"Era la comida de los niños. Las niñas comían como mujeres; los niños discutían como algunos hombres. Al fondo, dando el pecho blanco al pequeñuelo, la madre, joven, rubia y bella, los miraba sonriendo." Juan Ramón Jiménez
La pesca y el marisqueo
La pesca fue una labor habitual tanto en la costa como en el interior de Doñana. En los caños se arrendaba la captura de anguilas, carpas y albures, mientras que en las lagunas se pescaban tencas y barbos. En el charco del Acebrón se atrapaban también galápagos, manjar muy apreciado en la comarca.
Hoy, los únicos aprovechamientos pesqueros de importancia son las exquisitas coquinas en la costa, el cangrejo rojo, el camarón y la anguila en los alrededores del Parque.
Una lucha constante con la naturaleza
La colaboración de toda la familia era básica para poder asegurar el día a día. La gentes que han vivido en estas tierras se han visto obligadas a aprovechar los recursos que Doñana podía brindarles.
Sin Sin embargo, las nuevas técnicas en agricultura y el turismo han cambiado radicalmente la vida en estas tierras, que se encaminan a un modelo de desarrollo que permita un aprovechamiento racional de sus recursos.
La caza
La caza ha formado siempre parte de la historia de esta comarca. Organizadas por los propietarios y controladas por la guardería, las monterías proporcionaban abundante trabajo a las gentes del lugar. Las especies más apreciadas eran el ciervo y el jabalí.
Los furtivos, mientras tanto, cazaban ilegalmente. El sistema tradicional de furtivismo pasaba por el agarre con perros y el remate de la presa a cuchillo por parte del cazador.
Actualmente esta actividad está prohibida dentro de los límites del Parque Nacional. En el resto de la comarca solo se practican como deporte la captura de especies de caza menor como el conejo y las aves acuáticas.
Arenas estabilizadas colonizadas por vegetación de tipo mediterráneo en su mayor parte, conforman el ecosistema del bosque y el matorral de Doñana.
Dividido en dos grandes asociaciones determinadas por la humedad y la altura del terreno sobre el nivel del acuífero, se definen como "Monte negro" en los lugares más bajos y húmedos donde predominan brezos, moguerizas, tojos, helechos...
El "Monte blanco", caracterizado por jaguarzo, aulaga, romero,almoradux, se localiza en las partes más elevadas del terreno.
Pinos piñoneros, alcornoques, lentiscos y otras especies arbustivas constituyen el bosque de Doñana, siendo área de cría de una gran población de rapaces y otras aves. Este es el hábitat preferido por linces, meloncillos, ginetas y otras especies protegidas que necesitan de estas zonas para su supervivencia.
"Tras ella venían unos chiquillos astrosos, que, a cada instante, jadeando, miraban camino arriba; al fin, varios hombres que traían a otro, lívido y decaído. Era un cazador furtivo d esos que cazan venados en el Coto de Doñana. La escopeta, una absurda escopeta vieja, amarrada con tomiza, se le había reventado, y el cazador traía el tiro en un brazo." Juan Ramón Jiménez
El carbonero
El carbonero tuvo gran importancia en Doñana. Algunas de las técnicas utilizada para la elaboración del carbón son muy antiguas, y a penas han cambiado a lo largo de los siglos. En algunos casos se incorporaron nuevos métodos para aumentar la rentabilidad. Hoy día puede considerarse como una actividad menor.
En Doñana aún perduran algunos nombres, como Torre Carbonero, que recuerda este oficio.
La vera
Como punto de encuentro y haciendo frontera entre la marisma y las arenas estabilizadas o cotos, se encuentra una franja que se va ensanchando de sur a norte, siempre verde, debido a las filtraciones de agua de las dunas y arenas más permeables. Al chocar con el suelo arcillosos e impermeable de la marisma, emerge y mantiene la humedad constante permitiendo el crecimiento de grandes pastizales donde confluyen una gran cantidad de especies de ambos ecosistemas, haciendo de este entorno una zona preferida para los grandes mamíferos: ciervos, gamos, jabalíes, vacas y yeguas marismeñas.
"La chiquilla del carbonero, bonita y sucia cual una moneda, bruñidos los negros ojos y reventando sangre los labios prietos entre la tizne, está a la puerta de la choza, sentada en una teja, durmiendo al hermanito." Juan Ramón Jiménez
Aprovechamiento forestal
La explotación de los árboles del bosque que acompañaba a los arroyos tuvo en un día cierta importancia. Fresnos y sauces suponen una madera adecuada para algunas partes de la vivienda, embarcaciones o botas.
Las reforestaciones de eucaliptos y pinos, realizadas a principios de los años cincuenta, promovieron una importante actividad económica. Junto a ellas aparecieron las industrias de obtención de esencia de eucalipto, muy importante para la elaboración de caramelos y medicamentos.
La recolección de plantas y animales
Era común la recolección de plantas para cestería (mimbres), asientos (enea), cubiertas de viviendas (castañuela y otras especies), remos para la patera (cañas), así como para la alimentación y fines medicinales.
Los huevos de gallareta (focha común) y otras aves, recogidos de los nidos, eran una fuente de proteínas que complementaba la dieta de los habitantes de la marisma.
También se arrendaba, en lagunas y arroyos, la recolección de sanguijuelas para su uso con fines medicinales.
La apicultura
La cría de abejas para la producción de miel se ha realizado en Doñana desde hace siglos. Las colmenas tradicionales construidas de corcho, han sido sustituidas por otras portátiles, de madera que pueden ser trasladadas a los lugares en que las flores favorezcan la producción. Hoy es una actividad en recuperación.