domingo, 3 de mayo de 2026

Frida Kahlo. Un íntimo autorretrato

 
El diario ilustrado de Frida Kahlo refleja los últimos diez años de una vida turbulenta. Este documento, a veces apasionado, otras sorprendente e íntimo, custodiado bajo llave aproximadamente cuarenta años, revela nuevos rasgos de la compleja personalidad de esta destacada artista mexicana. 
  El diario de 170 páginas, que abarca el período que va de 1944 a 1954, recoge los pensamientos, poemas y sueños de Frida, al tiempo que pone de manifiesto la tormentosa relación que mantuvo con Diego Rivera, que fue su marido y uno de los pintores más famosos de México. Las setenta acuarelas -expresivos esbozos, numerosos autorretratos y algunos cuadros terminados- proporcionan distintas visiones del proceso creativo de la artista y, al mismo tiempo, muestran con qué frecuencia ésta acudía a su diario para desarrollar las ideas que posteriormente plasmaría en sus lienzos.
  Las anotaciones, escritas en letra redonda y clara con tinta de colores brillantes, resultan casi decorativas, añadiendo un gran atractivo visual al texto. La infancia de Frida, su sensibilidad política y su pasión por Diego aparecen realzadas por el ingenio de las frases y el carácter obsesivo de las imágenes. 
 

Título: El diario de Frida Khalo. Un íntimo autorretrato
Introducción. Carlos Fuentes
Ensayo y comentarios: Sarah M. Lowe 
338 ilustraciones, con 167 láminas a todo color
Nº de páginas: 296
Editorial Debate, S.A. 
ISBN: 84-7444-918-9
 
 
[...] Nacida con la revolución, Frida Kahlo, simultáneamente, refleja y trasciende el evento central de México en el siglo XX. Lo refleja en sus imágenes de sufrimiento, destrucción, sangre derramada, mutilación, pérdida, pero también en la imagen de humor, alegría, broma, que tanto distingue a su dolorosa vida. La resistencia, la creatividad, los chistes que corren a lo largo del Diario, iluminan la capacidad de supervivencia que distingue a las pinturas.
 
[...] La bella niña Frida, la llamativa hija de antepasados alemanes, húngaros y mexicanos, Frida con sus flecos y sus espumosos vestidos y sus gigantescos moños en la cabeza, se convierte de repente en Frida pata-de-palo. Las burlas del patio de recreo debieron perseguirla el resto de su vida. Carlos Fuentes  
  
 
Diego:
Nada comparable a tus manos 
ni nada igual al oro -verde de
Tus ojos. Mi cuerpo se llena
de ti por días y días. eres 
el espejo de la noche. la luz
violenta del relámpago. la
humedad de la tierra. El 
hueco de tus axilas es mi
refugio, mis yemas tocan
tu sangre. Toda mi alegría
es sentir brotar la vida de 
tu fuente -flor que la mía
guarda para llenar todos
los caminos de mis nervios
que son los tuyos.
                          Frida Kahlo
  

"El cuerpo es la tumba que nos aprisiona igual que la concha encierra a la ostra."
                                                          Platón 
 
  
Frida Kahlo nos recuerda a las diosas aztecas del nacimiento y la tierra, pero aún más a la deidad autoflagelada, Xipetotec, Nuestro Señor del Cambio de Piel, la divinidad dual cuya piel jamás le pertenecía, usase la de la victima sacrificada como un manto macabro, cambiase él mismo su propia piel, como las serpientes, a fin de simbolizar la renovación, aun, la resurrección. Los dioses mexicanos poseen esta ambigüedad: el bien que prometen es inseparable del mal que otorgan. Xipetotec, símbolo de la resurrección, deidad primaveral, inflige también el sacrificio, las ampollas, la supuración. Carlos Fuentes
 





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