viernes, 14 de agosto de 2015

España inteligible. Razón histórica de las Españas. Julián Marías



1. La supuesta anormalidad de España

Siempre que se trata de asuntos humanos hay que tener en cuenta la ignorancia. Y no me refiero a lo que "no se sabe", que es siempre ilimitado, sino a lo que no se sabe y habría que saber. Esta ignorancia se convierte en un factor de perturbación, que anula incluso lo que se sabe, lo invalida, porque lo deja incompleto, mutilado, sin justificación, fuera de contexto de manera que viene a resultar un error. (...) (pág.15)



La Inquisición

La segunda imagen adherida invariablemente a la figura de España es la Inquisición. Poco importa que su creación en el siglo XIII -anticipada, en forma menos institucional, por las persecuciones a los herejes del sur de Francia en el siglo anterior- fuese pontificia, con efectos sobre todo en Francia, ligada a la eliminación de albigenses y cátaros; que su introducción en la España se redujera a la corona de Aragón, nunca a Castilla. Poco importa que la Inquisición española, establecida por los Reyes Católicos a finales del siglo XV, no fuese demasiado distinta de otros tribunales, eclesiásticos o seculares, existentes en toda Europa. Ni que el número total de victimas fuese mucho menor que las de las luchas religiosas en Francia, Inglaterra o Alemania. Ni que su rigor hubiera casi enteramente desaparecido durante el siglo XVIII se castigaran delitos religiosos con mayor crueldad en otras partes -compárese el suplicio del caballero de la Barre en Francia con el "autillo" de Olavide, que hizo mucho más ruido, y más persistente.
Por otra parte, el hecho de que la fase activa de la Inquisición coincidiese con el Siglo de Oro no ha impedido que se la considere responsable del "atraso" cultural de España. Ni se ha tenido en cuenta que las ejecuciones de intelectuales más notables -Thomas Moro, Vanini, Miguel Selvet, Giordano Bruno- fuesen ajenas a la Inquisición española...(pág. 19)



La destrucción de las Indias
(...) referidas a ciertos hechos de la conquista de América, situados en los últimos años del siglo XV y los primeros decenios del XVI, han quedado perdurablemente adscritas a la historia entera de España y han impedido ver la realidad de la América hispánica, del hemisferio occidental de la Monarquía española, para la cual, con excepciones mínimas, han sido ciegos los que se han ocupado de estas cuestiones o han querido trazar una imagen del mundo.
Quiere esto decir que se ha visto a España como un país "destructor", y esto ha hecho que se pase por alto que ha sido el máximo "constructor", después de Roma, lo cual ha llevado a que no se comprenda lo que ha sido y es la América de lengua española (ni portuguesa), sobre la cual persisten concepciones que apenas tienen que ver con la realidad; lo cual engendra una distorsión gravísima en la visión del mundo...(pág. 21)



El mosaico

Finalmente hay un quinto elemento, más reciente, que se desliza en las visiones más admitidas de España, y que refuerza la impresión de profunda anormalidad. Su génesis data de la segunda mitad del siglo XIX, aunque se han buscado "apoyos" más antiguos, de épocas en que las cosas no se veían así; y tenido enorme desarrollo en los últimos años. Me refiero a la idea de que España, lejos de ser propiamente una nación, es un conglomerado o mosaico de pueblos bastante heterogéneos y que no tienen mucho que ver entre sí.
El origen de esta interpretación es doble. Por una parte, el tomar lo que se dice como manifestación de la realidad, sin pararse a determinar por qué se dice y, sobre todo, si eso que se dice es verdad. Por otra parte, la ignorancia. Quiero decir, que el desconocimiento que cada país tiene de los demás es inmenso; y ciertos hechos o rasgos que afectan a uno suelen considerarse como privativos de él y ajenos a los demás.
Nada cuenta el hecho de que España haya sido la primera nación europea en el sentido moderno de la palabra, inventora de la Nación como forma política y social, como unidad proyectiva de convivencia, distinta de todas las medievales. y que, por tanto, la unidad real de España estuviese muy avanzada en épocas en que la de las demás naciones de Europa estaba muy remota -en algunos casos, a siglos de distancia.
se subrayan algunos hechos o tendencias "secesionistas" en España, por ejemplo, durante el siglo XVII, sin advertir que en otras naciones ni siquiera podían producirse, porque no se había llegado a la unificación, es decir, que sus elementos integrantes estaban en estado  de secesión o división... (Pág. 23) 




Frente a la idea de que España es un país anormal, conflictivo, y, en suma, ininteligible, Julián Marías sostiene que la aplicación del método y perspectivas adecuados permite descubrir la existencia de caracteres bien distintos, acaso opuestos, a los que tradicionalmente se le han atribuido. España Inteligible pone en juego el conjunto del pensamiento filosófico y sociológico -de raíz orteguiana- del autor, pero es, a la vez, una obra absolutamente nueva dentro de su vasta producción. Esta "Razón histórica de las Españas" -subtitulo del volumen- muestra el proyecto de una historia anticipadora de muchos de los rasgos que caracterizan a Europa y examina las trayectorias posibles, los puntos de inflexión y las encrucijadas que ayudan a comprender su sentido.
Inventora de la nación en el sentido moderno de la palabra y de la supernación ( unión de pueblos heterogéneos y agrupados en el proyecto común de la monarquía hispánica). España nunca ha estado sola, sino dentro del Imperio Romano, en Europa, y desde finales del siglo XV indisolublemente unida a América.



Autor: Julián Marías
Título: España Inteligible

Alianza Editorial, S.A.
Primera Edición en "Alianza Universidad"

Nº de Páginas: 421








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