lunes, 6 de junio de 2016

Unos ojos vivos que piensan. José Suárez (1902 - 1974)


Instituo Cervantes. Madrid



"Hablarán ellos con sus perennes voces, si es que la sensibilidad
gallega después de tanto "folklore", de tanto olvido, de tanto
sueño, aún es quien de sentirse a si misma.
                                                                           Eduardo Blanco Amor
 





"Jamás, que yo sepa, los blancos habían dado de sí esa quietud
y ese ensimismamiento al tiempo que tan tierno y expresivo
parrafeo, ni los negros un contenido así de patético y sobrio"
                                                                                     Eduardo Blanco Amor


Fueron los suyos "unos ojos vivos que piensan", como los describió el escritor José Bergamín, una mirada capaz de retratar como pocos la dignidad del ser humano. La Ciudade de Cultura de Galicia y el Instituto Cervantes presentan la mayor exposición realizada hasta el momento sobre José Suárez (Allariz, 1902 - A Guarda, 1974), el genio "traspapelado" de la historia de la fotografía en la España del siglo XX, en palabras del crítico Juan Manuel Bonet.

En una época en la que predominaban los fotógrafos por encargo y una visión costumbrista de la sociedad, José Suárez se revela como un artista consciente de su autoria. Su obra refleja una gran preocupación humanista, incorporando novedades formales propias de los movimientos de vanguardia europeos, como la nueva visión o la nueva objetividad. 

Toda esta visión está determinada por una rica formación cultural adquirida en Salamanca al relacionarse con los intelectuales más destacados de su época: Miguel de Unamuno, Benjamín Jarnés, José Bergamín, Rafael Alberti, o la revista de Occidente, a traves de la cual entra en contacto con el lenguaje de las vanguardias artística de la época. En los años treinta realiza diferentes series sobre la sociedad campesina gallega y el mundo del mar, en las que emplea recursos formales propios de las vanguardias.








En 1936, cuando estaba a punto de acabar el documental Mariñeiros y mientras realiza la serie fotográfica del mismo nombre, se ve obligado a exiliarse a América, instalándose primero en Argentina y luego en Punta del Este, Uruguay. Durante los años de exilio realiza un importante trabajo fotográfico por toda América latina y llega a vivir dos años en Japón, donde había ido en busca de una nueva espiritualidad.


Cultivo de perlas en la Isla Mikimoto, Japón.








"Su viaje a Japón y su larga estancia allí fue en realidad
una fuga a la soledad, a lo sus tancial del ser.
                                                                   Luis Tobío




En 1959 se produce el retorno a España, momento en el que fotografía La Mancha recorriendo la ruta del Quijote. Es también en estos años, cuando realiza su segundo viaje a Japón y tiene la oportunidad de conocer a Akira Kurosawa durante el rodaje de Los canallas duermen en paz. Además, como corresponsal del periódico argentino La Prensa, viaja por toda Europa publicando reportajes hasta que en 1967 se instala en Ourense y deja de hacer fotografías. Muere en enero de 1974 en A Guarda, Pontevedra.
 
 


Miguel de Unamuno

Nieve en la Cordillera El Portillo, Chile.


 La cordillera, el extremado y fascinante mundo austral, el Altiplano
tan airoso, tan luminoso -tan hermético- por donde pasaron
innumerables ojos informativos que miraron sin ver.
                                                                                  Eduardo Blanco Amor



 Instituto Cervantes

De martes a viernes -de 16 a 21 h
Sábados -de 11 a 21 h                  
Domingos y festivos -de 11 a 16 h

Entrada libre  





Feria del Libro 2016. Madrid





 

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