domingo, 9 de agosto de 2015

Viaje al Pirineo de Lérida. Camilo José Cela



Las piernas son las alas del corazón, también el calendario del corazón y, con dos piernas, una tras otra y decididas, un hombre es capaz de patearse el mundo de banda a banda de comerse al mundo por los pies. Virgilio cantó los pies, copiando a Homero, y Góngora, imitando a Virgilio, cantó los pies:

Su vago pie de pluma
surcar pudiera mieses, pisar ondas,
sin inclinar espiga,
sin violar espuma.

 

Paseo al buen aire de la Pobla,
clave de arco de los dos Pallars

El viajero, como cada hijo de vecino, va a veces a pelo y, a veces, a contrapelo de los refranes. Ni es agosto caminar ni en diciembre navegar, es dicho que no reza con andarines ni mareantes. Los hombres que tienen por oficio surcar las aguas y pisar la costa amable de la tierra, suelen ser gentes amables y alegres y valerosas (...) (Pág.21)



 Del cante cartagenero
son los más firmes puntales,
de Peñaranda, el Chilares,
el rojo el Alpargatero
y Enrique, el de los Vidales.
                                         (Pág. 103)

 

Encaramado en una hormigonera trepidante, otro murciano renegrido se consuela cantando por mineras, que es cante amargo y social:

Madrugar y trasnochar,
subir y bajar la cuesta
y ganar poco jornal;
eso a mí no me trae cuenta
y a las minas no voy más.
                                                    (Pág. 104)
 




Viaje al Pirineo de Lérida

El Pallars Sobirá, con los cinco Nogueras y el puerto de la Bonaigua; el Valle de Arán, Salardú y Viella, hasta la raya de Francia; el Condado de Ribagorza, el Valle de Bohí, el Señorío de Erill... Caminos tortuosos, barrancos y hondonadas; montes y picos escarpados; cascadas y ríos brincadores, suaves lomas y fríos lagos entre montañas; pueblos encaramados en los riscos o dormidos en los valles... 
Por allá se fue ese infatigable viajero que fue Camilo José Cela a estrenar caminos viejos; a decirnos el sabor, el olor y el color de esas tierras altas, a invitarnos a conocer y amar sus gentes y sus paisajes. Testigo amistoso, pero implacable, poético y agudo observador, vagabundo, amargo o gozoso de todo lo que se va encontrando en el camino y que puntualmente nos trasmite.


   





 Autor: Camilo José Cela
Titulo: Viaje al Pirineo de Lérida

Editorial Noguer, S.A.
Libros de Bolsillo Noguer

Nº de Páginas: 249








 

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