viernes, 20 de mayo de 2016

Mazurca para dos muertos. Camilo José Cela (1916 - 2002)



Mazurca para dos muertos toma su título de un asesinato y una venganza, sucesos que no son sino dos puntos de referencia en el vasto hilo conductor de la obra que se erige en un extenso retablo de unas vidas señaladas por la sexualidad, la brabarie y la violencia física, bajo la recurrencia cíclica de temas que, como la lluvia o el eje del carro, aluden a la continuidad inmutable del tiempo.
Sin perjuicio de las referencias cronológicas, el tiempo de la novela es circular y da vueltas sobre sí mismo, como para sugerir lo repetitivo de los actos humanos y en particular de la historia española, así como cierta magia fatalista y salmodiadora de lo galaico. La guerra civil, irumpiendo en primer plano en el centro del libro, sitúa en una perspectiva histórica este recitativo de una maestría técnica y expresiva indeclinable, que llega al máximo refinamiento y a la magia tribal desde una estética que no elude enfrentarse a lo fatal o a lo bárbaro.
 



(...) Llueve sobre el cruceiro de Piñor y el chorro de Albarona que vigilan los lobos mientras el carro de bueyes de Roquiño va por la corredoira haciendo cantar el eje para espantarlos. Las lamáchegas que vuelven agua por el invierno y duermen agazapadas en las raicitas de los morodos dulces y escondidos. Las ánimas del purgatorio también beben de la fuente de Miangueiro...(Pág. 21)

(...) Llueve sin misericordia alguna, a lo mejor llueve con mucha misericordia, sobre el mundo que queda de la borrada raya del monte para acá, lo que pasa más allá no se sabe y tampoco importa. Orvalla sobre la tierra que suena como la carne creciendo, o una flor creciendo, y por el aire va un ánima en pena pidiendo asilo en cualquier corazón...(Pág. 35)


 


Autor: Camilo José Cela
Título: Mazurca para dos muertos

Cubierta: Julio Vivas
Editores Seix Barral, S.A.
 Nº de Páginas: 266


  

 

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