jueves, 24 de octubre de 2024

Adra (Almería)


 Molino del lugar. A partir del siglo XVIII, fueron característicos de esta zona de la Alpujarra. Construido hacia 1814 y recientemente rehabilitado, acoge la sección etnográfica del museo.
 

Ciclo del cereal, el trigo. Los testimonios materiales que se conservan en Adra ligados al trigo, como es el caso de este molino, nos hablan de la producción propia de este cereal, cuya plantación se realizaba en secano.
 

  No obstante, el cultivo del trigo no se desarrolló de manera extensiva en esta localidad, cuyos agricultores preferían trabajar otro tipo de cultivo de mayor rentabilidad. Por ello, hubo épocas en las que era necesario importar cargamentos de este cereal para que el molino pudiera abastecerse y producir harina.
 
Museo de Adra
Las albuferas, islas de agua en un mar de plástico.
  Las albuferas de Adra son uno de los pocos humedales que aún sobreviven en el sudeste español. Estas lagunas aparecen hoy rodeadas de invernaderos, ofreciendo la imagen de islas de agua dentro del mar de plástico del poniente almeriense.
  Las lagunas, su flora y su fauna, han sido estudiadas y valoradas por su importancia ecológica. 
 

 Los humedales no son solo agua. La tierra más o menos empapada que rodea a las lagunas también forma parte de éstos. Se trata de suelos con diferentes grados de humedad, donde viven comunidades de flora y fauna propias.
  En las zonas de ribera proliferan muchas especies de plantas palustres. Algunas de ellas enraízan dentro del agua, como la masiega, la enea fina y el carrizo. Otras, se sitúan en zonas más alejadas, donde la inundación solo ocurre de vez en cuando, como la enea basta, los juncos y los tarajes.
 
 
  Entre palacios del siglo XVIII, el Museo de Adra, se encuentra en la casa del Marqués de Villacañas al lado de la Ermita de san Sebastián.
  Sus seis salas de exposiciones cuentan con numerosos vestigios, taller de actividades escolares, salas de conferencia y una zona destinada a investigación. desde su patio se accede al yacimiento arqueológico del Cerro Montecristo.






    El Museo de Adra cuenta con tres salas expositivas que muestran el legado cultural del mundo fenicio, púnico y romano. Además en sus salas se desarrollan exposiciones temporales de gran prestigio a lo largo de todo el año. 
 



 
Adra municipio situado en el extremo suroeste de la provincia de Almería. La mayor parte de su término está ocupado por el terreno montañoso y árido de las estribaciones de la Sierra de la Contraviesa. La parte llana corresponde a la franja litoral, ocupada en su mayor parte por terrenos dedicados a la agricultura de invernaderos. Sin embargo, dentro de sus 20 km de costa nos podemos encontrar excelentes playas y la Reserva Natural de Las Albuferas de Adra, lugar de gran importancia por la cantidad de aves acuáticas que la visitan anualmente.
 
 
  La ciudad, situada en plena línea de playa, data del siglo VIII, a.C. En la actualidad en un importante centro turístico, tiene gran importancia la pesca y la agricultura. Conserva restos de su patrimonio como la iglesia parroquial, algunas casa señoriales del siglo XVIII y la interesante Torre de los Perdigones, muestra de la arquitectura industrial del siglo XIX.

 
  Antigua ciudad de Abdera. Según Estrabón fue una colonia de origen púnico fundada en el siglo VI a.C. Aunque en el siglo VIII a.C., ya fue un emplazamiento fenicio hubo un interesante comercio por la explotación d minas de hierro del interior.
  Bajo el dominio romano, acuñará sus propias monedas. En el siglo I d.C., Abdera conocerá una época de esplendor por la industria artesanal, salazones de pescado y puerto de salida de la metalurgia del interior.
  Durante el período de Al-Andalus, su economía se basó en la agricultura de regadío, el cultivo de la morera y la industria sedera y en el comercio marítimo.





miércoles, 23 de octubre de 2024

Cabo de Gata

 El mar de Alborán es una zona de transición entre el Atlántico y el Mediterráneo. La mezcla de agua de ambas cuencas oceanográficas crea unas condiciones únicas que contribuyen a la riqueza y singularidad de la vida marina. Además, el mar de Alborán constituye una zona de alimentación y de paso migratorio para numerosas especies, destacando los cetáceos, las tortugas y las aves marinas. 
 

La zona protegida al sur de las costas de Almería destaca por la cantidad de especies pelágicas encontradas, siendo un lugar de gran importancia para el delfín mular y para otras especies de delfines y calderones. Además al suroeste de este espacio protegido encontramos el Seco los olivos, una montaña submarina, de origen volcánico, en la que se han encontrado más de 600 especies, 45 de ellas protegidas y / o amenazadas, lo que pone de manifiesto la necesidad de conservar esta zona.
 

Aproximadamente en el centro del mar que le da nombre, se sitúa la isla de Alborán, también de origen volcánico, rodeada por una meseta submarina con una gran diversidad de hábitats, donde se han inventariado hasta 1.645 especies, de las cuales 10 son nuevas para la ciencia.
 

 Quién tuviera en Almería
junto al mar una terraza.

Quién tuviera una palmera,
un limonero, un ciprés
y un muro de enredaderas.

Quién tuviera una ventana
y un jazmín que floreciera
de nuevo cada mañana.

Quién tuviera un pozo blanco,
aquella sed encendida
y el sueño en el campanario.
                                         Concha Lagos
 




lunes, 21 de octubre de 2024

Cabo de Gata-Níjar (Almería)


Una tierra reseca donde cada gota de agua supone un tesoro, un mar generoso de ricas entrañas: un escenario de excepción para más de 10.000 años de historia.
 
 
Centro de Visitantes Las Amoladeras. Parque Natural Reserva de la Biosfera. Geoparque Mundial UNESCO.





Hasta hace pocas décadas, la agricultura y la ganadería mantenían los esquemas tradicionales. Los cultivos estaban poco mecanizados y se nutrían de métodos de aprovechamiento del agua heredados de los árabes.
Hacia 1980, se implantó la agricultura de frutas y hortalizas en invernadero, transformando el paisaje de la periferia del Parque Natural. En la actualidad, cada vez van tomando más auge los sistemas ecológicos de agricultura y ganadería, sobre todo caprina, una buena opción ante los nuevos requerimientos del mercado.
 

 

 
Las salinas son uno de los escasos ejemplos de armonía entre la actividad humana y la conservación del equilibrio ecológico. Explotadas ya por los romanos, su situación al nivel del mar facilita la entrada directa de agua con los vientos dominantes de poniente.
Si falta agua, se bombea o se transporta, desde unos diques construidos en los acantilados, por un canal de 5 km de longitud. La clave que determina la riqueza biológica de las salinas es el mantenimiento a lo largo del año de un nivel de agua relativamente estable, a diferencia de lo que sucede con la mayoría de las lagunas naturales andaluzas, que se secan en verano.
La diversidad y abundancia de seres vivos en un medio tan particular varía en función de las características de las diferentes balsas.

Una historia milenaria . En este territorio se han sucedido distintas culturas a lo largo de milenios, cada una de las cuales ha dejado su vestigios,  como las tumbas circulares y los dólmenes del Neolítico o los restos de villas romanas, cuya población se dedicaba a la agricultura, a la ganadería, la pesca y la explotación de las salinas y la minería. Los musulmanes desarrollaron la agricultura de regadío de la que existen innumerables muestras (norias, aljibes) y establecieron núcleos defensivos.
Tras la reconquista cristiana, se instalaron en el litoral numerosas construcciones para la protección frente a los ataques de piratas, turcos y berberiscos, entre las que destacan las torres vigías y atalayas.
 

La pesca en las aguas del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar se desarrolla igual que hace muchos años. La pesca es de bajura (cercana a la costa), se emplean artes tradicionales, sostenibles, como el trasmallo y el palangre, y las embarcaciones, que suelen ser pequeñas, son varadas en la playa al finalizar las tareas. Desde antiguo se han explotado también los recursos minerales, como el oro en Rodalquilar, que se mantuvo hasta hace pocas décadas y en la actualidad la obtención de sal en las salinas de Cabo de Gata y la explotación de bentonita.
 

La artesanía que hoy se conserva en el Parque Natural y su entorno es heredera de la de los árabes, hábiles artesanos del barro, el esparto y la seda. Hasta hace poco se trabajaba la fibra de palmito y todavía puede encontrarse algún habitante de la zona que fabrica elementos de esparto.
Entre los objetos de artesanía tradicional que se producen hoy destacan la alfarería, las mantas, los tapices y las famosas jarapas, peculiar forma de reciclado de retales sin uso. En los últimos años, una nueva corriente de artistas y artesanos innovadores plantean una variada oferta inspirada en las características y los materiales de este territorio.
 
 
No es fácil encontrar un territorio de la extensión del Parque natural Cabo de Gata-Níjar (en la actualidad 37.500 hectáreas terrestres y 12.012 marinas) que ostente tantas distinciones, en los ámbitos regional, nacional, europeo y mundial, como reconocimiento de los valores naturales que alberga, lo que manifiesta que realmente nos encontramos en un espacio único. El Parque Natural se creó en 1987, siendo el primer parque marítimo-terrestre de Andalucía, uno de los pocos espacios protegidos de Europa de vocación subdesértica y estepárica y con 50 km de costa acantilada mejor conservados del litoral mediterráneo europeo.



Mirador Las Sirenas. Esta panorámica representa el paisaje que disfrutaríamos si estuviésemos situados en un punto a 200 metros mar a dentro. De izquierda a derecha divisaríamos: el Arrecife de Las Sirenas; el Cabo de Gata, sobre el que se dispone el faro del mismo nombre; y la Cala de las Sirenas. Los fondos marinos que se divisan están catalogados como Reserva Marina.
El Arrecife de las Sirenas es en realidad el resto de una antigua chimenea volcánica. Probablemente recibe este nombre por la presencia de una colonia de foca monje, que los pescadores de la zona llamaban sirenas o lobos marinos. Este mamífero habitó toda la costa de Cabo de gata hasta mediados del siglo XX, razón por la cual aparece en el mural de este mirador. Actualmente se encuentra en peligro crítico de extinción en todo el Mediterráneo.
 

A continuación aparece el Morrón de Cabo de Gata, coronado por el faro. Este es el punto más sudoriental de la Península Ibérica y, a lo largo de la historia ha recibido muchos nombres como el griego de "Charidemun Akra" y el latín "Promontorium Charidemun", que podría traducirse como "Promontorio de la Ágatas", debido a las piedras semipreciosas que se podrían encontrar en sus alrededores. Éste podría ser el origen de la denominación de Cabo de Gata, que ya aparece como tal en el siglo XIV.
Utilizando un emplazamiento privilegiado, el faro de Cabo de Gata fue construido en 1.863 para la seguridad de la navegación. Se levantó sobre el patio central del castillo de san Francisco de Paula, edificado enla primera mitad del siglo XVIII, durante el reinado de Felipe V, para la defensa de la costa del Reino de Granada. De el solo se conserva el muro de la base. Uno de los cristales del faro es de color rojo, el haz de luz que proyecta la lámpara marca la "Laja del Cabo", una emergencia rocosa que queda a menos de 3 metros de rpofundidad, causa de multitud de naufragios en la zona.
 
 
Las erupciones volcánicas que originaaron la Sierra de Cabo de Gata son relativamente recientes, geológicamente hablando. Su edad e sitúa entre 6 y 15 millones de años y están relacionadas con el choque entre las placas Africana y Europea.
Algunos de los edificios volcánicos formados llegaron a emerger configurando un extenso archipiélago marino en un clima subtropical, en el cual se acumularon carbonatos y se desarrollaron arrecifes de coral.


 



domingo, 20 de octubre de 2024

Invernaderos de Almería


 Un recorrido por el mundo de la agricultura protegida en Almería, denominada "La huerta de Europa". Conocer todos los procesos, desde el semillero hasta la hortaliza, pasando por todos los factores que se tienen en cuenta para cultivar un fruto sostenible y de calidad.
 

 Producción de hortalizas en dos hectáreas de cultivo, estos protagonistas nacen crecen y se convierten en verdaderos manjares para el paladar. A lo largo del recorrido, se disfruta en la misma finca de tres tipos de estructuras diferentes, la tradicional "tipo parral", la más moderna llamada "multitúnel o multicapilla", que es una estructura de invernadero que permite el control nutricional, de riego y climático a través de sistema informático y una tercera de menor extensión dedicada a semillero.
 


 Los invernaderos de Almería desde el espacio en una de las imágenes más espectaculares de España. Muy pocas construcciones humanas se pueden ver desde satélites o estaciones espaciales. Y  los invernaderos de Almería son uno de ellos.. Hoy día estas estructuras ocupan más de 30 mil hectáreas en la provincia.
 

 El primer invernadero de Almería se construyó en 1963 en Roquetas de Mar, con apenas cien metros cuadrados. El objeto de este proyecto es comparar los resultados que se obtenían al cultivar hortalizas al aire libre o bajo abrigo, cortando, cortando el viento con el plástico que se colocó encima.
 El resultado fue que las cosechas en el invernadero tuvieron mejor rendimiento y calidad. Además, comenzaron a tener más demanda que el resto. Poco a poco se fueron sumando productores y hectáreas, hasta que ese tipo de agricultura se convirtió en la base económica de la zona.
 
 

 ¿Que es el control biológico? se basa en liberar organismos vivos beneficiosos, para reducir las poblaciones de plagas hasta un nivel en el que no causen daños. Estos organismos vivos son liberados con el objetivo de que se reproduzcan y controlen las plagas de forma más efectiva imitando los mecanismos de la propia naturaleza y estableciendo un equilibrio entre enemigo natural y plaga. El control biológico es el mejor método de tratamiento sostenible para el manejo de plagas como pulgón, araña roja, mosca blanca, cochinillas...
 Dentro del control biológico podemos distinguir tres grupos principales de organismos beneficiosos: depredadores, parasiloides y microorganismos. Los insectos beneficiosos que se usan en control biológico no son perjudiciales para las plantas, las personas y los animales.