del viejo conflicto entre línea y color, logrando una "forma depurada hasta lo esencial". Entre 1946 y 1948 realiza Intérieurs de Vence [Interiores de Vence], su última gran serie de lienzos, con la que pretende "recomenzar la pintura".



 
En Estados Unidos, la notoriedad de la obra de Matisse se encuentra consolidada desde el periodo de entreguerras, pero su recepción experimenta un formidable resurgimiento con la aparición de nuevos pintores abstractos durante la década de 1940. Entre ellos, Barnett Newman también convierte el acto pictórico en una confrontación con la realidad física de la obra. En Francia, Raymond Hains y Jacques Villeglé ponen a Matisse en movimiento, por así decirlo, en su película Pénélope, buscando superar la pintura en su forma tradicional. Aun sin su influencia directa, las composiciones de la artista autodidacta argelina Baya recuerdan la fuerza decorativa y las composiciones all-over del pintor de Nature morte au magnolia [Naturaleza muerta con magnolia].
 

 

 

 
 Horizontes múltiples 1961-1970
 
La exposición Henri Matisse. Les grandes gouaches découpées se inaugura en el Museo de Artes Decorativas de París de 1961. Se presentan 42 gouaches, tapices y proyectos para la capilla de Vence, el último encargo arquitectónico de Matisse y que lo ocupará hasta su fallecimiento en 1954. 
Daniel Buren y Michel Palmentier, entonces jóvenes artistas, descubren allí las técnica del collage con papeles recortados, y aprecian en el aporte matissiano la densidad del intersticio y del blanco activo del soporte. Pero su enfoque conceptual pronto excluirá toda expresividad, prefiriendo abordar la pintura mediante un protocolo antisubjetivo: bandas de 38 cm para Parmentier, rayas de 8,7 cm para Buren. 
 

 

 Le Corbusier (Charles-Édouard Jeanneret). Metamorfosis del violín 1920-1952
 
Aunque pone fin a su carrera pública como pintor en 1923 y tras su paso por la estética purista, Le Corbusier sigue pintando a lo largo de toda su vida, enriqueciendo así sus proyectos arquitectónicos. En esta tela, que retoma una naturaleza muerta purista de los años veinte, aplana los volúmenes de los objetos y fusiona la silueta de un violín con su sombra, dando lugar a un perfil negro que alude esquemáticamente a la figura humana. Durante la década de 1950, el color continúa desempeñando un papel esencial en su arquitectura, desplegando, según sus propias palabras, una potencia plástica y arquitectónica capaz de estructurar, emocionar y generar sensaciones. 
 
Inspirate y crea...
 

 


miércoles, 4 de junio de 2025

Los mundos de Alicia. Soñar el país de la maravillas.

 
El primer informe escolar de infancia describió a Dodgson como "sorprendentemente ingenioso a la hora de sustituir las terminaciones normales de sustantivos y verbos [...] por formas adecuadas de su propia concepción". Siempre le fascinaron los juegos de palabras, los acertijos y la lógica. Irónicamente, el país de las maravillas es un lugar caótico cargado de sinsentidos y paradojas donde, con frecuencia, se alteran poemas y canciones infantiles moralizantes.
 
Buscando siempre que el aprendizaje fuera divertido, en The Game of Logic [El juego de la lógica] Dodgson empleó el humor absurdo para exponer principios matemáticos. En su manuscrito sobre falacias matemáticas aplicó este concepto a la lengua, pues opinaba que las falacias (cálculos correctos que producen resultados falsos) podían ayudar a distinguir la realidad de la ficción en cualquier ámbito de la vida.
 

Hace 160 años que Alicia se precipitó en la madriguera del Conejo y, desde entonces, el personaje creado por Lewis Carroll se ha ido convirtiendo en un poderoso ícono cultural. Escrita por Charles Lutwidge Dodgson bajo seudónimo, Lewis Carroll, y publicada por primera vez en 1865, Alice's Adventures in Wonderland, nunca ha dejado de imprimirse y se ha traducido a más de 170 lenguas. Junto con u secuela Through the Looking-Glass, and What Alice Found There ( A través del espejo y lo que Alicia encontró allí), ha trascendido su cualidad de clásico literario para entrar a formar parte del imaginario colectivo.
 
Alice Liddell era una niña audaz, curiosa y ávida por aprender. Vivió con su familia en el decanato del Christ Church College de Oxford, en la vivienda vecina de Dodgson. Hoy en día se la considera una de las primeras y más decididas heroínas en la literatura infantil. 
 

Solo un año después de la publicación de Alicia en el país de las maravillas, Dodgson afirmó que tenía en mente la idea "de escribir una especie de secuela" titulada La casa del espejo. John Tenniel estaba ocupado con otros proyectos, por lo que Carroll tuvo que tantear a otros ilustradores hasta conseguir que Tenniel accediera a hacer lo que pudiera "a ratos perdidos". Finalmente comenzaron a planificar las ilustraciones tres años después, en 1869.
 
Hermanos Dalziel (grabadores) a partir de un dibujo de John Tenniel, 1820-1914. Xilografía 1871.
En el primer capítulo del libro aparece esta imagen de Alicia, la que mejor ha perdurado, mientras está "acurrucada en un rincón de la gran butaca, medio hablando sola y medio dormida". Tenniel puso especial cuidado en que el ijo de Alicia sugiriera un estado intermedio entre el sueño y la vigilia.
 

 
  

 John Tenniel, 1820-1914 "El espejo empezaba a fundirse". Dibujo preparatorio 1870-1871. Facsímil.
Estos dibujos nos invitan a preguntarnos si Alicia, al atravesar el espejo, se convierte en una imagen especular o si sigue siendo su yo original. El libro trata de ofrecer a sus lectores experiencias interactivas como la de esta ilustración: Alicia se mete en el espejo por un lado del papel y sale por el otro. Tenniel incluso invirtió su firma en la siguiente imagen, la del espejo que muestra la habitación transformada con relojes y jarrones sonrientes.
 
La firma que publicó los dos libros de Alicia fue Mcmillan, conocida por tomar decisiones editoriales audaces y creativas, como por ejemplo la publicación del poema "Goblin Market" [El mercado de los duendes] de Christina Rossetti, que pudo haber inspirado las historias de Alicia. Y también por cuidar sus impresiones contando con los principales xilógrafos de la era victoriana: los hermanos Dalziel. Tan ambiciosos y creativos Carroll, los Dalziel grabaron las ilustraciones de importantes volúmenes, como su monumental Biblia ilustrada o la Household Edition, primera publicación de las obras completas de Charles Dickens tras su muerte. 
 
John Everett Millais, 1829-1896. Mi segundo sermón, 1864
 
Alice Liddell creció hasta convertirse en una joven talentosa y aventurera. Durante su estancia en Oxford, John Ruskin le dio clases de arte y la animó a desarrollar sus habilidades haciéndole copiar pequeñas ilustraciones de J.M.W. Turner. 
A los 19 años, Alice emprendió un grand tour por Europa junto con dos de sus hermanas, Edith y Lorina y frecuentó el círculo bohemio de moda de la isla de Wight. En la edad adulta, Alice continuó siendo una mujer curiosa y resuelta y mantuvo el contacto con Dadgson hasta que este falleció en 1898.
 
Durante unas vacaciones en la isla de Wight, Alice Liddell y sus hermanas se convirtieron en musas fotográficas una vez más, en esta ocasión para la pionera de la fotografía Julia Margaret Cameron (1815-1879). Alice se hacia pasar a menudo por figuras clásicas como Pomona, Ceres o santa Inés, patrona de la castidad y la pureza.
 
 

 

Las hijas de familias acomodadas, como Alice Liddell, solían educarse en casa con una institutriz, mientras que los varones eran enviados a internados. Las hermanas Liddell tuvieron la suerte de recibir clases de música, pintura e idiomas. En 1870, el Parlamento británico aprobó una nueva ley de educación que allanó el camino a la implantación de la educación pública universal. Dodgson fue un defensor del acceso de las mujeres a la educación.
 
 





La escena teatral, los libros de Alicia tienen sin duda un componente teatral; por eso, sus diálogos, personajes y episodios se adaptan fácilmente a la escena.Sobre las tablas, Alicia ha dado vida a espectáculos que van desde el mero entretenimiento hasta la reivindicación política y social. También el mundo de la danza se ha fijado en Alicia. La estructura por episodios del libro ayuda a los coreógrafos a introducir nuevas formas y estilos de baile para cada personaje o escena.
 
 
El país de las maravillas, ¿hecho realidad?
Cada diseñador ha tenido la libertad de imaginar su personal país de las maravillas, pero también se ha enfrentado al reto de medirse con un verdadero ícono cultural. Las historias de Alicia ofrecen innumerables oportunidades para la invención, no solo a través de nuevos contextos sociales y políticos, sino también mediante el uso de medios y tecnologías de vanguardia.
 
 

  CaixaForum Madrid
de 4 de abril al 3 de agosto de 2025