miércoles, 11 de noviembre de 2015

Hispania



Museo Arqueológico Nacional
Burgueses y Césares 



De Iberia a Hispania
(A finales del siglo III a.C - Principios del siglo I d.C)

A partir del 237 a.C. Iberia se convierte en campo de batalla de las dos grandes potencias del Mediterráneo occidental: Roma y Cartago.
La II Guerra Púnica (218-202 a.C) provocó la entrada de Roma en la península. Comenzó anexionándose los territorios bajo control cartaginés y continuó ampliando su dominio.
Hispania, su nombre en latín, se convirtió así en zona de expansión para la República de Roma. Sus ejércitos avanzaron paulatina pero inexorablemente, terminando la conquista en el año 19 a.C.
La presencia romana transformó las estructuras económicas, políticas y sociales de las poblaciones peninsulares, los hispani, que fueron asumiendo poco a poco el modo de vida de los conquistadores hasta llegar a ser una parte más de Roma.

Mosaico vegetal. Piedra caliza. Siglo IV.

Mosaico vegetal. (detalle) Villa del Soto de Ramalete (Tudela, Navarra)
Este mosaico adornaba el vestíbulo de una habitación de recepción en una villa rural.
 Los motivos vegetales, guirnaldas entrelazadas, ramos con flores y frutos, y el delfín aluden a la abundancia y fertilidad de la naturaleza, fuente de riqueza y bienestar.


Mosaico de los doce trabajos de Hércules.


(Detalle) Piedra caliza. Siglo III. Liria (Valencia)
Hércules es modelo de fuerza, superación y triunfo sobre la muerte.
 Ejemplifica las virtudes del noble romano. El conocimiento de sus hazañas, trasmitidas a través de sus imágenes y la literatura, indica el gusto erudito del dominus al elegir los pavimentos que adornarán su casa.



Mosaico con genio del año. (detalle)



 Iberia entre Roma y Cartago

En 237 a.C, tras su derrota en la Primera Guerra Púnica, Cartago, empobrecida y endeudada, emprende la conquista de Iberia en busca de nuevos recursos, especialmente los metales preciosos de las minas del sur. Roma, que no podía permitir la recuperación de su enemigo, comienza en 218 una nueva guerra, la II Guerra Púnica. Las dos potencias se enfrentan en suelo hispano, involucrando a la población indígena hasta la derrota del líder cartaginés Anibal en 202 a.C.
Romanos y cartagineses encuentran en la península un complejo panorama de culturas y pueblos que, a lo largo del siglo III a.C., se habían organizado entorno a ciudades-estado. Inmersas en la guerra, apoyaron a uno u otro bando en función de sus intereses, aportando dinero, víveres o soldados.

Mosaico de las estaciones y los meses.

Mosaico de las estaciones y los meses. (Detalle)

Mosaico de las estaciones y los meses. Piedra caliza. Siglo III. Hellín (Albacete). Imágenes de los meses, de las estaciones, escenas bucólicas y mitológicas se entremezclan con divinidades tutelares, alusiones a las fiestas religiosas y signos del zodiaco. Se celebra así la renovación cíclica de la naturaleza que, tutelada por los dioses, debe proporcionar sustento y riqueza al propietario de la villa.




Los instrumentos del poder

Roma llevó a cabo en Hispania transformaciones económicas, sociales y políticas decisivas. Dominó utilizando un gigantesco aparato militar. Explotó los recursos naturales a una escala masiva. Desarrolló una red de infraestructuras que permitía su presencia en todo el territorio y facilitaba la incorporación de los nuevos modos de vida romanos. Impuso la ley unificadora. Creó un sistema administrativo basado en la ciudad y en la división en provincias. Impuso una lengua común que permitió el trasvase de elementos culturales, una moneda única que facilitaba el comercio entre distintas regiones del Imperio y una religión que legitimaba el nuevo orden. Estos elementos, utilizados por el poder romano para incorporar la Península Ibérica al Imperio, fueron las claves de la nueva cultura hispanorromana.


Leyes y administración municipal 

La Lex romana es el instrumento que permite organizar la administración del Imperio y regular todos los aspectos de la vida política,  social y económica. 
La organización política de la Hispania romana está fundamentada en las comunidades urbanas. La constitución de la ciudad se apoya en tres elementos: la asamblea, los magistrados -duunviros, ediles y cuestores- y el senado local de los decuriones.
La vida ciudadana se rige por leyes que emanan de estos órganos legislativos municipales, sometidas siempre a la aprobación de Roma. Leyes, edictos, decretos, senadoconsultos y otras normas legales se exponen en placas de bronce a la vista pública.
Aunque la forma administrativa y jurídica romana es dominante, existen además normas indígenas que regulan la vida de muchas comunidades.
    



La Ley. Lex Malacitana. Bronce. Años 81-96. Málaga
La ley

La ley y el derecho fueron pilares fundamentales de la nueva cultura hispanorromana. Para mantener el orden del imperio, Roma dicta leyes que rigen la vida pública y privada. Esta tabla legal es un documento público expuesto en los muros de un edificio civil. Contiene parte de la Lex otorgada al Municipium Flavium Malacitano, Málaga, tras la concesión a la ciudad de estatuto de Municipio por el emperador Vespasiano.



La sociedad hispanorromana

El sistema social se basó en el estatuto jurídico personal y en el de la ciudad donde se habita. La primera diferencia se establece entre libres y esclavos. Después, entre ciudadanos romanos y no ciudadanos. La tercera escala estuvo marcada por la riqueza.
En la cúspide se alzaba la clase senatorial, cuyos miembros debían poseer una fortuna mínima de un millón de sestercios. Luego, los caballeros, con una renta de al menos cuatrocientos mil sestercios. Estos dos grupos fueron los únicos que accedieron a los altos cargos de la administración, provincial y municipal. Debajo se situó la plebe, el sector más numeroso de la sociedad hispanorromana. Libertos y esclavos constituían el escalón más bajo.

Livia como fortuna o abundancia
Livia, escultura en mármol, años 20-40, Iponuba (Baena, Córdoba). Divinizada por su nieto, el emperador Claudio, Livia recibe culto en la ciudad como Fortuna, la divinidad que otorga a los hombres abundancia y prosperidad. Los dones de la tierra contenidos en su cornucopia simbolizan su poder. La imagen, venerada en el culto imperial, es eficaz medio de propaganda y legitimación del poder del Estado.

Bomba hidráulica. Bronce. Siglo I. 
La explotación de los recursos naturales de Hispania y de la aplicación de las nuevas tecnologías romanas, se empleo en el trabajo minero,Minas de Sotiel-Coronada (Calañas, Huelva). Servía para verter agua fría a gran velocidad y presión sobre rocas incendiadas para provocar su fragmentación total y facilitar la extracción del mineral. Los cilindros laterales impulsan agua fría hacia el conducto vertical, aumentan su presión y expulsan por la tobera giratoria.


El campo
Cada ciudad está dotada de su territorio propio, ager, para su abastecimiento, un espacio de producción agrícola y ganadera. Tierras de labor y pastos, villas, aldeas, cabañas, almacenes, molinos y establos configuran el paisaje del campo en Hispania.
Desde el siglo I a.C., Roma introduce cambios en la organización de la producción agrícola y distribución del suelo hispano. Una parte se reserva como ager publicus, de uso comunal. Otra se reordena entre los propietarios indígenas o se asigna, a través de la parcelación o centuriación, a los colonos itálicos. Este proceso implica la explotación de nuevas tierras, el establecimiento de una red de caminos y aguas, y la definición jurídica de la propiedad. Desde el siglo I al IV Roma transforma el paisaje rural hispano.

Los trabajos del campo
"Tendremos una finca con clima sano, de tierra fértil, con una parte llana y con otra de lomas suavemente inclinadas hacia oriente o mediodía, con tierras de labor..., y no lejos del mar o de un río navegable por donde puedan ser sacados los frutos y traídas las mercancías. Inmediato a la casa, el llano, estará repartido entre prados, zonas de labranza, mimbrerales y cañedos...Otras lomas se cubrirán con olivares y viñas...En la parte rústica o servil...habrá establos para el ganado...La parte de almacenamiento se divide en cuarto del aceite, sala del prensado, la bodega del vino y la del arrope, heniles, pajares, graneros y hórreos. Todas ellas bien adaptadas a su uso y función." Columela, Los trabajos del campo, Libro I.



Iberia y la expansión romana

En un proceso expansionista de dos siglos, los avances romanos en Iberia dependieron en parte de alianzas con las ciudades indígenas, a menudo enfrentadas entre sí, y de estrategias como el traslado de las poblaciones derrotadas.
Otra vía de penetración fue la económica, con la llegada de comerciantes itálicos con nuevos productos y sistemas de explotación comercial, agraria y minera. Para gestionar mejor, Roma dividió la península, sobre plano, en dos provincias: Citerior -"la más cercana" - y Ulterior -"la más alejada"-.
Las guerras en Hispania eran una pesadilla para las legiones.
Los reveses de los ejércitos incluso cambiaron estrategias militares y estructuras romanas, como el calendario, modificado en 153 a.C., para comenzar el año el 1 de enero, en lugar del 15 de marzo, y poder adelantar en envío de las tropas que debían  sitiar la ciudad de Segeda (Mara, Zaragoza) al inicio de la Segunda Guerra celtibérica.
El final de la conquista se produjo en el año 19 a.C., cuando el ya emperador Augusto completó el dominio de la península al vencer a cántabros y astures.



Monedas para una conquista

Las monedas son el testimonio arqueológico más claro que la presencia de Cartago en Ibéria. Los gastos de la organización del ejército y el pago a los soldados exigieron acuñar grandes cantidades de moneda que, en parte, se hicieron en territorio hispano, en talleres móviles que viajaban con las tropas o en la ciudad de Kart Hadasht, la "ciudad nueva" (Cartagena, Murcia), en latín Carthago Nova, fundada en 227 a. C.
  


El vidrio

La vida cotidiana sufre una verdadera revolución con la incorporación del vidrio. En el siglo I a.C., se había descubierto en Asia menor la técnica del vidrio soplado, libre o a molde, que permitía su rápida producción. Había nacido una materia nueva, tersa, transparente, muy liviana, fría o caliente al tacto, con gran variedad de colores, decoraciones y formas para numerosas funciones.
En el mundo romano el vidrio ya no era un objeto de lujo, sino un producto asequible que se utilizará en la vida doméstica y en el ritual de al muerte. 
En Hispania su fabricación comienza entre los años 14 y 37. Se crean talleres en el valle del Guadalquivir, en la costa catalana y levantina, en Lugo, León, Mérida y Palencia. También se importan vidrios de Italia, Germania, norte de África y Siria.  



Ejercito en marcha y campamentos

Al comienzo del proceso expansionista romano del 218 al 19 a. C., cada soldado aportaba sus armas, equiparables a las de los pueblos hispanos que combatieron en sus filas como auxilia (fuerzas auxiliares) destacando los honderos baleáricos.
Cayo Mario, a fines del siglo II a.C., reformó completamente el ejército. Los legionarios en campaña llevaban una pesada impedimenta con armas, herramientas, alimentos y mudas.
Al avanzar, levantaban centros militares y guarniciones en núcleos indígenas para controlar la región y efectuar incursiones de ataque o castigo. Los primeros campamentos eran temporales, con tiendas de cuero y rodeados de fosos y empalizadas, mantenían una estructura regular adaptada al terreno. Algunos se convirtieron en ciudades como Tarraco (Tarragona) o Asturica (Astorga).
Al ir asentándose en el territorio, construían colonias exnovo como Italica (Santiponce, Sevilla), Caesaraugusta (Zaragoza) o Augusta Emerita (Mérida).



El bronce

La producción de objetos de bronce es un fenómeno urbano. están presentes en todas las casas, edificios y espacios públicos. Vajillas, lámparas, elementos decorativos del mobiliario doméstico, el vestido y adorno personal, esculturas y retratos privados, figuras de dioses y amuletos, esculturas oficiales y leyes municipales inscripciones honoríficas o documentos legales: todo se realiza en bronce. Su calidad y resistencia permiten cubrir las más diversas demandas relacionadas con la industria, la vida oficial, la religión o el ámbito doméstico.
La importante actividad minera desarrollada en Hispania, la calidad de sus metales y aleaciones, cada vez más mejoradas, favorecen la actividad de las officinae dedicadas a la elaboración de objetos de bronce.

 
La cerámica

La cerámica es un producto indispensable en la vida cotidiana, en la mesa, la cocina, la despensa, el adorno y la higiene. Las mejoras logradas en la elaboración de las arcillas, en los hornos y en la cocción y la introducción del molde para su fabricación convierten la alfarería en una actividad industrial a gran escala.
En la mesa se utilizan vajillas finas, algunas de gran calidad. Las más frecuentes son las de terra sigillata, roja brillante, y la de paredes finas, vasos y copas para la bebida. La casa necesita también otras piezas realizadas en cerámica común, sin ningún tratamiento decorativo, para cocinar y almacenar. Los alfares y comerciantes de la ciudad satisfacen la necesidad de estos productos, locales e importados.



  

El oro y las piedras preciosas

El oro, el más preciado de los metales, es símbolo de valor y de riqueza. Collares, brazaletes, pulseras, anillos, sortijas y cualquier tipo de joya de oro, sobre todo aquellas realizadas con piedras preciosas, son utilizadas habitualmente por los hispanorromanos. Las exhiben especialmente las mujeres, y con ellas el poder y el rango social de la familia a la que pertenecen.
Productora de oro y plata, Hispania es una fuente importante importante de metales preciosos con los que orfebres crean sus obras maestras. El trabajo del oro se realiza en pequeños talleres dedicados al suministro doméstico. Los vendedores acuden con sus muestrarios a las casas y ofrecen las últimas tendencias de la moda en el adorno femenino., joyas elaboradas localmente o importadas de Roma o Alejandría.

La lengua. Placa epigráfica. Arcilla. Siglo I. Italica (Santiponce, Sevilla)
La lengua latina, primera lengua común europea, es símbolo e instrumento de la unificación cultural de Hispania. Los documentos oficiales, incluidos los pactos de hospitalidad, se escribian en latín, lengua que era imprescindible hablar para ser ciudadano romano. Esta inscripción en letras cursivas recoge los primeros versos de La Eneida, obra del poeta romano Virgilio. 



El teatro

Tragedias, comedias, juegos escénicos, concursos musicales, mimos y pantomimos, asambleas, cortejos religiosos y triunfales se celebran en el teatro. Es uno de los espacios públicos más frecuentados de la ciudad, pues acoge todos los aspectos de la fiesta popular y del fasto oficial.
El teatro es espacio de ocio y diversión, pero también de expansión colectiva, transmisión de ideas y propaganda política. Reúne de forma ordenada y jerarquizada a la población en un complejo cerrado presidido por las imágenes del emperador y su familia, y de los dioses del panteón romano. Es el marco idóneo donde difundir las consignas imperiales y donde el pueblo puede manifestar su aprobación o descontento hacia la gestión de los gobernantes locales.

 
El anfiteatro

Presente en las principales ciudades de Hispania, el anfiteatro, con su característica forma elíptica, acoge los munera, juegos gladiatorios, y las venationes, caza de animales salvajes o luchas entre fieras.
En su arena se enfrentan a muerte los gladiadores samnitas, tracios y galos, retiarios, esserarios, murmillones y secutores. Cada uno de ellos se ha especializado en un tipo de arma y forma de combatir. Son hombres libres, esclavos o condenados que han sido reclutados por un procurador imperial, o han sido entrenados en una escuela gladiatoria municipal. Algunos combatirán por todas las ciudades del Imperio; otros sólo actuarán en la provincia donde se formaron. El Ludus Hispanianus, la compañía de gladiadores más importante de Hispania, tuvo su sede en Corduba.

Llegada triunfal de Baco. Mosaico. Siglo II. Caesaraugusta (Zaragoza)
Baco, dios del vino, de la transformación y del teatro, llega triunfante en un carro tirado por dos tigresas.
Lo acompaña su cortejo de sátiros y bacantes. La diosa Victoria le ciñe una corona y alza la palma de la victoria.


   
El circo

Carreras de bigas, cuadrigas y caballos levantan pasiones y arrastran hasta el circo a multitudes que animan a los aurigas y caballos de su equipo favorito.
Los aurigas, de origen servil, han comenzado en el oficio muy temprano, a los diez años, y se han ido formando en el cuidado de los caballos y la conducción de los carros. Luego, como profesionales, han entrado en una facción o equipo, el de los rojos, los blancos, los verdes o los azules. Si vencen, son aclamados y convertidos en héroes,  aunque seguramente morirán jóvenes, en un accidente en el circo. Su hazaña será, durante días, tema de conversación por toda la ciudad.

"Los jóvenes aurigas hostigan
a los caballos restallando el látigo
e, inclinados hacia adelante,
les aflojan las riendas,
vuela el eje saltando chispas con la fuerza;
tan pronto aparecen pegados al suelo,
tan pronto levantados, conducidos en alto
por el vacío espacio y remontando los aires."
                                                                                        Virgilio, Geórgicas III, 105 


La casa

La casa hispanorromana, domus, es un microcosmos, espejo reducido de la ciudad. Es lugar para vivir, escenario de la vida cotidiana de la familia propietaria, concepto que incluye a los libertos y esclavos que viven y trabajan bajo el mismo techo. Es también símbolo social: desde las grandes villas suburbanas hasta la más humilde de las habitaciones, la casa refleja la situación social, riqueza e influencias de su dueño.
La mayoría de los ciudadanos viven en pequeños pisos de alquiler, en manzanas de casas de varias plantas, insulae. Las familias de alto poder económico disfrutan de viviendas unifamiliares, domus, construcciones amplias y cerradas al exterior, destacadas por su arquitectura, variedad de espacios, públicos y privados, suntuosidad decorativa y riqueza de sus ajuares domésticos. 


Peristylum, espacio de la naturaleza

El espacio privado de la casa está presidido por el peristilo, un patio con jardín rodeado por un pórtico de columnas. En torno a este patio se distribuyen las habitaciones. Es el lugar ameno donde habita la calma, la sombra y el frescor. Es un recinto de descanso, donde disfrutar de la belleza de una naturaleza domesticada, y de las esculturas y pinturas murales que lo adornan. Sátiros, ninfas, musas, dioses y héroes habitan este jardín en forma de esculturas, oscillas, fuentes y hermas.

Las necrópolis

La ciudad de los muertos es espejo de la ciudad  de los vivos. En las vías bordeadas de tumbas, en los cementerios periféricos, en los monumentos funerarios, en los ajuares y bienes consumidos en el ritual fúnebre se reproducen los modelos culturales, sociales y culturales de la ciudad.
Las necrópolis hispanorromanas son un microcosmos heterogéneos. En ellas conviven diferentes rituales de enterramiento, inhumación y cremación. En ellas se levantan tipos muy diversos de monumentos, individuales, familiares o colectivos. Sus formas responden a tradiciones culturales arraigadas en el pasado o a nuevas costumbres. El deseo es siempre destinar un espacio a los difuntos y perpetuar su memoria a través de la arquitectura, la imagen y, por primera vez, la palabra escrita.
 


"A los tristes y afligidos Manes
la madre da consuelo y entierra
a su hija en este pequeño monumento.
Aún no había cumplido los dos años 
cuando murió: he aquí por que 
la vida es blanco de la envidia.
Éste es el lugar que la suerte
ha deparado a los huesos de la pobre niña.
Descansa incólume, hija,
 en morada eterna.
Que la tierra te sea leve."
                                                                                                Inscripción en una lápida funeraria de Andalucía

Monumentos funerarios sarcófagos, aras y estelas

El fin del Mare Nostrum

Tras la caída del Imperio Romano de Occidente (476) el poder político se fragmenta, lo que supone la ruptura del Mar Mediterráneo como Mare Nostrum romano.
Los reinos germánicos luchan por el control del territorio y las rutas comerciales. 





No hay comentarios:

Publicar un comentario