martes, 19 de julio de 2016

Sonetos de Azul... a Otoño. Rubén Darío

El arte no es un conjunto de ideas,
sino una armonía de caprichos.

                                                                   Rubén Dario. "Divagaciones"


En los albores del siglo XX Rubén Dario revolucionó la métrica de la poesía en lengua española con hallazgos y consecuencias que han marcado todo el siglo y, en buena medida, siguen vivos y vigentes. Ya en el siglo XXI, otro maestro en poesía y métrica, Antonio Carvajal, profesor titular de esta disciplina en la Universidad de Granada, comenta en este libro un buen número de sonetos del poeta nicaragüense.


 Mía

Mía: así te llamas.
¿Qué más harmonía?
Mía: luz del día.
Mía: rosas, llamas.

¡Qué aromas derramas
en el alma mía,
si sé que me amas,
oh Mía!, ¡oh Mía!

Tu sexo fundiste
con mi sexo fuerte,
fundiendo dos bronces.

Yo triste, tú triste...
¿No has de ser, entonces,
Mía hasta la muerte?

                                                      R. Darío
 

La espiga

Mira el signo sutil que los dedos del viento
hacen al agitar el tallo que se inclina
y se alza en una rítmica virtud de movimiento.
Con el áureo pincel de la flor de la harina

trazan sobre la tela azul del firmamento
el misterio inmortal de la tierra divina
y el alma de las cosas que da su sacramento
en una interminable frescura matutina.

Pues en la paz del campo la faz de Dios asoma.
De las floridas urnas místico incienso aroma
el vasto altar en  donde triunfa la azul sonrisa.

Aún verde está y cubierto de flores el madero,
bajo sus ramas llenas de amor pace el cordero
y en la espiga de oro y luz duerme la misa.
                                                          
                                                               R. Darío


Volver mi corazón de piedra; mi rostro de acero,
Engañar y ser engañada, y morir: ¿quién sabe?
Somos cenizas y polvo.

                                                                                          Lord Alfred Tennyson, Maud

 

Autor: Rubén Darío
Título: Sonetos de Azul...a Otoño 

Comentarios: Antonio Carvajal
Poesía Hiperión, nº 467

Ediciones Hiperión, S. L.
Edición año 2004
Nº de páginas: 131

 

Ama tu ritmo

Ama Tu ritmo y ritma tus acciones
bajo su ley, así como tus versos;
eres un universo de universos
y tu alma una fuente de canciones.

La celeste unidad que presupones
hará brotar en ti mundos diversos,
y al resonar tus números dispersos
pitagoriza en tus constelaciones.

Escucha la retórica divina
del pájaro del aire y la nocturna
irradiación geométrica adivina;

mata la indiferencia taciturna
y engarza perla y perla cristalina
en donde la verdad vuelca su urna.

                                                                   R. Darío





 
 

lunes, 4 de abril de 2016

Mil grullas. Yasunari Kawabata



Autor: Yasunari Kawabata
Título original: Sembazuru

Traducción del inglés: María Martoccia
Editorial: Emecé Editores S.A

Edición 2010
Nº de Páginas: 143



Figura emblemática, miembro de la Escuela de las Nuevas Sensibilidades (Shinkankaku School), guionista de un clásico del cine experimental de 1926, Kawabata Yasunari desde muy joven se instala en el medio artístico. Su vida se había iniciado con una presencia de muerte "el inútil esfuerzo", sobre el que permanentemente vuelve, podía mitigar en parte. Perseguido por las pérdidas, la de su padre cuando tenía dieciocho meses, su madre un año más tarde, su nodriza a los seis, su hermana a los diez, a los catorce su último familiar, el abuelo, sólo encontró refugio en un mundo literario.


La trama de Mil grullas (Sembazuru) gira alrededor de uno de los ritos consagrados de la cultura japonesa, la ceremonia del té, encuentro que desde el siglo XIII pacificaba a los guerreros. 
El recuerdo de una muchacha hermosa reaparece a lo largo del relato en la imagen de las mil grullas, auspicioso símbolo de longevidad, en contraste con la presencia de la madre y la hija, que serán amantes del protagonista. Desde el principio ya se dibuja un triángulo de mujeres que el protagonista ve de espaldas al ingresar en el recinto ceremonial. Todas serán vértices de sucesivas combinaciones.
En la noción de estructura novelística que Kawabata trabajaba, los incidentes eran más importantes que las conclusiones, y por eso lo más rico de la novela son los diálogos. Muchos compararon sus desarrollos con los de lentas obras del teatro noh: pues su placer eran los tiempos morosos que los plazos de entrega en las revistas le permitían; como en los versos encadenados, era la serie lo que le interesaba. 
 

Al recibir en 1968 el Premio Nobel de Literatura, Kawabata invocó el bello Japón, el Japón estético que desde el siglo XIX intriga a Occidente. Un Japón tradicional, "que se ha ido", pero que él encontraba en espacios naturales alejados de lo urbano o en los lugares donde se cumplían los viejos ritos.
Como esas "islas de un mar distante" que le atraían, trabaja Kawabata su estilo elusivo tan influenciado por su clásico favorito, el Romance de Genji.
El primer episodio de Mil grullas se publicó en 1949; en 1951 la da por terminada. En un haiku del mes de enero de 1953, prometía:

En el cielo de Año Nuevo
mil grullas vuelan
o así me parece.

Pero la breve historia que inicia entonces, con el mismo protagonista, queda inconclusa.
 
 




 
 

miércoles, 3 de febrero de 2016

Kokoro. Natsume Sóseki



"Todo ser lleva dentro la esencia de Buda"
 
Kokoro: corazón, mente, alma, espíritu, pensamiento...
 

Cuando Sóseki comenzó la redacción de Kokoro, se planteó escribir una serie de relatos de mayor o menor extensión cuyo trasfondo sería siempre el mismo: el final de la era Meiji, marcada no solo  por la muerte del Emperador, sino también por el suicidio del general Nogi y su mujer... Dos años después del fin de la era Meiji se publicó Kokoro.

Natsume Sóseki, seudónimo literario de Natsume Kinnosuke, nació en 1867 cerca de Edo (la actual Tokio). Descendiente de una familia de samuráis venida a menos, fue el menor de seis hermanos. Cuando tenía dos años, sus padres lo entregaron en adopción a uno de sus sirvientes y a su mujer, con quienes viviría hasta los nueve años.
 
En 1884, instalado por su familia, se matricula en la Universidad Imperial de Tokio para cursar arquitectura, aunque acaba estudiando Lengua Inglesa . En 1886 traba amistad con el poeta Masaoka Shiki, que le inicia en el arte  de la composición de haikus.
Será entonces cuando adopte el nom de plume de Sóseki (que en chino significa "terco"). Tras graduarse en 1893, empieza a trabajar como profesor  en la Escuela Normal de Tokio, pero pronto, en 1895, es destinado a la lejana Escuela Secundaria de Matsuyama, en la isla Shikoku. Parte de sus experiencias en esta remota escuela rural serán recogidas en su novela Botchan que publicará en 1906.
 
Apenas un año después de haber llegado a Matsuyama, dimite de su puesto y comienza a enseñar en un instituto de la ciudad de Kumamoto, en donde conocerá a su mujer. En 1900 se le concede a Sóseki una exigua beca del gobierno japonés y se le envía a Inglaterra. En este país pasará los años más tristes de su vida, leyendo libros sin parar, deambulando por las calles y pasando miserias sin cuento. Parte de sus sombrías reflexiones sobre la vida inglesa serán publicadas años después en el diario japonés Asahi.

Regresa a Japón en 1902, con un contrato para enseñar en la Universidad Imperial de Tokio, donde sucederá al escritor Lafcadio Hearn como profesor de Literatura Inglesa.


Hakone, Japón
   
La carrera literaria de Sóseki se abre propiamente en 1903, cuando comienza a publicar haikus y pequeñas piezas literarias en revistas como Hotogisu. Pero su fama le llega con la publicación en 1905 de Soy un gato. En 1906 aparecerá Botchan que le catapulta al éxito y que se convierte automáticamente en un best-seller y en una de las novelas más leidas por los japoneses durante décadas. Sóseki escribió catorce novelas a lo largo de su vida, culminando en Kokoro, su obra maestra, publicada en 1914. Sanshiro, 1908 está considerada la novela puente entre sus dos obras capitales, y forma parte de una trilogía que se completa con Daisuke, 1909 y La puerta, 1910.
 
Natsume Sóseki murió en Tokio en 1916 a los 49 años de edad a causa de una úlcera de estómago. En 1984, y en homenaje a su fama y trascendencia, el gobierno japonés decidió poner su efigie en los billetes de mil yenes.


Autor: Natsume Sóseki
Título original: Kokoro: Sensei no Isho

Traducción: Yoko Ogihara y Fernando Cordobés
Introducción: Fernando Cordobés

Editorial: Impedimenta
Edición: 2015

Diseño y coordinación editorial: Enrique Redel
Imágen de cubierta: Keika Hasegawa
Nº de Páginas: 296  
  


"Ars longa, vita brevis"
                                                                 Hipócatres                      


"Natsume Sóseki es, sin duda, el máximo representante de los escritores japoneses del último siglo". Kenzaburô Öe


Todos los días bajaba al mar. Dejaba atrás las viejas casas de campo con sus tejados de paja ennegrecidos por el humo y llegaba a la playa, repleta de gente de Tokio que huía del calor del verano en la ciudad. Algunos días la playa me parecía un grandísimo baño público repleto de oscuras cabezas flotantes. No conocía a nadie, pero disfrutaba enormemente cuando me embebía en aquella alegre visión de cuerpos tomando el sol, cuando me tumbaba en la arena o me metía en el agua hasta las rodillas para que las olas las golpeasen...(Pág. 21)

Nikko. Japón

De nuevo la misma pregunta.
-Incluso aquí, conmigo, es probable que te sientas solo. Yo no tengo la fuerza suficiente para agarrar tu soledad y expulsarla de ti. Llegado el momento, sentirás el impulso de abrir tus brazos a otra persona. Antes o después tus pies dejarán de traerte a mi casa.
Después de decir eso, sonrió triste. (...) (Pág. 37)

Detalle
 
No acababa ahí lo que tenía que decir:
 -Antiguamente eran los hijos los que daban de comer a los padres. Hoy en día los hijos se nos comen poco a poco.
 Lo escuché en silencio. Cuando acabó con sus quejas, me levanté sin decir nada, dispuesto a marcharme. Me preguntó cuándo tenía pensado regresar. Cuanto antes mejor, pensaba yo.
 -Dile a tu madre que busque un día propicio en el almanaque...(Pág. 135)

Nikko, Japón
 
Kokoro narra en primera persona la relación de narrador, el personaje principal, son Sensei, un hombre de más edad a quien conoce por casualidad durante unos días de vacaciones en la localidad costera de Kamakura y que ejercerá una influencia decisiva en su destino. En pocas palabras, se puede decir que la novela describe la relación entre ambos, así como la del narrador, con su padre y su familia y, por último, la de Sensei con K, en la que Sóseki, como ya hizo en novelas anteriores, introduce el triángulo amoroso.
     
Nikko, Japón

"Natsume Sóseki es el maestro de la moderna literatura japonesa: un auténtico tesoro nacional." Haruki Murakami
 
 
 




 

viernes, 1 de enero de 2016

Rashomon. Akutagawa Ryunosuke


Nostalgica Bijin de Ikeda Terukata (serie Brocados de Edo, 1910)

 Akutagawa Ryunosuke nació en Tokio en 1892 en el seno de una familia burguesa. Desde niño desarrolló un apetito voraz por la literatura japonesa tradicional, que en la adolescencia compaginaría con la lectura de autores occidentales gracias a su excelente inglés.
 
Fue un estudiante brillante y, a los21 años, ingresó en la prestigiosa Universidad Imperial de Tokio. En esa época comenzó a publicar, cosechando un gran éxito con sus primeros relatos: "Rashomon" (1915) y "La nariz" (1916). Tras graduarse en la universidad en 1916 trabajó como profesor de inglés en la Escuela Naval de Yokosuka.
 
Contrajo matrimonio en 1918 y al año siguiente pudo abandonar su trabajo para dedicarse en exclusiva a la literatura gracias a un contrato con el diario Osaka Mainichi. Comenzó una época de producción muy fecunda: "Lujuria", "El otoño" o "En la espesura del bosque".
 
Tras un viaje a China como corresponsal en 1921, su salud, ya de por si delicada, empeoró notablemente: insomnio, neurastenia, alucinaciones y un miedo cerval a la locura no le impidieron crear las que muchos consideran sus obras maestras: "Engranajes", "Kappa" o "Vida de un idiota".
 
El 24 de julio de 1927, a los 35 años de edad, Akutagawa puso fin a la "vaga angustia confusa" que lo consumía ingiriendo una dosis letal de Veronal.
 
Aya Kato

"Akutagawa Ryunosuke es una presencia iluminadora en la historia de la literatura japonesa." Haruki Murakami


Rashomon y otros relatos históricos nos traslada al Japón del siglo XII, un país asolado por las guerras, el hambre y la desesperación, un escenario perfecto en el que las turbadoras complejidades de la existencia humana se muestran ante el lector con una brutalidad no exenta de belleza.

Akutagawa Ryunosuke ha trascendido las fronteras del tiempo y del espacio y se ha situado por derecho propio en la historia de la literartura universal como uno de los grandes maestros del relato.Su brillante talento narrativo, su estilo sofisticado y elegante, su sensibilidad extrema y su capacidad para desentrañar los aspectos más oscuros y complejos de la naturaleza humana hacen de sus obras verdaderas joyas atemporales y elevan a su autor a la categoria de genio de las letras.
 

Kyosuke Tchinai

(...) Lo primero que vio, tal y como apuntaban los rumores, fueron algunos cadáveres esparcidos descuidadamente por el interior de la sala, si bien no pudo apreciar exactamente cuántos, debido a que la luz alcanzaba un espacio más reducido de lo que en un principio había creído. Lo que si podía distinguir, aunque vagamente, era que entre los cadáveres había algunos que conservaban la ropa, mientras que otros estaban desnudos; hombres y mujeres, indistintamente. Esparcidos por el suelo como muñecos de arcilla...(Rashomon, pág.29)
 

Del dintel de la entrada colgaba una persiana de carrizos cuyas rendijas, bastante anchas, permitían ver la calle sin tener que moverse del lugar de trabajo. Hacia un rato que no dejaba de pasar gente en dirección al templo Kiyomizu. Pasó un monje con un pequeño gong colgado al cuello. Pasó una mujer de clase media con un sombrero de paja. Más tarde cruzó un carruaje finamente elaborado con bambú y ciprés, del que tiraban dos bueyes de color caramelo, algo poco habitual de ver. Todos ellos desaparecían entre las rendijas, por la izquierda o por la derecha de la persiana. Lo único que no variaba en la escena era el color de aquella calle estrecha, cuya tierra estaba dorada por el sol de un cálido atardecer primaveral.
 Desde el interior del taller, un joven samurái de bajo rango observa impasible el ir y venir de aquella gente. De pronto, se dirigió al maestro alfarero, que era el dueño de la tienda.
 - Como de costumbre, no deja de pasar gente camino del templo para venerar a Kannon...(El destino, pág.79)

Duck Youg Kim

(...) En aquel instante, por la mente del anciano cruzó la sombra de la "muerte". Sin embargo, esa "muerte" no albergaba aquél no sé qué terrible que lo había atemorizado en otros tiempos. Esta vez la percibió del mismo modo que el cielo reflejado en el interior de la cubeta, con calma y aprecio, cargada de serenidad y nostalgia. Cuán feliz sería si pudiera desprenderse de todas las fatigas de la vida mundana y quedarse dormido en el seno de esa "muerte"; cuán feliz si lograra dormirse sin soñar siquiera con el candor de un niño. No solo estaba cansado de la vida diaria, sino que además le empezaba a pasar factura todo el esfuerzo que acarreaban varias décadas dedicadas a la escritura...(Una vida consagrada a la literatura ligera. Pág.179-80)


Autor: Akutagawa Ryunosuke
Título: Rashomon y otros relatos históricos

Traducción y Prólogo: Ivan Díaz Sancho 
Colección: Maestros de la Literatura Japonesa - 19

Director: Carlos Rubio
Santorini Ediciones

Maquetación y Cubiertas: José Luis González Macías
Ilustración Cubiertas: Cartel de la película Rashomon (1950) Akira Kurosawa
 
 


 
 

 

sábado, 19 de diciembre de 2015

El origen de los armadillos. Rudyard Kipling



Si eso es lo que queréis
seré intachablemente delicado.
No seré un hombre
sino
una nube en pantalones.
                          Maiakovki




Rudyard Kipling (Bombay, 1865-1926) escritor y poeta inglés que escribió varios relatos sobre la interacción de los animales. En su cuento "El origen de los armadillos", participan tres especies, la madre leopardo y su joven hijo, el erizo espinoso testarudo y la tortuga sólida lenta, que además sabe nadar en el río Amazonas. Como en su cuento sobre la mangosta Riki Tikki Tavi, los animales más pacíficos aprenden a defenderse de los depredadores, mediante una simbiosis en la que se enseñan otras habilidades.
 



Autor: Rudyard kipling
Título: El origen de los armadillos
Traducción: Mª del Carmen Rodríguez Mederos
Ilustraciones: Lorinda Bryan Cauley
Editorial Debate, S.A.




En este relato el erizo y la tortuga confunden con su palabra y mezcla de movimientos al joven jaguar pintado, quien desiste de cazarlos para comer. Confundido el jaguar cuenta a su madre lo sucedido y ella por error piensa que se trata de un tercer animal distinto, al que no hay que cazarlo y lo llama "armadillo". En esta leyenda, el armadillo combina las placas de la tortuga, la astucia y contracción del cuerpo del erizo, y es reconocido por los nativos como un animal que se adaptó hábilmente al territorio amazónico.
 



Esta es una historia contada a un niño, sobre la cadena alimenticia como ley de vida, pero también valora las estrategias de supervivencia de los animales más débiles para evitar a sus depredadores. El relato no tiene buenos ni malos, pues cada animal está presentado en su ethos y naturaleza. La madre del jaguar con mucha ternura educa a su hijo sobre la forma de cazar y como reconocer a los animales. Este entretenimiento de los animales cazadores ha sido recogido en el relato como necesidad de subsistir.
 




Conclusión
El armadillo tiene un origen de leyenda en el Amazonas, como un animal que nació de la confusión de los grandes depredadores al ver sus peculiares atributos que lo sacan del común de los mamíferos. Cada animal cumple su rol en el ecosistema, sin ser censurado por su conducta, pues el relato reconoce las necesidades de cada especie para sobrevivir. G.V.Dávila




  En la mitología germánica y nordica, la leyenda de los elfos nos dice que viven miles de años en los bosques, lagos, fuentes y cuevas. Ningún humano puede verlos, las elfas son muy bellas y todos poseen un carácter alegre y travieso. Viven con Santa Claus todo el año y trabajan en su enorme taller para ayudarle a hacer realidad nuestros deseos por Navidad.
¡Feliz Navidad!