lunes, 25 de abril de 2016

Cavanilles / Stübing



Un camino, dos miradas


Caminantes

En su doble condición de artista y botánico, explicábamos la pintura de Gerardo Stübing como un juego de complicidades entre científico y pintor. Un juego en el que la poética de la pintura no está interferida por la ciencia, sino levemente catalizada, inspirada por la taxonomía y después abandonada a la inspiración. Un juego en el que el científico pone en el tablero un saber empírico que, pincel en mano, se convierte en pasión, abstracción, textura y fractabilidad.
 









Estas palabras funcionan como una metáfora de la doble condición de Gerardo Stübing (científico y artista), del conocimiento de la realidad que subyace después del colorismo y de las pinceladas de vocación estética que superan este discurso.

Inmerso en esta trayectoria pictórica como parte de un trabajo artístico dinámico, siempre especulativo e investigador, parece lógico que tarde o temprano Gerardo haya tenido la necesidad de buscar otras fronteras sobre las que continuar creciendo como pintor.

Y en el campo de la botánica aparece un nombre casi como una elección natural si buscamos un "deux ex machina" de la obra de Stübing; los dibujos del botánico valenciano Antonio José Cavanilles.
 





Pionero en la clasificación e inventario de la flora, uno de los pocos ilustrados que dio el siglo XVIII valenciano, Cavanilles es, sobretodo, una figura caudal en el imaginario de nuestra tierra. Sus Observaciones y dibujos de la flora valenciana son obra referencial y reverenciada prácticamente de cada localidad, que la tiene como parte de su historia sentimental y, sin duda, como tesoro documental.

Casi desde un punto de vista metafísico, podemos decir que Cavanilles es un trasunto de aquello que los valencianos pudieron llegar a ser, o quizá, quisieron ser.
En definitiva, un camino, dos miradas. Aureli Doménech - Antonio Herrero






Quercus valentina Tab. 129




 Dos cientos veintiún años después

"Al fin de la descripción del reyno pondré índices copiosos. Uno de los pueblos del reyno con el número de los vecinos que tenían al fin de 1793 quando concluí mis viajes; otro del contenido de la obra, y el tercero de las plantas citadas en ella con sus nombres castellanos, valencianos y latinos." Antonio Josef Cavanilles (1795)








Ojeando la biografía de Cavanilles, es inevitable que se establezca mentalmente un paralelismo entre los viajes del Botánico y el camino trazado por la exposición de Stübing desde su comienzo.

Sumacárcer es la primera parada donde se mostró esta exposición de Stübing. Dicha población formó parte del tercer viaje de Cavanilles a través de la geografía valenciana, siendo ésta una de las expediciones que le sirvieron para describir la historia natural, geografía, población y flora que, comarca a comarca, encontró a lo largo del Reino de Valencia. Estos estudios realizados a lo largo de la misma han sido y siguen siendo de gran interés y relevancia para las investigaciones que se llevan a cabo hoy en día.
 




(Detalle)



En el camino expositivo, nos encontramos con otras poblaciones: Algemesí, Alaquás, Requena, Ontinyent, Gandia y Burjassot que han formado parte del itinerario trazado por Stübing para mostrar su obra; teniendo como punto de partida aquellas descripciones y dibujos que en su  momento realizó Cavanilles en los citados viajes, descubriendo así a pesar de la distancia y el tiempo que les separa, cómo ambos se encuentran en un mismo camino bajo diferentes miradas.

Fue en el año 1995 cuando se edita un trabajo sobre las observaciones de Cavanilles junto a descripciones, datos e imágenes de ese momento. Stübing no realiza una comparación, crear a partir del dibujo del Botánico.



 
(Detalle)







Esta exposición no podía tener un mejor destino que la cátedra donde Cavanilles impartió sus enseñanzas, el Real Jardín Botánico de Madrid, pero añadiendo, en esta ocasión, parte de su creación artística anterior y actual. En definitiva, la botánica como universo de Gerardo Stübing.

Dos cientos veintiún años después, del viaje de Cavanilles a través del Reino de Valencia, un botánico -artista valenciano vuelve a llenar la Cátedra de Cavanilles de luz y color del Mediterráneo. David Pons







 

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