jueves, 4 de junio de 2015

Un valle lleno de cerezas


Valle del Jerte - Valle Cereza

Puerto de Tornavacas


El Jerte es el valle del agua, la unión entre valle y río les lleva a compartir hasta el nombre. Valle y río no se pueden entender sin la tupida red de arroyos y gargantas que los alimentan. Esa lucha de milenios ha formado un puñado de espacios geográficos singulares y de enorme belleza: Las Gargantas del Jerte, auténticos tesoros geológicos y medioambientales.


Risco de La Campana y carretera N - 110


Merced a su valioso patrimonio natural, en el valle confluyen de manera solapada dos redes de espacios protegidos, por un lado la Red Natura 2000 (red europea), con dos espacios de mayor representación: el LIC Ríos Jerte y Alagón y el LIC Sierra de Gredos y Valle del Jerte.

El Valle del Jerte tiene forma de V


Por otro lado, la Red de Espacios Naturales de Extremadura, con la Reserva Natural Garganta de los Infiernos, situada en gran parte en el término de Tornavacas, y diferentes Árboles Singulares repartidos por el valle. 


El color amarillo de la carquesa.


El valle del Jerte, está compuesto por once municipios unidos en mancomunidad, que se reparten, de forma desigual, los menos de quincemil habitantes que pueblan la comarca.

Valdastillas, Tornavacas, Rebollar, Piornal, Navaconcejo, Jerte, El Torno, casas del Castañar, Cabrero, Cabezuela del Valle y Barrado.




Situación geográfica, entre las estribaciones de la Sierra de Gredos y la ciudad de Plasencia se encuentra la comarca septentrional del "Valle del Jerte", por la cual fluye el río Jerte, afluente del río Tajo. Enclavado entre dos montes de Tras la Sierra y la Sierra de Tormantos. Estas dos sierras superan los 1.000 metros de altitud, en la parte más al norte del valle se encuentra el pico más alto de Extremadura, el Calvitero, con 2.425 metros de altitud.





 
El valle del Jerte ha sido históricamente el paso natural de Extremadura a Castilla. Tierras de trashumancia, todavía se emplea el Camino Real para conducir al ganado a los pastos de verano.

El nombre viene del árabe Xerit, que puede significar angosto o cristalino. El Jerte es ambas cosas a la vez. Nacido a 900 metros, en los altos de Tornavacas, desde donde se divisa el valle en panorámica, cuando pasa por Plasencia, 50 kilómetros después, ya se encuentra a unos 345 metros. En su breve trayecto, recoge las aguas de los arroyos y fuentes que convierten este pequeño valle cacereño en un jardín botánico.
 

 

El Valle del Jerte (Cáceres)



Comenzamos, mi amiga Pilar y yo, una excursión al Valle del Jerte en la Comunidad autónoma de Extremadura. El autocar sale de Puente de Vallecas a las 7,30h. el madrugón seguro que merece la pena. Ha sonado el despertador a las 4,30h, a las 5,30h al salir de casa pensé que tendría que poner las calles, pero no, es la hora de volver a casa después de la marcha nocturna, al llegar a Madrid la ciudad estaba despertando.

Primero el tren y luego el metro. Estación de Atocha.


Hemos desayunado , yo por segunda vez y, luego digo que estoy gorda, en El brillante café ,churros y porras. listas para emprender el viaje. El paisaje es precioso muchos pinos, encinas, matorral y ganado pastando.







Ciudad de Ávila



El recorrido del río Adaja a su paso por la ciudad de Ávila baña la base del monumento histórico más característico de la ciudad de Ávila: la Muralla.
Al margen de evidencias arqueológicas que apuntan a una primitiva cerca de época tardoantigua (s.V), y que encerraría un espacio reducido, la muralla es esencialmente medieval del s. XII. Recinto defensivo que cuenta con un perímetro de 2.516 m. con 87 torreones o cubos y nueve puertas (Puerta del Alcázar, del Peso de la Harina, de san Vicente, del Mariscal, del carmen, de Adaja, de la Malaventura, de la Santa o Montenegro y del Rastro).

Se puede acceder a buena parte de ella, 1.700 m. de longitud y recorrer su adarve. Hay cuatro puntos de acceso, La Casa de las Carnicerías (cerca de la catedral), el Arco del Carmen (Plaza de Ronda Vieja), la Puerta del Puente (Puerta Adaja), y la Puerta del Alcázar (Plaza de Adolfo Suárez). 





En la margen izquierda del río Adaja, dominando la ciudad desde Poniente, se erige el humilladero de San Sebastián, popularmente conocido como Los Cuatro Postes. Y es que el conjunto está constituido por cuatro monolíticas columnas dóricas unidas por un arquitrabe, que ostenta el escudo de la ciudad, en el centro de una cruz granítica.

Se construye en 1566, habiendo autores que defienden que se levantó donde, en época romana, se erigía un pequeño templo. También hay quienes afirman que se construyó para conmemorar el lugar en que Francisco de Cepeda, tío de Teresa de Jesús, encontró a la santa y a su hermano Rodrigo cuando éstos huyeron para sufrir martirio en tierra de moros.




Hemos continuado viaje y , ya en la Comunidad Autónoma de Extremadura, llegamos a la siguiente parada, un mirador desde el que podemos contemplar todo el valle.
 



En el valle cada estación compite en belleza y espectacularidad con la que le precede: el despertar estacional de la primavera con la floración del cerezo; el deshielo, con cascadas, gargantas y saltos varios despeñandose por las laderas; el otoño, con sus fuertes contrastes y crisol de colores impresionantes; o el invierno, con los grandes picos canos de nieve.




Las zonas más elevadas de la Reserva Natural, por encima de los 2.000 m, presentan unas peculiaridades únicas en toda Extremadura. Aquí sobreviven numerosas especies relictas de fauna y flora, junto a la mayoría de los endemismos de la flora gredense como la boca de dragón de Gredos, la consuelda de Almanzor o la centáura de Gredos.


Entre la fauna junto a la conocida cabra montés, podemos encontrar reliquias de épocas glaciares como el pechiazul, el neverón de Gredos o la mariposa eribia. Aquí habita también otra especie endémica como la lagartija serrana de Gredos.
 






lunes, 9 de marzo de 2015

Parque Quinta de los Molinos



La Quinta de los Molinos es un jardín de uso público cuyo origen es una finca de recreo rústico urbana con zonas de explotación agrícola y un marcado carácter mediterráneo.
 

 El parque incluye grandes extensiones de arbolado, en el que podemos encontrar una gran cantidad de especies (olivos, pinos, eucaliptos, almendros. 


El parque está dividido en dos zonas claramente diferenciadas: la zona norte con estilo romántico paisajista y la zona sur de carácter agrícola.
 
El olivo está en el origen de Atenas y en el huerto de Getsemaní. Es símbolo de inmortalidad, de resurrección y esperanza. Se dice que cuando los persas cortaron el olivo sagrado del Erecteion, en Atenas, en una noche creció un palmo, para demostrar la fuerza de los atenienses. Fue el emblema de las Olimpiadas de 2004 en Atenas, para representar la importancia que tenía en la Antigüedad.

El olivo simboliza la paz y la felicidad. Considerado sagrado desde muy antiguo. La diosa Afrodita untaba a los  héroes con aceite de oliva tras la batalla.



Lago de la Quinta.
  
                                                                       
 
 





domingo, 8 de marzo de 2015

Quinta de los Molinos


Vincent van Gogh


 Quinta de los Molinos
Linea de metro 5, estación Suanzes.


Almendros en flor.
 
El almendro florece muy pronto, en cuanto la temperatura sobrepasa los seis grados en febrero. Antes de que aparezcan las hojas, la copa explota en una exuberancia de flores.
 

Con su cúpula de flores blancas, el almendro, árbol de la juventud, de la alegría, trasmite una idea de pureza, de nobles sentimientos: por eso se asocia al amor juvenil, al amor puro, al primer amor. (Miguel Herrero Uceda, El alma de los árboles.)



La mitología griega explica esta simbología a través de los amantes Fílide y Acamante. Todas las civilizaciones que han conocido el almendro se han regocijado ante la vista de los primeros almendros encendidos símbolos del amor juvenil.
 



Bajo ese almendro florido,
 todo cargado de flor
-recordé-, yo he maldecido
mi juventud sin amor.
Hoy, en mitad de la vida
me he parado a meditar...
¡Juventud nunca vivida,
quién te volverá a soñar!
                                         Antonio Machado