lunes, 27 de octubre de 2014

Ático de las Letras.



Ático de las Letras
Gran Vía, 11. Madrid

El actual hotel de las Letras, conocido en el momento de su construcción como Viviendas para el Conde de Artaza, es un inmueble situado en el número 11 de la Gran Vía de Madrid. Fue proyectado por el arquitecto Cesáreo Iradier. Su construcción finalizó en 1917, el edificio forma parte del Catálogo de Edificios del Ayuntamiento de Madrid.
   


El inmueble está construido sobre un solar que anteriormente ocupó el Hotel de Roma. El conde de Artaza adquirió el terreno del antiguo hotel, derruido durante las reformas urbanísticas que condujeron a la creación del primer tramo de la gran Vía de Madrid a inicios del siglo XX.

El popular aristócrata madrileño encargó al arquitecto Cesáreo Iradier la construcción de un edificio residencial en el terreno que había adquirido. Las obras se iniciaron en 1915 y finalizaron de forma oficial en 1917. Obtubieron Mención Especial en los Premios del Ayuntamiento de Madrid a los "Edificios Mejor Construidos del año 1917".

Interior del edificio


Estar.                 
           No hacer
En el espacio entero del estar
estar, estarse, irse
sin ir                      
a nada.                  
            A nadie.
                                        A nada.
                                     
                                               José Ángel Valente (1929-2000)                         


Desde ese mismo año, múltiples firmas comerciales ocuparon los ocho espacios reservados a tal fin que había en la planta baja y el entresuelo. El resto de plantas del edificio estaban proyectados originalmente para ser viviendas. No obstante, en estos pisos acabó por afincarse un hotel, el Hotel Barazal. Se anticipó así el uso que se dio a partir de 2005 al inmueble: tras una remodelación responsabilidad de los arquitectos Virginia Figueras y Franco Corada en el edificio se estableció otro hotel, el Hotel de las Letras.
 



Estilo arquitectónico, se emplea el estilo neoplateresco para revestir un volumen con fachada a tres calles y esquinas redondeadas, coronadas por torreones. El diseño aplica la habitual solución tripartita, que en este caso se acentúa por prescindir de los muros en el basamento de doble altura ritmado casi por completo mediante parejas de esbeltos pilares de granito que señalan el hueco central del portal y los cuerpos angulares, que alternan con delgadas columnas de fundición -ejecutadas por la empresa madrileña de Francisco Iglesias para ofrecer la máxima superficie de escaparates.


En la 7ª planta del Hotel de las Letras las deslumbrantes vistas de la Gran Vía, un oasis en las alturas. Este exclusivo espacio se puede degustar una selección de tapas y cócteles.

 

 
La calidad de los oficios artísticos aplicados: las rejerías ejecutadas por la firma García Nieto y Asins, las vidrieras de Maumejean, y las cerámicas, dinteles  ventanas y tímpanos de arquerías ejecutadas sobre diseños atribuidos a Francisco Arroyo por la fábrica talaverana de Ruiz de Luna. 
   






 

domingo, 26 de octubre de 2014

Jardines de Sabatini y Campo del Moro.

Palacio Real de Madrid

La fuente de Las Conchas fue esculpida por Francisco Gutiérrez y Manuel Álvarez el Griego, fue regalada por los los Duques de San Fernando al rey Fernando VII.

La fuente de Las Conchas se debe a un diseño del último tercio del siglo XVIII, realizado por Ventura Rodríguez.Decoró los jardines del Palacio del Infante Don Luis (Boadilla del Monte)-propiedad de Luis Antonio de Borbón y Farnesio-, hasta su traslado al Campo del Moro en el siglo XIX, donde ocupa el centro de la avenida.
 

 

La Fuente de las Conchas hecha en mármol blanco, los personajes mitológicos constituyen el motivo principal.




 

 


-Buenos días- dijo.
Era un jardín florido de rosas.
-Buenos días -dijeron las rosas.
El principito las miró. Todas se parecían a su flor.
-¿Quienes sois? -les preguntó, estupefacto.
-Somos rosas -dijeron. 
                          El principito. A. de Saint-Exupéry
 





sábado, 25 de octubre de 2014

Jardines del Campo del Moro. Madrid



El campo del Moro, estos jardines reciben ese nombre debido al hecho de que aquí en la Edad Media, acampó con sus huestes, en el año 1109, Alí Ben Yusuf, caudillo musulmán en un intento por conquistar Madrid y su Alcázar de manos cristianas.

Los Jardines del Campo del Moro fueron declarados de Interés Histórico-Artístico en 1931, ocupan una superficie de unas veinte hectáreas.

Felipe II adquirió estos terrenos y otros colindantes, para dar grandiosidad al Alcázar. Durante los reinados de Felipe III y de Felipe IV, el Campo del Moro había sido lugar de fiestas de todo tipo, hasta que por influencia del Conde-Duque de Olivares, los festejos iniciaron su celebración en el Parque del Buen Retiro.  
 


Estos jardines se caracterizan por salvar un pronunciado desnivel, provocado por el barranco existente entre el Palacio y las riberas del Manzanares. En la Nochebuena de 1734, reinando Felipe V, se produce un pavoroso incendio que destruye totalmente el edificio. Empezaron a surgir entonces proyectos de jardines, que iban aparejados a los de la edificación del nuevo palacio.   
 
No llegó a realizarse ninguno de ellos, siendo sus autores Ribera, Sachetti, Boutelou y D'islle. Algo similar ocurrió con Ventura Rodríguez y Sabatini durante el reinado de Carlos III.
 



Proyecto de Pascual y Colomer

El impulso definitivo para la creación de los jardines tuvo lugar en 1844, cuando Agustín Argüelles Álvarez (1776-1884), preceptor de la reina Isabel II durante su minoría de edad, y Martín de los Heros (1783-1859), intendente del Real Patrimonio, encargaron a D. Narciso Pascual y Colomer, arquitecto mayor de Palacio,  un nuevo diseño para la realización de los Jardines de Palacio, donde acepta algunas cosas de anteriores autores, con connotaciones muy españolas a través de un trazado que recuerda el Mudéjar.

Es uno de los tres recintos ajardinados que adornan el entorno del Palacio Real, pero a diferencia de los otros dos (los Jardines de Sabatini y la Plaza de Oriente), su gestión no corresponde al Ayuntamiento de Madrid sino a Patrimonio Nacional, organismo del que dependen las posesiones que estuvieron en manos del la Corona Española

martes, 21 de octubre de 2014

"Veranillo de las rosas de otoño" Jardines del Retiro


Doña Urraca I de León (1081 - 1126)
 
 

Fuente de Los Galapagos



Una de las estatuas mitológicas del Retiro
Hércules luchando con el temible león que asolaba la región de Nemea
 

Osera de La Casa de fieras

Jardines de Herrero de Palacios, al fondo los Jardines de Cecilio Rodríguez
    

(...) El año 879 antes de Jesucristo, un capitán griego, huyendo del sitio de Troya, funda sobre un duro y chispeante pedernal la Ursaria "cercada de fuego, fundada sobre agua". Y esculpe en piedra un dragón, para que los futuros madrileños lo puedan poner como divisa en un cuartel de su escudo. Es el legado de los helenos a la naciente villa. (...) F. Torres Yagües


El escudo de Madrid, la corona, un oso junto a un madroño, las siete estrellas, un dragón alado y una corona de laurel. En 1554, el emperador Carlos I distinguió a la ciudad de Madrid con los títulos de  Coronada e Imperial, otorgándole la corona real en el escudo. En 1842 se decide incorporar al escudo del oso y el madroño un dragón alado y una corona de laurel (concedida por las Cortes de 27 de diciembre de 1822).


Monumento al escritor D. Ramón de Campoamor (1817-1901)


Quién supiera escribir

Escribidme una carta, señor cura.
-Ya sé para quién es.
-¿Sabéis quién es, porque una noche oscura
nos visteis juntos? - Pues.

-Perdonad; más...-No extraño ese tropiezo
la noche...la ocasión...
Dadme pluma y papel. Gracias; Empiezo:
Mi querido Ramón: (...)
                          
                                                           Ramón de Campoamor

Monumento a D. Benito Mª de los Dolores Pérez Galdós (1843-1920)
      
Rosaleda
 
La idea partió del alcalde D. Carlos Prats, quien sugirió a Cecilio Rodríguez la necesidad de hacer una rosaleda al estilo de las existentes en diversos parques europeos.

La rosaleda de Bagatelle en el Bois de Boulogne de París creada por Jean-Nicolas Forestier se convirtió en un modelo a seguir por D. Cecilio que viajó a París para estudiarla y traer las primeras rosas. durante su estancia estalló la Guerra Mundial y pasó muchas dificultades para regresar a España.

El emplazamiento elegido fue la zona donde se levantaba la magnifica estufa del Marqués de Salamanca, trasladada a este emplazamiento en 1876 desde su primitiva ubicación en el jardín del palacio que poseía el marqués en el Paseo de Recoletos.
 

Fotografo. Donatello Dellanotte

 

domingo, 19 de octubre de 2014

Jardines de Cecilio Rodríguez y Herrero Palacios. Madrid


Estación de Atocha. Madrid

Los jardines están situados en el distrito Jerónimos / Retiro.
 Y acedemos a ellos por la Puerta de Granada.
  
A principios del siglo XIX, Fernando VII, construyó una Casa de Fieras en el Retiro que sobrevivió a duras penas hasta que, Cecilio Rodríguez, jardinero mayor del Retiro, la reformara en la segunda década del siglo XX. La reforma de Rodríguez se mantuvo en uso hasta el año 1969.
Perdida su función original, en los años 70 la Casa de Fieras fue reformada de nuevo, esta vez según un proyecto del arquitecto Herrero Palacios, quien, respetando la obra de Rodríguez acentuó su carácter de jardín.
Después de la reforma que ejecutó en la Casa de Fieras, Rodríguez pensó en ampliarla hasta el castillete del por entonces Instituto Meteorológico, sobre los terrenos conocidos como el "Plan Roman".


La Guerra Civil impidió la plasmación de esta idea, y en la postguerra, el Ayuntamiento no la recuperó, pues pesaba mucho la idea de abrir un zoológico moderno, que no llegó a concretarse hasta 1972.


En los años 40 Cecilio Rodríguez ejecutó en los terrenos del "Plan de Román" nuevos jardines, destinados a los actos oficiales del Ayuntamiento, que años más tarde serían bautizados con su nombre.
 
Rodríguez estuvo enormemente influido por la obra del arquitecto paisajista francés Jean-Claude Nicolás Forestier. En los jardines de María Luisa en Sevilla, creados por Forestier, se aprecia una mezcla de estilos con predominio de los elementos andalucistas, que Cecilio Rodríguez tomará como referente para los jardines que llevan su nombre y sobre todo para la Casa de Fieras. 

Destaca en estos jardines el empleo del ciprés de Monterrey formando macizos, que recuerdan a los jardines clásicos italianos y franceses y acentúan su carácter arquitectónico. 

 
Llama la atención también en estos jardines el uso de árboles muy bellos, normalmente exóticos, como el arce plateado o el sauce llorón. Especies estas con un alto valor ambiental.


Cecilio Rodríguez Cuevas (Valladolid 1865 - Madrid 1953). Entró a trabajar como aprendiz de jardinero en el Ayuntamiento de Madrid a los ocho años y trabajó en el Paseo de Recoletos y en la sección de viveros.
 

Durante el primer tercio del siglo XX, trabajó con Juan Gras en la remodelación del Parque de la Quinta de la Fuente del Berro, construyendo estufas y plantando especies poco conocidas. Fue nombrado Jardinero Mayor del Retiro en 1914, realizando la rosaleda del Retiro. A partir de 1918, y como parte de sus responsabilidades se encargó de la Casa de Fieras del Retiro, a la que dio un nuevo ambiente, planteando nuevos objetivos.



Con la llegada de la Segunda República fue destituido por el nuevo ayuntamiento, siendo restituido en su antiguo cargo una vez finalizada la Guerra Civil, desde el que dirigió la restauración de las zonas verdes de Madrid.

                        
Fotografo: Antonello Dellanotte