jueves, 17 de diciembre de 2015

Cuentos de hadas victorianos



De niño pasé a ser muchacho, o lo que fuera que viniera a mi ocupando el lugar de la infancia. La infancia, no obstante, no se marchó: pues ¿a dónde iba a ir? Sencillamente, dejó de estar ahí. Pues ahora no era un crio, sin habla, sino un muchacho, que hablaba. San Agustín Confesiones.

 
Cindy Grundsten

 Durante siglos el pueblo celta ha guardado en su corazón cierta afinidad con los seres poderosísimos que rigen Lo Invisible, que una vez fuera tan evidente para las razas heroicas de sus antepasados. Sus leyendas y cuentos de hadas han hilvanado su alma a las vidas interiores del aire, del fuego y de la tierra, y ellas a su vez han conservado su corazón lleno de dulces y ocultos influjos. A.E.

Cindy Grundsten

 Mientras el espíritu del mal esté atrapado en el mundo superior, la princesa no puede bajar a la Tierra, y el héroe sigue extraviado en el paraíso. Carl Jung. La fenomenología del espíritu en los cuentos de hadas.

"Hasta ahora siempre había vivido en el hermoso Reino de la Poesía. Pero un buen día me encontré metida en el reino del Absurdo, y desde entonces no he podido encontrar el camino de vuelta a casa." Betty Barber

Cindy Grundsten
 
 ...Aunque lleva tiempo convertido en un extraño,
el hombre no se ha perdido ni ha cambiado del todo.
Quizá haya perdido la gracia, pero no el trono:
conserva aún los jirones del señorio que una vez tuvo.
Hombre, Sub-creador, Luz refractada
en la que, como astillas, se ha deshecho, del Blanco puro
a los colores más variados, en combinaciones infinitas
de formas vivientes que de una mente a otra vagan.
Y si hemos llenado las grietas del mundo entero
de duendes y elfos, si hemos osado erigir
dioses y moradas de dioses en un lugar sin luz ni oscuridad,
si hemos sembrado la semilla del dragón, era nuestro derecho
(bien o mal ejercido). Este derecho no ha prescrito.
aún seguimos bajo la ley que nos creó.
                                                                                                J.R.R.Tolkien




 Las hadas que de William Bond escaparon
 por su testa brillante a corro bailaron;
sobre su blanca almohada siguieron danzando
y los Ángeles de la Providencia el lecho abandonaron.
                                                                                William Blake. William Bond
 



"El camino misterioso lleva hacia dentro. Dentro de nosotros, o en ninguna parte, está la eternidad con todos sus mundos, los pasados y los futuros. El mundo exterior es el mundo de las sombras, proyecta sus sombras en el reino de la luz." Novalis




El rey del Río Dorado
o
Los Hermanos Negros
                         John Ruskin (1819-1900)                 
 

En un lugar apartado y montañoso del reino de Stiria, había una vez, hace muchos años, un valle de insólita y exuberante feracidad. Estaba rodeado por todas partes de escarpadas montañas rematadas por picachos que siempre aparecían cubiertos de nieve y de los cuales bajaban en catarata numerosos torrentes. Uno de ellos se despeñaba por Poniente  sobre la superficie de un risco tan alto que cuando el sol ya se había puesto en todas partes y allá abajo reinaban las sombras, sus rayos seguían brillando de plano sobre esta cascada, que se asemejaba así a una ducha de oro. por eso la gente la había bautizado con el nombre de Río Dorado. (Cap.I, Pág. 52)





 Niño de Madera
                 Lucy Lane Clifford (1846-1929)     

Cuando la mujer acabó de hablar, cesó también la música y las dos figuritas de madera retrocedieron bruscamente, se metieron en el cuarto oscuro y las puertas se cerraron tras ellos.
Ante aquel hombre y aquella mujer se extendían varios kilómetros de fatigoso camino: el de regreso a su pueblo y sus montañas (...) (Pág. 108)


 
A Través del Fuego
                    Mary de Morgan (1850-1907)                 

El pequeño Jack estaba sentado junto al fuego y lo miraba con cara triste. Tenía siete años, pero nadie le hubiera echado más de cinco. Era pálido y desmembrado y sufría  parálisis infantil. No tenía hermanos y casi todo el día se lo pasaba solo en casa porque su madre, que era viuda, se ganaba la vida dando clases de música y también a veces tocando el piano en fiestas infantiles de cumpleaños. Total, que casi siempre estaba fuera. Vivían en el tercer piso de una casita situada en un viejo y sombrío callejón de Londres, y Jack se pasaba las horas muertas en el solitario cuartito de estar, sin más compañía que la del fuego...(Pág.113)

 
Mary Antony
  
En este libro, encontrará el lector algunas de las más admirables historias que sobre hadas, duendes. gnomos y demás criaturas feéricas se han escrito.
Son las hadas creaciones de la fantasía, pero también restos de las antiguas divinidades y, sobre todo, sustancias del alma venidas para dar nombre a las inquietudes  de la infancia, esa edad misteriosa cuyos recuerdos agitan todavía el agua del espejo y mueven las cortinas del dormitorio.
Se reúnen en esta antología obras de algunos de los más grandes autores de la época victoriana. John Ruskin, Lucy Lane Clifford, Mary de Morgan, Maggie Browne, Mark Lemon, George MacDonald y Christina Rossetti. Para ilustrar sus textos se han escogido imágenes de los mejores ilustradores de la época.
En su introducción, Jonathan Cott estudia los cuentos desde un perspectiva histórica, explora sus dimensiones espirituales y psicológicas y afirma que fueron estos autores quienes lograron devolver a la literatura inglesa la sabiduría telúrica y animista que la tendencia dominante de la cultura victoriana se empeñaba en denostar.


Mary Antony

 El rey del río dorado. John Ruskin
Niño de madera. Mrs. Clifford
A través del fuego. Los vagabundeos de Arasmón. Mary de Morgan
Se busca un rey. Maggie Browne
Las transformaciones de Tinykin. Mark Lemon
La llave de oro. Niño de sol y niña de luna. George MacDonald
El mercado de los duendes. Christina Rossetti









Titulo: Cuentos de Hadas Victorianos
Autores: John Ruskin, Christina Rossetti, Mary de Morgan,
Mrs. Clifford, Maggie Browne, Mark Lemon y George MacDonald

Edición de Jonathan Cott
Traducción del inglés: Carmen Martín Gaite, Ramón Buckley,
Luis Magrinyá, Catalina Martínez Muñoz.

Biblioteca de Cuentos Populares
Editorial Siruela
Nº de Páginas: 479
 


  


"Cuando los sueños se vuelven pesadillas es mejor dejar de soñar y volver a la realidad". Irene Cuevas









"Debemos viajar en la dirección de nuestro miedo".
                                                              John Berryman


 

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