lunes, 3 de octubre de 2022

Dalias, Real Jardín Botánico

 

El Real Jardín Botánico (RJB) es un lugar de interés botánico e histórico-artístico . En sus ocho hectáreas alberga una colección de más de cinco mil especies de plantas de los diferentes continentes que se exhiben según criterios científicos y estéticos.
 




Su primer emplazamiento fue a orillas del río Manzanares en el año 1755 por orden de Fernando VI, años más tarde, en 1781, Carlos III determinó su traslado al Paseo del Prado.
 

 

 
La puerta de entrada de la dalia en Europa: el Real Jardín Botánico. La historia de esta bella planta está muy ligada al Real Jardín Botánico ya que aquí llegaron las primeras semillas desde América, en 1789. Antonio José Cavanilles, director de este jardín en esa época, fue quien descubrió y dibujó varias especies de este género. La llamó así en memoria del naturalista sueco Andreas Dalh.
La dalia es un género que agrupa cerca de 35 especies de plantas herbáceas o arbustivas de la familia Asteraceae, aunque solamente cuatro especies constituyen la base genética de la dalia cultivada -existen unas 20.000 variedades- son plantas muy utilizadas en jardinería como ornamentales por la belleza de sus flores. Durante el invierno la planta pierde sus hojas pero mantiene sus raíces carnosas enterradas.
 

Este Jardín Botánico presenta un patrimonio cultural, fruto de las expediciones científicas desarrolladas durante los siglos durante los siglos XVIII y XIX, que se conserva en el herbario, la biblioteca y el archivo. El banco de Germoplasma preserva semillas de origen silvestre para la conservación de la diversidad genética. Este patrimonio permite el estudio de la Botánica y la Historia Natural.
 





La dalia es la flor nacional de México. Los aztecas la llamaban xicamiti , que puede derivar de xicama-xóchitl (flor de camote), porque la planta se reproduce por bulbos. 
Con las dalias se adornaban los templos prehispánicos y sus pétalos se empleaban para hacer tintes naturales para las prendas de algodón. Hoy, además de su uso ornamental, esta flor es utilizada en la medicina tradicional y, en algunas regiones, aún se cocinan sus pétalos y el tubérculo.
 

 

 

En 1942 fue declarado Jadín Histórico y está inscrito en el Catálogo del Patrimonio Cultural Español. Actualmente pertenece  al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y su actividad científica tiene como objetivo el estudio de la diversidad de plantas, hongos y ecosistemas para su mejor conocimiento y conservación.
 

Más del 90% de las especies de plantas con flor son polinizadas por insectos. Además, el 75% de las especies que cultivamos son polinizadas por ellos. Los insectos que viven en la madera, como la abeja carpintera, son fundamentales en su composición el ciclo de carbono.
 





 


Exposición Herge en Círculo de Bellas Artes


domingo, 21 de agosto de 2022

Bajo el cielo de Madrid


Diana cazadora. Calle Gran Vía, 31 Madrid


El Jardín de Diana
 
En la mitología romana Diana la diosa virgen de la caza, protectora de la naturaleza y la Luna. Era alabada en la poesía por su fuerza, gracia atlética, belleza y habilidades de caza. Iba acompañada por un ciervo y cinco perros, lanzando flechas con su arco.
Una noche de verano, esta diosa observó desde el cielo a un atractivo pastor llamado Endimión. Este dormía cerca de su rebaño. diana se enamoró perdidamente del pastor y quiso rescatarlo con ella de inmediato. 
Cuando Endimión se despertó quedó deslumbrado por la belleza de la diosa. Diana huyó  y el pensó que era un sueño. Diana había hecho voto de castidad. Cuando Zeus, su padre, se enteró se enfado mucho, tanto que envió al Ave Fénix a secuestrar a Endimión
 

En el techo del edificio del número 32 de esta calle (justo enfrente), podemos encontrar una escultura dedicada  al Ave Fénix. Este Ave Fénix lleva en su lomo a un personaje de nombre Endimión. este era un joven pastor reconocido por la mitología griega (figuras esculpidas por Mariano Benlliure).
Diana, sin embargo, no quería renunciar a su amor, para ello, comenzó a lanzar  flechas al Ave Fénix, para rescatar a su enamorado.
 

                                                                     
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
                           

lunes, 8 de agosto de 2022

Muralistas Mexicanos


Mural río Juchian / Baño de Tehuantepec. Diego rivera, 1956. Museo Soumaya

 
  En el siglo XVI se realizan los primeros murales, muchas veces dirigidos por los religiosos y pintados por los propios indígenas, que supieron integrar los principios fundamentales del artista náhuatl, que son "ser dueño de un rostro, un corazón y humanizar el querer de la gente".
 
  A partir del siglo XX, década de 1920, con Diego Rivera llega la época de mayor esplendor de este arte en México, junto a Rivera los otros grandes muralistas: José Clemente Orozco  ( 1883 - 1949) cuya obra refleja la sociedad revolucionaria. David Alfaro Siqueiros (1896 - 1974) y Rufino Tamayo (1899 - 1991).
 

Diego Rivera. La Creación, 1922

Diego Rivera (1886-1957), estudió en Europa y, antes que nada, practicó el cubismo sintético, heredó de esta vanguardia el equilibrio, el orden, la armonía y los principios de construcción plástica lo cual es visible en este mural.
 
Diego Rivera. Caña de azúcar, 1931.

Temas del muralismo mexicano: valores republicanos y propaganda política, progreso, ciencia y conocimiento, pasado prehispánico, historia de México. 
 

Este conjunto de murales representan una justificación de la Revolución Mexicana, como una rebelión contra la injusticia de las condiciones sociales y económicas.
 
Diego Rivera. Liberación del peón, 1931.

Rufino Tamayo. "El día y la noche" 1954. Museo Tamayo

Rufino Tamayo, (1899-1991) uno de los pintores mexicanos más reconocidos a nivel mundial, fue quien a lo largo del siglo XX pudo conjugar su herencia mexicana y el arte prehispánico con las vanguardias internacionales, en obras marcadas por el color, la perspectiva, la armonía y la textura.
 El día es simbolizado por un reptil de brillante color turquesa, representando a la serpiente emplumada, como el dios Quetzalcóatl. La noche se representa como el dios Tezcatlipoca en forma de jaguar. "El combate ha empezado y los dos animales abren sus fauces para amenazarse mutuamente. La tensión del centro del mural se desvanece en los extremos del lienzo donde lo masculino y lo femenino se identifican con el sol y la luna, con el día y la noche, la vida y la muerte". J. Carlos Pereda
 
 
David Alfaro Siqueiros. Zapatistas

Sepulcro. D. Alfaro Siqueiros

José Clemente Orozco. La trinchera, 1931






viernes, 22 de julio de 2022

Diego Rivera. (Una fiesta de flores)

 

Diego Rivera. Girasoles, 1943


Peregrina tlaxcalteca. Museo Soumaya, México
 



  El alcatraz (también llamado cala) es una flor que aparece una y otra vez en la obra de Diego Rivera. El alcatraz es, un símbolo de México, de su naturaleza exuberante y arraigada en la cultura popular. Una flor presente en los mercados, en las ceremonias, en la vida cotidiana del campesino, del descendiente del indígena. 
  Rivera, en su compromiso, busca la reafirmación de la identidad cultural de su pueblo. Asociada a la feminidad y a la sexualidad, pintores y escultores la han retratado magistralmente y un ejemplo es Diego Rivera. Aunque esta flor también existe en África, se ha encontrado un petroglifo tallado perteneciente al periodo Posclásico tardío en un cerro de Santa Cruz, donde se ve una gran mariposa volando hacia una planta de alcatraz. 
 
 

 
 



 Dentro de una apretada historia de la participación judía en el arte de todos los tiempos, se escribió lo siguiente:
      México, único país hispanoamericano que tiene una tradición propia y una escuela de resonancia mundial, se relaciona con el judaísmo por el célebre muralista Diego Rivera, descendiendo por línea paterna de la familia sefardí Acosta, que llegó al país azteca hacia 1820.

  Y en Diego Rivera, se puede leer:
     Su abuela paterna, Inés Acosta, proviene de una familia judía, de origen portugués, inmigrada en 1822 o 1823. En una carta dirigida a la Bené Berit de la ciudad de México (fechada el 22 de octubre de 1942) afirma que considera un honor tener sangre judía en las venas. En varias ocasiones se ha pronunciado en contra del antisemitismo.

  La figura del mexicano indígena es blanca, por que sus antepasados testificaron que eran hijos del País de la Blancura; por eso la voz de los testimonios de su vida antigua es también, y el Blanco es la suma completa de todos los colores de La Vida.
 



 

miércoles, 20 de julio de 2022

Diego Rivera


Diego Rivera, Toledo, 1913.

   En España primero y en Francia después Rivera realizó dibujos como ejercicio riguroso para depurar todo cuanto se une y se compone plásticamente en su superficie. El viaje de diecisiete meses por Italia, a partir de febrero de 1920 lo hizo rivera a lomo de papel y lápiz.
 
Diego Rivera, retrato de Henry Chatillon,1944.

Diego Rivera. Cuchillo y frutas frente a la ventana, 1917.

   Ya de regreso en México, en 1921, retuvo en dibujos la vida fluyente del país donde había nacido. El dibujo no fue para Rivera una finalidad exclusiva, pero fue, sí el principio de todas sus obras. experiencias e ideas eran traducidas primero al dibujo.
 
 
     
   Poco se puede agregar a la obra de Diego Rivera como muralista, pintor de cuadros, dibujante e ilustrador de libros, revistas y otras publicaciones, desarrollados por Rivera durante medio siglo: desde 1906 hasta 1957, medio siglo.
 
Diego Rivera y Frida Kahlo


   Cuando se le solicitaba un autógrafo con dibujo, casi siempre rubricaba la firma, el monograma o la dedicatoria con un sapo, pues gozaba con el apodo de "gran Señor Saporrana".
 

Angelina Beloff

      Diego Rivera pintó a mujeres relevantes en su vida: el retrato de su madre que realizó cuando aún era estudiante en la Academia de San Carlos, el retrato de estilo simbolista de Angelina Beloff, pintora, ilustradora y grabadora, quien fuera su primera esposa durante diez años y madre de su primer hijo. Y el retrato de tintes expresionistas de Lupe Marín, modelo y novelista, segunda esposa y madre de sus dos hijas.
 
Guadalupe Marín


   De Voloshin hizo Rivera tres retratos: uno se conserva en el Museo Carrillo Gil de la Ciudad de México y los otros dos en la Casa-Museo del poeta en Crimea. El de México fue recordado en sus memorias por Ehrenburg: en el retrato de Max Voloshin se refleja la combinación entre la pesadez de un hombre de más de cien kilos y la ligereza y la volubilidad de un pájaro que está revoloteando; tonos azules y anaranjado, máscara sonrosada de un esteta de la revista Apollon y el rizo plenamente naturalista de la ensortijada barba de un fauno.
 
   Por detrás del cuadro Rivera escribió a lápiz y en francés: "A mi querido amigo ruso Maximiliano Voloshin, a quien estoy agradecido por sus muchos poemas hermosos. Le ruego que conserve esta obra como recuerdo de su amigo Diego Rivera. París, 1916".
 
Diego Rivera. Dos mujeres, 1914


  El encuentro con Enma Hurtado derivó pronto en una relación estable, al punto que se puede hablar de un hogar paralelo al compartido con Frida Kahlo. Esta relación tuvo dos consecuencias legales: la primera fue un convenio otorgándole a ella el derecho de venta para toda la producción no sujeta a contrato, para lo cual se abrió en la calle de Ignacio Mariscal una galería dedicada en exclusiva a la comercialización de dibujos, pinturas y bocetos de Rivera; la segunda fue el acta de matrimonio obtenida el 29 de julio de 1955, con el fin de formalizar una muy establecida relación de diez años.
 
Mercado de flores, 1930