jueves, 29 de octubre de 2026

La Casa Batlló, visita nocturna.


Barcelona's Head, conocida como la cabeza de Barcelona, obra del artista estadounidense Roy Lichtenstein y realizada por el escultor D. Delgado Rajado 1991-1992, mide 15 metros de alto por 6 de ancho. Está situada en el Paseo de Colón cerca del edificio de Correos y Telégrafos.
 

 
 
 
Edificio de Correos y Telégrafos (1914-1927) ocupa toda la manzana delimitada por la plaza de Antonio López, las calles de la Carpintería y de Ángel Baixeras y la Vía Laietana.
 

 
 

 

 

 

Antoni Gaudí 
 
1852 Nace el 25 de junio en Reus (Tarragona) aunque algunos autores dicen que nació en la vecina Riudoms y luego se trasladó a Reus.
 
1868 Se instala en Barcelona para terminar los estudios secundarios.
 
1873 Inicia los estudios universitarios en la sección de Arquitectura de la Escuela Provincial de Barcelona.
 
1876 Para pagarse los estudios, trabaja con el arquitecto Josep Fontseré en el proyecto del parque de la Ciuladella de Barcelona y colabora como delineante con algunos de sus profesores, los arquitectos Francesc de Paula Villar y Joan Martorell, entre otros. Mueren su madre, y al poco tiempo, su hermano Fransec. 
 
1878 Obtiene el título de arquitecto. Diseña las farolas de Plaça Reial y el Pla del Palau, en Barcelona. Diseña varios edificios para la Cooperativa Obrera de Mataró. Conoce a Eusebi Güell, que se convertirá en su gran amigo y mecenas. Diseña los muebles de la capilla del panteón del marqués de Comillas, suegro de Güell.
 
1881-1882 Diseña un quiosco para el palacio del marqués de Comillas con motivo de la visita del rey Alfonso XII. Proyecta un pabellón de caza en Garraf (Barcelona) para Güell. 
 
1883 Comienza la construcción de la casa Vicens, en Barceona, y del Capricho, en Comillas (Cantabria). Toma la dirección de las obras del templo de la Sagrada Familia.
 
1884 Proyecta la puerta, la casa del portero y las caballerizas de la finca Güell en Les Corts (Barcelona).
 
1886 Inicia las obras del Palau Güell, en Barcelona, que terminaran en 1888.
 
1891 Construye la casa botines, en la ciudad de León.
 
1895 Realiza el proyecto de las Bodegas Güell en Garraf (Barcelona)
 
1898-1900 Inicia en Barcelona las obras de la Casa Calvet, premio al mejor edificio en 1900. Empieza el Park Güell, en Barcelona y proyecta la Torre Bellesguard, también en Barcelona. 
 
1902-1903 Proyecta la puerta de la finca Miralles, en Barcelona. Diseña un chalet y los Jardines Artigas en la Pobla de Lillet (Barcelona). Inicia la restauración de la Catedral de Mallorca. 
 
1904 Comienza las obras de remodelación de la Casa Batlló, en Barcelona.
 
1905-1906 Inicia la construcción de la Pedrera, en Barcelona. Se muda al Park Güell con su padre enfermo y su sobrina. Al poco tiempo, su padre muere.
 
1908 Empieza la construcción de la iglesia de la Colónia Güell, en Santa Coloma de Cervelló (Barcelona).
 
1911 Contrae la fiebre de Malta y se retira a Puigcerdá (Girona) -donde redacta su testamento- para recuperarse. 
 
1914 Se paralizan las obras del Park Güell. Muere su mano derecha, Fransec Berenguer. No acepta más encargos y se dedica exclusivamente a la Sagrada Familia. 
 
1917-1918 Se paralizan las obras de la Colónia Güell debido a la enfermedad de Eusebi Güell, que muere en 1918.
 
1925 Se traslada a vivir al estudio que tenía en la Sagrada Familia. 
 
1926 El 7 de junio lo atropella un tranvía. Muere tres días después, quince días antes de cumplir 74 años. 
 

 

 
 
 

 

El emblemático edificio que alberga la tienda de Loewe en Barcelona es la Casa Lleó i Morera, situada en el número 35 del Passeig de Grácia. Obra mestra del modernismo catalán, como la Casa Amatler, de Puig i Calafalch, y la Casa Batlló, de Antoni Gaudi, que compiten entre ellas por su magnificencia.
 
La casa Lleó i Morera posee un gran valor arquitectónico gracias a los numerosos artesanos de la época que trabajaron en ella. De todas las personas que aportan su  talento para remodelar el edificio, destacan  Eusebi Arnau y Alfons  Juyol, los vidrieros Rigalt y Granell, y los mosaiquistas Mario Maragliano y Luis Bru.
 
 La casa perteneció a la familia Morera durante tres generaciones, lo que permitió que se conservaran gran parte de los rasgos más característicos del edificio, como los delicados elementos ornamentales inspirados en la naturaleza y fabricados  con diversos materiales, como suele corresponder al estilo modernista.
 
 
Tras ser vendida y pasar por múltiples manos, en 2003 pasó a ser propiedad de la Sociedad Núñez i Navarro, que elaboró un plan de restauración y conservación del edificio. Hoy día se puede recorrer en visitas guiadas que llevan por el interior de uno de los emblemas del modernismo en un viaje de historia, arquitectura y arte. 
 

 

 Casa Batlló
 
En el apogeo de su creatividad Gaudí rompe con el historicismo y concibe un estilo meramente personal. Uno de los industriales, Josep Batlló, adquirió en 1903 un edificio construido apenas un cuarto de siglo antes por Emili Salas Cortés, casualmente un antiguo profesor de Gaudí. La sobriedad de la obra, sin embargo, contrastaba con la espectacularidad de la vecina Casa Amatller, de Puig i Cadafalch, así que, en 1904, Batlló decidió, contratar a Gaudí, que a sus 52 años encontraba en el cenit de su popularidad. 
 

 

 

En un principio, Batlló sugirió a Gaudí que derribase el edifico anterior y construyera uno de nueva planta, pero el arquitecto le convenció de mantener la estructura y acometer una reforma integral, añadiendo dos niveles más -un piso y el desván- y rehaciendo totalmente la fachada, el patio interior, los bajos y el principal, destinado a ser la vivienda de la familia Batlló.
 
Conserjería 


En plena madurez creativa y liberado de influencias que habían marcado muchos de sus proyectos anteriores, Gaudí combinó en la Casa Batlló la más estricta funcionalidad constructiva con el máximo atrevimiento formal, basándose en un profundo conocimiento de las leyes de la naturaleza, la fuente que inspiraba todas sus formas y estructuras. Con tal libertad, el artista crea un espacio lleno de alegría y dinamismo que hoy es universalmente admirado.
 

 
  





 
El arquitecto organizó la planta baja en tres zonas: el acceso a las viviendas, la tienda y el almacén de la tienda, cada una con su portal. En el ámbito vecinal un vestíbulo general sirve de acceso a la escalera y el ascensor comunitarios y al vestíbulo privado del principal.
Gaudí amplió la superficie del patio de luces con la intención de incrementar la iluminación y la ventilación de las estancias interiores de cada piso. Para este fin, el arquitecto instaló lucernarios sobre las pareces y celosías vidriadas en los rellanos, diseñó terrazas interiores en las plantas inferiores -donde las aberturas eran mayores- y revistió el patio de azulejos cuyo brillo refleja la luz.
Inspirándose en los fondos marinos, el artista empleó hasta cinco tonos de azul, más claros a medida que se desciende, a fin de lograr una luz homogénea. Con sus amplias medidas, el nuevo patio interior tuvo además capacidad para albergar el ascensor y la escalera.
 


El techo de la casa
La terraza está construida sobre el desván y sigue su misma estructura para formar un gran espacio rectangular de 300 metros cuadrados, cortado en el centro por un hueco en el que se encuentra la claraboya del patio central y en los extremos por cuatro pequeños patios de ventilación. El acceso al terrado se realiza desde el desván a través de dos escaleras de caracol, ubicadas junto a los extremos del patio central. Los remates de la fachada principal y de la posterior funcionan como muro de cierre de la azotea.
 
Para lograr las sugestivas formas de los elementos de la azotea, Gaudí recurrió a un simple sistema que ya se utilizaba en la arquitectura gótica llamado bóveda tabicada, que le permitía crear casi cualquier forma y además era muy resistente. Así, para la construcción de las chimeneas y salidas de escaleras, se colocaban los ladrillos enteros o partidos de plano, para ir armando, con cada nueva hilada, una bóveda con la forma deseada para luego revocarla, enlucirla con mortero de cal y posteriormente revestirla de trencadís de colores. Además, para el pavimento de la terraza, Gaudí recuperó los suelos de mosaico de la antigua casa y los utilizó en forma de trencadís, aunque con el tiempo este recurso se ha remplazado. 
 

 





martes, 27 de octubre de 2026

Palau de la Música Catalana (1904-1908)

Carmela, Palau de la Música, Barcelona
Esta escultura de Jaume Plensa 
  

 
Lluis Millet i Pagés (1867-1941) Empezó los estudios musicales en el Liceu en 1880 y tres años después completó la formación con Felip Pedrell. Al mismo tiempo Millet también trabaja vendiendo partituras en la tienda Can Guárdia, donde comenzó a conocer a músicos como Isaac Albéniz, Francisco Alió y Amadeu Vives.
 
Luis Millet creó el Orfeó Catalá, el coro que sería el espejo de su pensamiento, y que le serviría de herramienta para reflejar la profunda espiritualidad y catalanidad que quería transmitir por medio de la música. 
 

Eusebi Arnau i Mascort (Barcelona 1864-barcelona 1933) escultor destacado en el Modernismo y como medallista. Comenzó sus estudios en la Escuela de bellas Artes  de La Llotja de Barcelona y más tarde en diferentes ciudades europeas como Florencia, roma, Bruselas y París. A su regreso a España se instaló en Madrid, pero pronto regresó a su ciudad natal donde organizó su taller, tuvo como discípulo a Pablo Gargallo y a Josep Dunyach entre otros.
 
Recibió influencia de los escultores franceses del momento, principalmente de Jules Dalou. Gran parte de su escultura está aplicada a la arquitectura, como la del Palau de la Música Catalana. 
 

 

Pau Gargallo (Maella, 1881-Reus, 1934), escultor catalán. Llegó con su familia a Barcelona en 1888. A principios del siglo XX, con el modernismo en auge en Cataluña, Gargallo asistió a Els Quatre gats y allí se impregnó de la corriente modernista. En 1903 abandonó la Ciudad Condal en dirección a París, donde se reencontró con Pablo Picasso y se interesó por la técnica escultórica de Rodin. Volvió a Cataluña en 1904.  
 
 
 

En 1905 Doménech y Montaner, recibe el encargo de construir la sede del Orfeó Catalá, con una sala de conciertos, espacios de ensayo y oficinas, que se convertiría en el Palau de la Música Catalana.
El Orfeó Catalá fue fundado en 1891 como una sociedad coral para la promoción de la música catalana. En 1904, compraron una parcela en la calle Sant Pere Més Alt, junto con lo que debería haber sido la Vía Laietana, para ubicar su sede. El 15 de febrero de 1908, se inauguró el edificio.
 

 

 

El edificio se encuentra en una parcela irregular con dos fachadas en la calle en esquina. Doménech utilizó una ingeniosa solución tipológica para proporcionar simetría en la gran sala de conciertos creando un patio de luces en la pared media del edificio que un tercero de fachada.
La cereza del espacio con una gran claraboya del techo, en forma de cúpula invertida, tamiza la entrada de luz natural y lámpara con luz artificial.
 

 

El edificio es una ingeniosa estructura metálica estabilizada por contrafuertes laterales, que se encuentra en los muros, de las columnas y de lo que era el espacio de centro cubierta.
Destacan las musas en el escenario esculpidas por Eusebi Arnau, con sus cuerpos sobresaliendo en unos planos ejecutados en quebradizo cer por Mario Maragliano y la bocadura del escenario, esculpidas por Pau Gargallo, presenta un espectacular encuentro escultórico. Claudia Sanmartí 
  
   

Lluis Doménech i Montaner nace en Barcelona el 30 de diciembre de 1849, en el seno de una familia ilustrada y acomodada. Es el cuarto de siete hermanos y pasa su infancia en Barcelona, aunque veranea en el pueblo de la familia materna, Canet de Mar.
 

 



 
Lluis Doménech nace en Barcelona el 30 de diciembre de 1849, en el número 40 de la calle Ferran, su padre, Pere Doménech i Saló, es un encuadernador de prestigio vecino de Sant Just Desvern, y su madre, María Montaner i Vila, hija de una casa solariega de Canet de Mar. Es el cuarto de siete hermanos y pasa su infancia en la Ciudad Condal.
 
Al terminar los estudios en la escuela de arquitectura de Madrid, fallece su padre, por lo que en 1874 regresa a Barcelona para ayudar a la familia en la empresa de encuadernación. Alterna los trabajos editoriales del mundo de la cultura literaria y artística con sus primeros encargos profesionales como arquitecto, así como su militancia política.
 

 

En 1875 se casa con María Roura en la iglesia de Sant Jaume de Barcelona, donde había sido bautizado. Tienen ocho hijos, tres chicas y cinco chicos. El primer varón, Lluis, muere a los dieciocho meses y el último, Ricard, a los veintitrés años en un accidente de tren. Su hijo Pere estudia arquitectura y trabaja con él en los proyectos más importantes, al igual que su yerno Francesc Guárdia, casado con su hija Dolors. Su hijo Félix, que es médico le ayuda en los estudios de heráldica que realiza en la última etapa de su vida.
 
En 1875 entra como profesor interno en la Escuela de Arquitectura de Barcelona, a la que sigue vinculado 1920.
En los inicios de su carrera profesional se asocia con Josep Vilaseca i Casanovas, con quien había compartido estudios en la Escuela de Arquitectura de Madrid. Más tarde ejerce de forma individual, con el apoyo de un equipo de colaboradores habituales formado por arquitectos, artesanos e industriales de reconocido prestigio. 
 

Su dedicación a la arquitectura se prolonga cincuenta años, durante los cuales es responsable de obras de gran relevancia. Compagina esta actividad con su participación en la vida social y cultural y, al mismo tiempo, en política.
 
En los últimos años de su vida, enfermo de cáncer de estómago y desengañado de la política y de algunos compañeros de profesión, delega gran parte de su labor profesional en su hijo, Pere Doménech i Roura, y en su yerno Fransec Guárdia i Vial, y se centra más en sus estudios históricos y en especial de heráldica.  

 
Aunque su voluntad era ser enterrado en el panteón familiar de Canet de Mar las circunstancias políticas del momento ( la recientemente proclamada dictadura de Primo de Ribera) impidieron un entierro y un funeral que se hubiese convertido en una manifestación catalanista. Es enterrado en un nicho del cementerio de Sant Gervasi, en Barcelona, donde todavía permanecen sus restos.