miércoles, 16 de septiembre de 2015

Madrid








BMV Las Tablas, Madrid




Arquitecto: Rafael de La-Hoz recoge en este diseño todos y cada uno de los valores que caracterizan  a BMV como marca.

Ubicación: Avda. de Burgos, 33. Madrid.

Características: Las cubiertas onduladas recuerdan a los túneles de viento donde se comprueba la aerodinámica de los vehículos. Ocupa una superficie de 18.133 metros cuadrados.






Pasarela sobre la Nacional I



Sede de la entidad financiera BBVA



Edificio La Vela. Distrito Fuencarral-El Pardo.




Diseño:  Herzog & Meuron (Jacques Herzog y René de Meuron)

La Vela: El nombre "La Vela" fue elegido por los empleados de la entidad a través de un concurso de ideas. Fue bautizada así porque su forma elíptica recuerda a un spinnaker un tipo de vela utilizada en los barcos de vela deportivos. Además, La Vela simboliza algunos de los elementos de identidad de BBVA: globalidad, confianza, empuje, trabajo en equipo y sostenibilidad.




Características: Siete edificios bajos y una torre de forma elíptica, de 93 metros de altura y 19 plantas, 114.000 metros cuadrados, rodeada de un anillo de doble altura que funciona como pasarela para moverse entre los edificios.
Construida con elementos arquitectónicos de vanguardia: hormigón, acero y madera.








Las torres, creadoras del perfil urbano

La silueta que dibuja una ciudad en el horizonte es la más rica ilustración de que el límite entre la tierra y el cielo es un espacio fértil capaz de ser colonizado. La voluntad del ser humano tiene la capacidad y el privilegio de diseñar un horizonte a través del cual trabar la tierra con el cielo.

A lo largo de la historia, las torres han servido como herramienta arquitectónica fundamental en el empeño por hacer distinguible el contacto vertical que une a lo divino y a lo terrenal. La formación del perfil urbano o skyline, que traducido literalmente del inglés significa la "línea del cielo", es un proceso acumulativo, dinámico y constante, que se transforma y se revela permanentemente como algo vivo y no como un simple resultado de azares adquiridos del pasado.

Por ejemplo, el perfil urbano de Londres que Canaletto retrató a principios del siglo XVIII estaba dominado por diversas torres de las numerosas parroquias y ayuntamientos, campanarios y cúpulas que sobresalían en altura y se hacían identificables al otro lado del Támesis. Un siglo más tarde, la revolución industrial transformó ese panorama de relevancia religiosa y cívica en el de una ciudad moderna, industrializada, de maquinarias pesadas y producciones masivas. Los campanarios, torres y cúpulas, se vieron sustituidos por torres humeantes, por una gama de chimeneas que señalaban la industria y con ella el progreso y la prosperidad.


Canaletto. Puente de Westminster desde el norte (1746)


Las Cuatro Torres Business Área. Pº de la Castellana,60, Madrid.

Torre Bankia: arquitecto Norman Foster

Torre PwC: arquitectos Carlos Rubio Carvajal y Enrique Álvarez-Sala

Torre Espacio: arquitectos Leoh Ming Pei y Henry N. Cobb

Torre de Cristal: arquitecto César Pelli


Torre Espacio y Torre Cristal

La demostración de la curva del coseno

La torre espacio debe su peculiar forma a un impulso: el deseo de mostrar algo, de darle vida a lo inerte, de hacer movible lo inamovible. No contentos con tener esta torre erguida desde el suelo, han querido que ascendiera desde la tierra como algo que crece. Toda forma de vida vegetal, sea una brizna de hierba o un árbol robusto, cambia su estructura mientras crece. Por tanto, desde la raíz, hasta el tronco, la rama y la hoja, la evolución de su forma evidencia su vida.
¿Podría un rascacielos -su armazón de hormigón envuelto en una piel firme de metal y cristal- estar modelado de tal forma que fuera visto de otro modo, como habiendo surgido de la tierra, como un auténtico ser vivo?.

Empezaron intentando imaginar cómo un edficio en altura, de planta cuadrada en su base, podría evolucionar gradualmente a un rombo formado por dos cuartas partes de un círculo en su corona. El objetivo era provocar un cambio rotacional que diera vida a la torre exponiendo distintas formas de una manera peculiar, vistas desde distintos puntos. Después de probar varios perfiles inclinados y escalonados, descubrieron que la curva coseno era el macanismo geométrico ideal para lograr la evolución deseada en una forma en construcción. Distribuyendo los puntos de intersección entre las superficies curvas emergentes y los componentes ortogonales que retroceden de plantas sucesivas de la torre, la curva del coseno facilita la fabricación y ensamblaje del muro de cerramiento de la torre. Pero más importante aún, debido a que su índice de curvatura no es constante sino que decrece mientras avanza, la curva coseno imparte un sentido palpable de aceleración que energiza la forma de la torre, dándole vida.
 




Edificio Castelar






Edificio Castelar: arquitecto Rafael de La-Hoz Arderius (1924-2000)

Estilo: tecnológico    Obras: 1974 - 1986

Ubicación: Pº de la Castellana, 50 (Pza. de Emilio Castelar)

"Un prisma de cristal como un farolillo gigantesco. Un alarde, los 18 pisos se sujetan a un sólo brazo de hormigón que ni siquiera está en el centro del edificio, sino más atrás, para que el 85% del suelo quede suspendido en el aire".




Edificio Arial, C/ Serrano, 69, Madrid

Situación: Edificio Arial. Calle Serrano, 69.Madrid

Autor del Proyecto: el arquitecto Fernando Higueras Díaz (1930-2008)

Superficie construida: 5.193 metros cuadrados

Nº de plantas: 7 sobre rasante y cuatro sótanos

En todas sus obras destacan dos intenciones claramente marcadas, por un lado la identificación entre forma y estructura del edificio y por otra la incorporación de temas y elementos tradicionales (cubierta inclinada, aleros, superposición de órdenes estructurales).


Calle Serrano, edificio en remodelación



No hay comentarios:

Publicar un comentario