lunes, 8 de febrero de 2016

Neil Gaiman. Neverwhere




Permite que tu corazón sienta el sufrimiento de los demás.
                                                                                George Washinton




(...) En los años transcurridos desde su publicación, Neverwhere se ha convertido en uno de mis libros más populares: una historia sobre un joven que empieza a convertirse en un hombre adulto, acerca de alguien que se siente perdido en su propio mundo, sobre la naturaleza y el significado de las ciudades modernas. La gente se encariñó con los personjes, y siempre me preguntaban cuándo iba a recuperarlos. (Pág. 10)


 

Nunca he estado en St. John's Wood. No me atrevo
Tendría miedo de la noche infinita de los abetos, de
toparme con un cáliz de roja sangre y del batir de las
alas del Águila.

G.K.Chesterton,El Napoleón de Notting Hill




(...) Tres años en Londres no habían cambiado a Riichard, aunque sí había cambiado su percepción de la ciudad. Se había imaginado Londres como una ciudad gris, incluso negra, por las fotos que había visto, y le sorprendió descubrir que estaba  llena de color.Era una ciudad de ladrillo rojo y piedra blanca, autobuses rojos y grandes taxis negros (aunque a menudo de color dorado, o verde o granate, cosa que al principio lo desconcertó bastante), buzones de vivo color rojo y parques y cementerios de verde hierba.
 Era una ciudad en la que lo muy antiguo se disputaba el espacio con lo más vanguardista, no de forma incómoda pero sin respeto alguno; una ciudad de tiendas, oficinas, restaurantes y casas, de parques e iglesias, de monumentos ignorados y palacios nada palaciegos; una ciudad con cientos de...(Pág. 27)




(...) Pero Jessica cambió todo eso. Richard se encontró acompañándola algunos fine de semana a visitar lugares como  la National Gallery y la Tate Gallery, donde aprendió que si pasas mucho tiempo pateando museos acaban por dolerte los pies, que al cabo de un rato todos los grandes tesoros artísticos acaban mezclándose unos con otros en tu cabeza, y que exige un esfuerzo casi sobrehumano aceptar lo que le clavan a uno en la cafetería de un museo por un té y un pastelito.
-Aquí tienes tu té y tu petisú-le dijo-. Me habría salido más barato comprar uno de esos Tintorettos.
-No exageres-dijo Jessica en tono jovial-.Y para tu información, en la Tate no hay Tintorettos.
-Debería haber pedido ese pastel de cerezas-dijo Richard-. Así habrían podido adquirir otro Van Gogh...(Pág. 29)





 Autor: Neil Gaiman
Título: Neverwhere

Traducción: Mónica Faerna
Edición: 2015

Rocaeditorial
Nº de Páginas: 414



 









 

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