martes, 13 de octubre de 2015

La moneda, algo más que dinero.



Museo Arqueológico Nacional (MAN)

Jardín exterior transitable del Museo Arqueológico

Alonso Berruguete, obra de Josep Alcovero 1891-95

Vestíbulo Museo Arqueológico Nacional


El oficio de fabricar moneda
La fachada románica de santiago en Carrión de los Condes (Palencia) despliega un conjunto de figuras sorprendentes: los operarios de un taller de fabricación de moneda, no hay en Europa una representación tan completa y realista del personal de una casa de moneda medieval.
Castilla había comenzado a acuñar moneda tan sólo cien años antes de erigirse la iglesia, que data del siglo XII y se encuentra ubicada en el centro del Camino de Santiago.
Es posible que su construcción fuese sufragada por uno o varios monederos, convertidos en personas poderosas gracias al control estatal de la moneda y a su conocimiento de los procesos para fabricarla, que implicaban el manejo de los metales.
  






La moneda algo más que dinero
La monda constituye una parte esencial del patrimonio cultural y es uno de los objetos arqueológicos que mayor información histórica aporta. Localizada en un yacimiento o vinculada a un contexto arqueológico, sirve como elemento de datación y permite conocer numerosos aspectos de la vida cotidiana en el pasado.
La colección de monedas del Museo Arqueológico Nacional tiene su origen en la Real Biblioteca fundada por Felipe V en 1711. Con el paso del tiempo, la colección de ha ampliado hasta convertirse en la más importante de España y una de las más destacadas de Europa.
 





¿Qué es el dinero?
Dinero es todo aquello que nos permite calcular el valor de las cosas, pagar bienes, servicios, deudas o tributos y ahorrar o atesorar riqueza. Estamos tan acostumbrados a manejar monedas que hemos acabado identificándolas con él, pero siempre han existido otras muchas formas de dinero.

¿Para qué sirve la moneda?
La moneda, un objeto práctico, pero de alto contenido ideológico, se emite con el fin de cumplir diversas funciones en la sociedad:como medio de pago, por parte del Estado o entre particulares, instrumento del comercio, elemento de ahorro y símbolo de riqueza y prestigio social. Su utilidad es tal que, cuando falta, se articulan mecanismos para poner en circulación un sustituto de emergencia: el llamado "dinero de necesidad". 

¿Qué es la moneda?
La moneda es la forma de dinero más universal, utilizada y conocida. Habitualmente es un disco de metal cuyas caras son marcadas por el Estado con diseños que garantizan su autenticidad y valor. Surgió en Lidia (actual Turquía) y en China hacia finales del siglo VII a.C.y, aunque el perfil redondo es el más corriente, ha adoptado formas y tamaños muy diversos.
 

Los pagos del Estado
Suele admitirse que las primeras monedas se hicieron para pagar a los ejércitos, los funcionarios y las obras públicas. En comparación con otras formas de dinero, como el metal pesado, la moneda era fácil de contar y su pureza y su peso estaban garantizados por el Estado, por lo que tenía grandes ventajas para el pago de salarios, multas, impuestos y deudas de guerra.

Moneda comercio y coste de la vida
Aunque el comercio no fue el impulsor del nacimiento de la moneda, pronto apreció sus ventajas. Las monedas de oro y plata de buena calidad se convirtieron en instrumento esencial para los intercambios, especialmente algunas que, por su prestigio, eran aceptadas en muchos territorios.

Ahorro riqueza y prestigio
En todas las épocas se han atesorado monedas a diversas escalas, a título particular o como reserva del Estado. A veces, estos ahorros se escondían en periodos de guerra con la intención de recogerlos una vez pasado el peligro. Muchos de estos "tesoros" no fueron recuperados por sus dueños y han llegado hasta nosotros aportando una gran información histórica. La acumulación de dinero es, indudablemente, un indicio de la riqueza de su poseedor.


 Dinero para los dioses
Las ofrendas monetarias a santuarios para buscar la protección divina son tan antiguas como la propia moneda, como atestigua el hallazgo en el templo de Artemisa en Éfeso (Turquía), del siglo VII a.C. También se extendió la costumbre de enterrar monedas durante la construcción de edificios, murallas o barcos. Con el tiempo se ha convertido en una ceremonia simbólica, nuestra "primera piedra" o "cápsula del tiempo".

Otros usos de la moneda
Desde la Antigüedad hasta nuestros días, las monedas han adoptado usos muy distintos a los atribuidos originalmente como dinero. Perforadas o engarzadas, han asumido funciones ornamentales y mágicas, como colgantes y amuletos, ofrecidas a las divinidades o a los muertos, han intervenido en ritos religiosos, como actualmente las arras en la ceremonia de la boda. Alteradas con grabados, dibujos o recortes, han adquirido una finalidad política, lúdica o, simplemente, publicitaria. En muchos casos, estas modificaciones y manipulaciones anulan el valor monetario de las piezas.

Pena de muerte al falsario
La falsificación, fenómeno universal y tan antiguo como la propia moneda, se define como la fabricación ilegal o la adulteración de monedas y billetes, realizadas con el fin de hacerlas pasar por auténticas. Dado el carácter oficial, incluso sagrado, de la emisión monetaria, el falsificador fue, desde antiguo, sometido a las más severas condenas y castigos, llegado incluso a imponérsele la pena de muerte.
Junto a la falsificación de monedas de curso legal también encontramos imitaciones más o menos fieles al original, piezas producidas expresamente para el mercado del coleccionismo, e invenciones sin ninguna correspondencia con acuñaciones reales, confeccionadas quizá por encargo o por capricho.
 



Antonio Pereda, El sueño del caballero, h 1650

(Detalle)





La sal. Antes de la generalización de la moneda, parte de la paga del ejército romano se hacía en sal: de ahí procede nuestro término "salario". La sal gema, tallada en bloques, ha sido la base de varios sistemas dinerarios, como el amolé de Etiopía, utilizado hasta muy entrado el siglo XX.


Dinero sin moneda
A lo largo de la Historia, antes y después de la introducción de la moneda, se han utilizado como dinero objetos y materias muy diferentes, apreciados por su valor material, ritual o sagrado, y preferidos por se manejables, duraderos, fáciles de transportar, contar o pesar.
Este tipo de objetos, denominado dinero tradicional, suele pertenecer a ámbitos culturales específicos, lo que hace que sólo tenga valor reconocido en la comunidad que lo utiliza. hay poca información sobre su uso en las épocas más antiguas, pero a partir del siglo XV contamos con relatos de viajeros y con estudios antropológicos de pueblos en los que el uso de la moneda no se generalizó hasta el siglo XX. 

Pecunia y capital
El ganado ha sido siempre una referencia de valor y su posesión implica riqueza. La palabra latina pecunia, riqueza o dinero, deriva de pecus, ganado, mientras caput, cabeza de ganado, ha dado origen al término "capital".
Fue una de las formas más antiguas de dinero en Roma y en la Atenas del siglo V a.C., donde las multas aún se fijaban en bueyes y carneros.
Más recientemente, algunos pueblos pastores de África lo usan para pagos matrimoniales y deudas de sangre. Aunque el ganado vacuno fue el más extendido, también se han utilizado caballos, ovejas, cabras, cerdos y aves, así como pieles, dientes y plumas.

El dinero del mar
Las conchas son uno de los instrumentos de pago más extendidos por el mundo. Sus características físicas las hacen muy apropiadas como dinero, pues son duraderas, difíciles de adulterar y manejables, al poder llevarse sueltas, tejidas o enfiladas. La especie más utilizada fue la Cypraea moneta o caurí, pero también se usaron otras conchas, además de animales marinos como las tortugas.
Dependiendo de su tamaño, calidad, color o rareza, el "dinero de concha", especialmente importante en Oceanía, África y Asia, se empleaba como ornamento, símbolo de riqueza, para el comercio exterior o para efectuar pagos cotidianos y ceremoniales.

El dinero de la tierra
Muchos productos agrícolas han sido utilizados como dinero. Trigo y cebada, cacao, café, arroz, té y tabaco se han utilizado en distintas épocas y lugares para pagos legales, transacciones mercantiles y contabilidad. Los tejidos de fibras vegetales, como la seda, el algodón o las piezas de rafia, jugaron también un papel importante. En México, los aztecas utilizaban mantas de algodón: los españoles adoptaron su uso, tomando como unidad la vara de algodón, que servía como patrón de valor y medio de cambio.
 



Ladrillo de té. Hojas de té. China siglo XX
El té, prensado en ladrillos, fue empleado como medio de cambio en China, Mongolia y Tibet. Hacia 1870 en Mongolia una oveja valía unos quince ladrillos, mientras que un camello costaba entre 120 y 150. Su uso se mantuvo durante buena parte del siglo XX.


Dinero mineral
Sal, cuentas de vidrio y objetos de piedra han sido utilizados como dinero, llegando a construir sistemas muy complejos en algunos lugares del mundo, como las cuentas de las islas Palaos, en Micronesia, estructuradas en siete denominaciones de distinto valor.
En el caso de las piedras preciosas y semipreciosas es difícil distinguir si realmente han sido utilizadas como dinero o simplemente como mercancía valiosa. Sí lo fueron en la Venezuela del siglo XVII, cuando los españoles utilizaron esmeraldas, perlas y oro en su comercio con los holandeses de la isla caribeña de Curaçao, donde adquirían telas y esclavos.
 

Cuentas de aggry "de mosaico" y "chevron". Pasta vítrea. Ghana y Eritrea, siglo XX

Las cuentas de vidrio fueron utilizadas en África Occidental con el nombre de aggry. En un principio procedían de Egipto, aunque después se fabricaron en Europa y en talleres locales. Se utilizaban en los pagos cotidianos, como la compra de alimentos o el pago de salarios, motivo por el cual los exploradores europeos del siglo XIX solían incluirlas en sus provisiones.








 

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