lunes, 24 de agosto de 2015

"After the Rainbow" José Guerrero



Centro de Arte Alcobendas

Fecha de inicio: 17/07/15
Fecha clausura: 31/10/15




José Guerrero "New York light"

José Guerrero

José Guerrero

José Guerrero
   
(...) Las secuencias de imágenes de este trabajo se distribuyen regidas por un sistema sintáctico cuya disposición es sencilla: parte de una fotografía está contenida en las otras: ninguna de ellas es suficiente. Cada una pronuncia en la otra una parte que hubiera resultado imperceptible fuera de la secuencia gracias a un leve desajuste en el encuadre. La secuencia establece una gramática velada. La primera de las imágenes emite una luz oscura a la siguiente que a su vez proyecta una luz oscura sobre la primera. Cada una de las secuencias ordena un tiempo autónomo, que es una forma de decir que ordena un laberinto (...) son el producto de una arqueología en la que no existe pasado, de una arqueología en la paradoja, porque en el territorio que excava aún no ha ocurrido nada o ya ha ocurrido todo. (...) Albert Corbí. Notas para una teoría del eco en tiempos no lineales.

La muestra del fotógrafo granadino José Guerrero, muestra parte del trabajo que realizó en EE UU en 2011. En su estancia en Arizona, Guerrero trabajo junto a Mark Klett y pudo explorar las carreteras, los cañones y desiertos de este estado.

Su aproximación al suroeste estadounidense es similar a unas series que el fotógrafo hizo hace unos años en los desiertos de Almería, Granada y Murcia.


José Guerrero, junto a algunas de sus obras.


Uemura Shôen

Uemura Shòen nació en 1875 en la ciudad de Kyoto. Dos meses antes, su padre había fallecido, por lo que el peso de su educación recayó completamente sobre su madre, quien regentaba una tienda de té. Desde niña Uemura Tsune mostró un gran interés por la pintura, mientras su madre atendía a los clientes, ella se sentaba a dibujar en una esquina de la tienda y copiaba grabados del período Edo que su madre le compraba, sobre todo del artista Hokusai a quien ella admiraba.

 Uemura siempre recibió el apoyo de su madre, y así con solo 12 años fue enviada a la Kyoto-fu Gabaldos (Escuela de pintura en la prefectura de Kyoto). Por el negocio familiar discurría unos clientes de lo más selecto y refinado de la ciudad y por estas fechas sus cuadros ya habían ganado cierta reputación entre los clientes de la tienda.

 Al año siguiente, abandonó la escuela para formarse junto al artista Suzuki Shónen. El maestro quedó tan impresionado con el talento de la joven, que decidió honrarle con el primer kanji de su propio pseudónimo "Shó", un privilegio al que no todos los artistas tenían acceso y aún menos en el caso de tratarse de una mujer. A pesar de los cambios que se estaban produciendo durante el período Meiji en la sociedad japonesa, la figura de la mujer seguía supeditada al hogar y no optaba a la educación. En el supuesto caso de dedicarse a la pintura, solamente se les estaba permitido hacerlo en el género pictórico de flores y pájaros o en el paisaje. Sin embargo, Uemura Shóen escogió una temática poco común, un género pictórico más propio del mundo masculino, el de bijin-ga (pintura de mujeres hermosas) el cual la llevó a jugar un papel importante en el arte de su época.
  




En el año 1890 -con 15 años- Uemura Shóen presentó su obra en la Naikoku Kangyo Hakurankai Exhibition, ganó el premio y además la obra fue adquirida por el Duque de Connaught, hecho que propició un fuerte empuje a su carrera.

 Sus muchos méritos no hicieron fácil la vida de la artista; al ser una mujer y su estilo de vida poco convencional -como el tener sola a su hijo Uemura Shókó en 1902- le hicieron recibir muchas críticas por parte de la sociedad de su época.

 En sus obras encontramos mujeres representadas bajo una mirada femenina, captando la manera de ser y de sentir de éstas. Sus bijin-ga aparecen retratadas en momentos íntimos, en los que a pesar de la tranquilidad que presentan, se percibe la intensidad de sus sentimientos. Uemura Shóen captó la realidad social de la mujer de su época, un claro ejemplo es la obra Jinsei no hana de 1899. En ella se muestra la relación rígida y distante entre hombres y mujeres, así como la posición de la mujer, la cual estaba marcada por la doctrina confunciana difundida durante el período Tokugawa. En algunas de sus obras la temática es el cambio de las estaciones, un ejemplo es Sakura de 1914-15 en la que nos anuncia la llegada de la primavera con la caída de los pétalos de la flor del cerezo. los fondos neutros, le sirven a la artista para centrar la atención en los personajes, dos mujeres atabiadas con sus mejores galas. 
  




Por esas fechas la artista había comenzado a estudiar cántico de teatro Noh (yokyoku) hecho que le llevo a pintar series inspiradas en personajes femeninos del teatro Noh y temas de la literatura clásica japonesa. En enero de 1918, su maestro Suzuki Shóen había muerto. Ella se había enamorado de él y fruto de ese amor había nacido su hijo, sin embargo él era un hombre casado y nunca le correspondió como ella hubiera deseado. El rencor que sintió la artista fue tal, que llegó a plasmar sus sentimientos más profundos en esta obra, Hannya en el que muestra a una mujer atormentada por los celos, podríamos hablar de un autorretrato.

 En 1934 su madre fallece y dos años más tarde, complementaria su carrera con una de sus mejores obras Jo-no-mui en 1936 inspirada en el preludio de una danza de teatro Noh. Se trata de una mujer erguida y con la mirada dirigida al frente en un profundo silencio. Consigue presentarnos el ideal de la mujer, ejecutado por una mujer.

 En 1949, un año después de convertirse en la primera mujer en recibir la Orden de la Cultura de Japón, Uemura Shóen murió en la ciudad de Nara poniendo fin a una intensa y prolifica carrera.
 

  
 



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