domingo, 1 de octubre de 2017

Historia de una Geisha. Kazuo Kamimura (1940-1986)



El relato de Tsuru nos sumerge en el fascinante mundo de las geishas para narrarnos la historia de Japón desde los años previos a la guerra de Manchuria, cuando el barrio del placer se veía favorecido por la prosperidad económica, hasta la época de penuria que siguió a la Segunda Guerra Mundial. Una obra envuelta en el aura inconfundible de las tradiciones japonesas. 
 


Llamado "el pintor Ukiyo-e de la era Showa" debido a su elegante trazo, desarrolló su estilo influenciado por dicho movimiento artístico y por el gekiga, manga orientado a lectores adultos. Maestro de Jiró Taniguchi y cocreador de la saga Lady Snowblood -que inspiró el díptico cinematográfico Kill Bill, de Quentin Tarantino-, en Historia de una geisha (1974) dejó patente una sensibilidad y un lirismo al alcance de pocos autores.
 





 ...En nuestra época de adolescetes Kazuo Kamimura y yo nos sentábamos uno junto al otro en el departamento de planificación de una agencia de publicidad. Yo era un empleado permanente, pero él aún era estudiante de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Musashino.

 Aquel no fue un encuentro inevitable.

 Éramos un empleado que no había revelado ningún talento en especial y que solo se dedicaba a dibujar storyboards para anuncios como trabajo rutinario y un estudiante de Bellas Artes que trabajaba a media jornada y que tenía un aire misterioso, y el hecho de que trabajásemos en la misma compañía durante varios meses no tenía nada de extraño.

 Al cabo de medio año, Kazuo Kamimura dejó la agencia de publicidad, y habría sido absolutamente normal que ningún empleado tuviera un recuerdo nítido de él...(pág. 356) Yû Aku (letrista y novelista)
 


 Historia de una geisha
 de Kazuo Kamimura

Publicación de ECC ediciones
Traducción: Olinda Cordukes Solleras

Fecha de edición: Octubre 2015
 


 

Hanami
 En el país del sol naciente la primavera comienza con la floración del cerezo. Todo empieza de nuevo, ya que en Japón los cursos académicos y las empresas se inauguran, la primera semana de abril. En esta época, en todo el país se suceden las fiestas de los cerezos en flor, en japonés: Hanami.
 La flor del cerezo llega a Japón entre finales de marzo y principios de abril. Durante esta época, los japoneses se acercan en cualquier momento a los lugares donde hay cerezos, sobre todo a mediodía o por la noche, y hacen picnic bajo ellos, es lo que llamamos Hanami. 
 El origen de Hanami se remonta al comienzo del siglo IX como una fiesta imperial. A lo largo del tiempo, el Hanami se ha convertido en un acontecimiento familiar en Japón.
 Hanami significa "ver flores", pero no cualquier flor, sino la flor del cerezo: Sakura en japonés. Además, no se trata únicamente de ver "cerezos en flor", sino que el concepto de Hanami hace referencia a "apreciar su belleza".
 



Cuando los cerezos están en plena floración, durante el día la flor crea una armonía llamativa con el cielo claro, mientras tanto, los pétalos de flores iluminan el firmamento. Si los cerezos están alejados de la ciudad bulliciosa, sakura provoca un ambiente misterioso cuando el viento tibio de primavera se lleva los finos pétalos.
 Los cerezos están en todas partes de Japón, sobre todo en los patios de los colegios y las universidades, en los parques, riberas y alrededores de los edificios importantes y tradicionales, como los templos. La flor del cerezo es muy admirada por todo Japón como una de las flores nacionales.
 la flor del cerezo tiene una vida efímera. Florece con pétalos de color suave y cae deshojada de un golpe. Todo esto ocurre en unas dos semanas, esta flor simboliza pureza y delicadeza, pero aquello que realmente siente la gente está más alla de lo que se ve. El sentimiento está relacionado con una doctrina del budismo que expresa la transitoriedad de todo lo que existe en el mundo real. En esta fragilidad los japoneses ven reflejada la vida humana. 
 

 







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