miércoles, 6 de mayo de 2026

Valéncia, tierra de las flores, de la luz y del amor.

 
Okuda en Valéncia, el artista mural en las inmediaciones de la estación de tren Joaquín Sorolla, sobre una pared de un edificio de viviendas.
 

La estación Joaquín Sorolla de Valéncia alberga la alta velocidad. El 18 de diciembre de 2010 los reyes de España inauguraron  la línea de alta velocidad entre Madrid y Valéncia acompañados por el presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.
 
 
 
Las bandadas de pájaros piaban sobre los árboles del jardín, estremeciendo las hojas con sus aleteos juguetones, como enardecidos por la primavera, que llegaba para ellos fiel y puntual como todos los años. Entre naranjos. Blasco Ibáñez
 

Edificio de correos y telégrafos. La monumentalidad que presenta este edificio responde a la arquitectura oficial del momento, que está conformando un nuevo centro urbano de la ciudad en el entorno de la plaza del Ayuntamiento.
  El edificio, construido entre 1915 a 1922, fue diseñado por el arquitecto zaragozano Miguel Ángel Navarro Pérez e inaugurado en el año 1923. 
 
  
Muerde la pasta
 
 

Antiguo cine Capitol, este antiguo cine, el primero en la ciudad donde se utilizó la curva de visibilidad para definir el espacio interior, se construyó en uno de los solares afectados, a fines de los años veinte, por la reforma y ampliación de la plaza de Emilio Castelar, hoy Ayuntamiento. Situado entre medianeras, presenta una fachada simétrica con dos torres laterales donde se ubican escaleras que permiten el acceso a los diferentes niveles de la sala de proyección.
 

 

Resuelta con ladrillo visto en dos colores, muestra influencias tanto de la arquitectura neomudéjar como de la prerracionalista Escuela de Amsterdam (Berlage, de Klerk, etc.) Por contra las dependencias interiores, diseñadas por Amadeo Roca y los hermanos Arturo y Ricardo Boix, reflejaban ( ya que el cine sufrió en los años setenta una devastadora reforma), mediante decoraciones geométricas perfectamente encajadas en las formas arquitectónicas, el enorme poder ejercido en este tipo de edificios por el Art-decó, que visualmente llegaba a través de las revistas, de las que el arquitecto Rieta era suscriptor, y de las películas francesas y norteamericanas que se proyectaban en la pantalla de este cine. 
 



El edificio se sometió a un profundo cambio de uso, que contempló la protección de la fachada y la primera crujía , y la sustitución del resto por una nueva construcción donde alojar comercios y oficinas. "Guía de Arquitectura de Valéncia
 


 
 


La sala contaba con un total de 1429 butacas distribuidas entre el patio, el anfiteatro y la zona general. El cine echó el cierre definitivamente en 1996, fue uno de los mejores cines de España en la década de los 30. 
  El emblemático edificio se ha convertido en un espacio gastronómico de comida italiana Muerde la Pasta Valéncia. 
 
Plaza del Ayuntamiento de Valéncia
 

La Plaza del Ayuntamiento es el corazón de la ciudad. Uno de los espacios más animados, no solo por contener la Casa Consistorial y otros edificios monumentales, sino también porque es un emblemático punto de encuentro, ya que aquí desembocan numerosas líneas de autobuses.
 


  
 

domingo, 3 de mayo de 2026

Frida Kahlo. Un íntimo autorretrato

 
El diario ilustrado de Frida Kahlo refleja los últimos diez años de una vida turbulenta. Este documento, a veces apasionado, otras sorprendente e íntimo, custodiado bajo llave aproximadamente cuarenta años, revela nuevos rasgos de la compleja personalidad de esta destacada artista mexicana. 
  El diario de 170 páginas, que abarca el período que va de 1944 a 1954, recoge los pensamientos, poemas y sueños de Frida, al tiempo que pone de manifiesto la tormentosa relación que mantuvo con Diego Rivera, que fue su marido y uno de los pintores más famosos de México. Las setenta acuarelas -expresivos esbozos, numerosos autorretratos y algunos cuadros terminados- proporcionan distintas visiones del proceso creativo de la artista y, al mismo tiempo, muestran con qué frecuencia ésta acudía a su diario para desarrollar las ideas que posteriormente plasmaría en sus lienzos.
  Las anotaciones, escritas en letra redonda y clara con tinta de colores brillantes, resultan casi decorativas, añadiendo un gran atractivo visual al texto. La infancia de Frida, su sensibilidad política y su pasión por Diego aparecen realzadas por el ingenio de las frases y el carácter obsesivo de las imágenes. 
 

Título: El diario de Frida Khalo. Un íntimo autorretrato
Introducción. Carlos Fuentes
Ensayo y comentarios: Sarah M. Lowe 
338 ilustraciones, con 167 láminas a todo color
Nº de páginas: 296
Editorial Debate, S.A. 
ISBN: 84-7444-918-9
 
 
[...] Nacida con la revolución, Frida Kahlo, simultáneamente, refleja y trasciende el evento central de México en el siglo XX. Lo refleja en sus imágenes de sufrimiento, destrucción, sangre derramada, mutilación, pérdida, pero también en la imagen de humor, alegría, broma, que tanto distingue a su dolorosa vida. La resistencia, la creatividad, los chistes que corren a lo largo del Diario, iluminan la capacidad de supervivencia que distingue a las pinturas.
 
[...] La bella niña Frida, la llamativa hija de antepasados alemanes, húngaros y mexicanos, Frida con sus flecos y sus espumosos vestidos y sus gigantescos moños en la cabeza, se convierte de repente en Frida pata-de-palo. Las burlas del patio de recreo debieron perseguirla el resto de su vida. Carlos Fuentes  
  
 
Diego:
Nada comparable a tus manos 
ni nada igual al oro -verde de
Tus ojos. Mi cuerpo se llena
de ti por días y días. eres 
el espejo de la noche. la luz
violenta del relámpago. la
humedad de la tierra. El 
hueco de tus axilas es mi
refugio, mis yemas tocan
tu sangre. Toda mi alegría
es sentir brotar la vida de 
tu fuente -flor que la mía
guarda para llenar todos
los caminos de mis nervios
que son los tuyos.
                          Frida Kahlo
  

"El cuerpo es la tumba que nos aprisiona igual que la concha encierra a la ostra."
                                                          Platón 
 
  
Frida Kahlo nos recuerda a las diosas aztecas del nacimiento y la tierra, pero aún más a la deidad autoflagelada, Xipetotec, Nuestro Señor del Cambio de Piel, la divinidad dual cuya piel jamás le pertenecía, usase la de la victima sacrificada como un manto macabro, cambiase él mismo su propia piel, como las serpientes, a fin de simbolizar la renovación, aun, la resurrección. Los dioses mexicanos poseen esta ambigüedad: el bien que prometen es inseparable del mal que otorgan. Xipetotec, símbolo de la resurrección, deidad primaveral, inflige también el sacrificio, las ampollas, la supuración. Carlos Fuentes
 





miércoles, 22 de abril de 2026

Visita a Valladolid

 
Estación de tren Valladolid-Campo Grande

A pesar de la Desamortización de Mendizabal y los desafueros de la especulación, Valladolid ha logrado salvar una parte no despreciable de las iglesias, conventos y palacios levantados en sus siglos de esplendor. Goza también de un patrimonio monumental y urbanístico del siglo XIX y comienzos del XX que poco a poco comienza a ser valorado y protegido.
 
Convertida en el centro político y administrativo de la comunidad autónoma de Castilla y León, la ciudad del Pisuerga lucha por integrarse en el discurso de la modernidad. 
 
la inauguración, en diciembre de 2007, de la línea de tren de Alta Velocidad (AVE) ha situado a la capital castellana a una hora de Madrid, lo que suma atractivos a la hora de planificar una visita turística.
 

La Estación del Norte es un edificio ecléctico cuyas obras, dirigidas por el arquitecto Salvador de Armagnac, se iniciaron en 1891 y se terminaron en 1895. 




La llamada Casa del Príncipe, que extiende sus arcos, ventanas y balcones por la Acera de Recoletos y por la calle Colmenares, es el edificio modernista más interesante de Valladolid. Erigido en 1906 bajo la dirección del arquitecto Jerónimo Arroyo López, presenta una fachada decorada con motivos florales en la que se emplearon materiales como cemento, piedra y hierro de fundición para configurar columnas, miradores y balcones.
 
 
Monumento al escritor José Zorrilla y Academia de Caballería


La Plaza de Zorrilla es el lugar donde convergen los paseos ciudadanos, las frondas vegetales, las vías urbanas y una parte de los viajeros que llegamos a la urbe. La plaza se asoma a la Academia de Caballería, la Casa Mantilla, el parque Campo Grande y las calle María de Molina, Santiago y Miguel Íscar. Y parten de ella la Acera de Recoletos y el Peseo de Zorrilla.
 
Esta plaza, que se abría extramuros tras sobrepasar la llamada puerta del Campo, marcaba el límite amurallado tras el que se asentaba la villa medieval. En la Plaza de Zorrilla arden en la hoguera varios personajes de El hereje, obra del escritor vallisoletano Miguel Delibes.
 
La estatua de Zorrilla, el ilustre poeta romántico y autor dramático, que nació en Valladolid en el año 1817 y murió en Madrid en 1893. Autor entre otras obras de Don Juan Tenorio. A sus pies se asienta una musa con alas de mariposa. La estatua, erigida por suscripción popular bajo el impulso del Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid, fue inaugurada en diciembre de 1900, es obra de Aureliano Carretero, escultor nacido en Medina de Río Seco.
 
Don Juan
 
¿Cielos! ¿Qué es lo que escuché?
¿hasta los muertos así
dejan sus tumbas por mí!
más sombra, delirio fue.
Yo en mi mente le forjé;
la imaginación le dio
la forma en que se mostró,
y ciego vine a creer
en la realidad de un ser
que mi mente fabricó.
                                                      Don Juan Tenorio 
                                                                                escena V 

Oficina de Información y Turismo

Valladolid acogió la 38 edición de los Premios Goya
10 de febrero de 2024 

Fuente del Cisne

 Campo Grande

En el siglo XVII poblaban sus aceras un total de ocho conventos y tres centros asistenciales, entre los que destaca el hospital de la Resurrección. Era una gran plaza triangular que, ante la puerta de muralla que permitía acceder a la calle Santiago, marcaba los caminos que conducían a Laguna y Simancas.
 

Aquí se agasajaba a los huéspedes ilustres que llegaban a la villa y se desarrollaban espectáculos de justas y torneos, así como representaciones extraordinarias como quema de herejes. Y también las tradicionales ferias de ganado.
 

Fue en el siglo XVIII cuando la explanada triangular rodeada de conventos y hospitales se transformó en un espacio ajardinado provisto de calles, paseos y árboles. Y en 1877, a instancias del alcalde Miguel Íscar se convirtió en un jardín romántico con estanque, templete de música, esculturas, pajarera y fuentes.
 
 
Se plantaron entonces muchos de los grandiosos ejemplares arbóreos que hoy dan sombra a las estatuas y frescor a los pavos reales. Y que, gracias a la riqueza de flora y fauna, permite otorgarle el título de Jardín Botánico e Histórico de Campo Grande.
 

Iglesia de santa María la Antigua 
Es uno de los edificios característicos de la ciudad y reúne mérito para ello. La historia del templo se remonta al siglo XI, cuando era capilla del conde Ansúrez. A la capilla condal se le añadieron a comienzos del siglo XIII el pórtico y la torre, que se yergue esbelta y poderosa sobre la línea de tejados.
 

En el siglo XIV se sustituyó la fábrica primitiva por un templo nuevo que, con las restauraciones efectuadas a comienzos del XX, es el que hoy podemos admirar.
Muestra el interior la belleza de la piedra desnuda, de la arquitectura hecha plegaria. En 1922 se trasladó a la catedral el retablo de Juan de Juni que adornaba los muros de la iglesia.
 
 

La fachada de la Universidad de Valladolid es el elemento Barroco más destacado de la ciudad y una de las construcciones más significativas del barroco civil en España. Hoy alberga la Facultad de Derecho. Construida entre 1716 y 1718, es la única de las fachadas de este edificio histórico que se conserva.
 
Las estatuas, los escudos y los capiteles -los elementos más representativos de este edificio- son obra de Antonio Tomé y sus hijos Narciso y Diego. Su trabajo aporta una fuerte carga simbólica al edificio. 
 

Pasaje de Gutiérrez
 
La calle Castelar nos sitúa al comienzo del Pasaje de Gutiérrez, galería comercial abierta en 1885 que comunica con la calle Fray Luis de León. Encargada por el comerciante Eusebio Gutiérrez y realizada de acuerdo con los planos trazados por Jerónimo Ortiz de Urbina, es un ejemplo de las actuaciones urbanísticas emprendidas por la burguesía decimonónica.
 
La luz que se filtra por el lucernario permite contemplar el universo de hierros, vidrieras, pinturas alegóricas y esculturas que adornan el pasaje.
 
 
Mercado de la Marquesina, que tiene cubierta vegetal.

Bola del Mundo. Autora: Ana Jiménez López 
 


Fuente Homenaje al Voluntariado Social. Ubicada en la Pza. de España
 
Monumento a Colón
 

Interior de la iglesia de la Angustias, construida en 1597 a iniciativa de D. Martín Sánchez de Aranzamendi miembro de la Cofradía Penitencial de la Quinta Angustia, presenta las características propias de un templo penitencial para el cobijo de Pasos Procesionales. Destaca en su interior el tabernáculo de la capilla de la Virgen de las Angustias, obra de Juan de Juni, y un conjunto de excelentes obras de arte de los s. XVII y XVIII.
 
 
 
Academia de Caballería 



Palacio de Pimentel

Conforma una de las esquinas de la plaza. Es una mansión que ejemplifica la arquitectura nobiliaria del Renacimiento vallisoletano. Iniciada su construcción en el siglo XV, perteneció inicialmente a don Bernardino Pimentel, regidor de la villa y yerno del marqués de Astorga. Sirvió de alojamiento a Carlos I y de cuna a Felipe II, que nació en una de las estancias el 21 de mayo de 1527.
 

Iglesia de san Pablo, ubicada en la plaza del mismo nombre, es el único vestigio del convento de Dominicos (s. XIII) derruido tras los procesos desamortizadores del s. XIX para dar paso al Instituto Zorrilla. La construcción del templo donde fue bautizado Felipe II y su sacristía entre los s. XV y XVI son obra del Cardenal Torquemada, de Fray Alonso de Burgos, confesor de Isabel la Católica y obispo de Palencia, y del Cardenal García de Loaysa, confesor de Carlos V y Presidente del Consejo de Indias. Desde 1601 el Duque de Lerma, valido de Felipe III, acomete profundas reformas clasicistas de impronta herreriana en el interior y el conjunto de la monumental fachada, de estilo hispano-flamenco con dos partes diferenciadas: la inferior (s. XV) obra de Simón de Colonia, y la superior, de época del Duque de Lerma.
 
Detalle de la fachada principal

Interior del templo