martes, 25 de agosto de 2015

Albert Camus (1912 - 1960) El extranjero.


Emile Bernard

La literatura de mediados del siglo XX vivió con intensidad una honda dislocación. En ese ambiente espiritual nacieron las corrientes literarias más dispares, pero que coincidieron -en su mayoría- en las necesidades de una revisión de la condición humana.

Albert Camus encabezó la fuerte reacción contra la que el hombre fue y, en gran parte, contra lo que pretende ser. Novelista, dramaturgo y ensayista, Camus nació en Orán en 1912, estudió en África del norte y trabajó en distintas actividades hasta llegar al periodismo. Dirigió durante la Resistencia, el periódico Combat: perteneció a la redacción de la revista L'Arche y fue asesor literario de Gallimard. Su trágica muerte en un accidente de automóvil en 1960 cortó prematuramente una carrera literaria que prometía agregar muchas ramas a los laureles ya conquistados.
 

Vincent van Gogh. Auvers a finales de mayo, 1890.

Meursault, protagonista de El extranjero, vive esa angustiosa situación que lo lleva a sentirse un extraño en su medio. Íntimamente ajeno al alcance moral de sus actos, llega al asesinato, a la prisión, al patíbulo, y no hay para él, en ese inevitable proceso, ni rebeldía ni esperanza. En las magistrales páginas de El extranjero el realismo logra su perfección y es su novela capital.


Vincent van Gogh

(...) Cuando Raimundo me dió el revolver el sol resbaló encima. Sin embargo, quedamos aún inmóviles como si todo se hubiera vuelto a cerrar entorno a nosotros. Nos mirábamos sin bajar los ojos y todo se detenía aquí entre el mar, la arena y el sol, el doble silencio de la flauta y del agua. Pensé en ese momento que se podía tirar o no tirar y que lo mismo daba. Pero bruscamente los árabes se deslizaron retrocediendo y desaparecieron detrás de la roca. Raimundo y yo volvimos entonces sobre nuestros pasos...(Pág. 74)


Van Gogh

Vincent van Gogh


 Título original: L'Étranger
Autor: Albert Camus

Género: Novela
Diseño cubierta: José Bonomí

Traducción del francés: B. del Carril
Emecé Editores

Edición: junio 1969
Colección Piragua 
Nº de Páginas: 155




Paul Gauguin


Trébol

El corazón de Irlanda

Hierba meteorológica de buen augurio.Cuando se aproxima la tormenta las hojas se levantan. Los druidas galos tenían en gran estima al trébol, pero mucho más los irlandeses, especialmente después de la evangelización  de San Patricio ya que esta planta servía para explicar a los creyentes el misterio de la Trinidad de Dios, mostrándoles un tallo y tres lóbulos. Actualmente el trébol es uno de los signos nacionales de Irlanda.

La leyenda
Una tarde de verano, una pastora fue a ordeñar las vacas algo más tarde que de costumbre, cuando las estrellas empezaban a aparecer en el firmamento. Ya casi había acabado de ordeñarlas y sólo faltaba Daisy, una vaca encantada. Como el cántaro ya lo tenía lleno, la dejó sin ordeñar.
Para ponerse el cántaro en la cabeza se preparó un pequeño cojín de diversas hierbas, especialmente de trébol. nada más tocar el trébol su cabeza aparecieron miles de pequeños duendes que empezaron a volar alrededor de Daisy, que ordeñaban la ubre de la vaca.
Esta sacaba mucha leche de sus cuatro ubres, como si se tratara de una lluvia de primavera. Cerca de una de esas ubres la pastora vio un duende mayor que los otros, que para disfrutar más de la lluvia láctea se había recostado sobre sus espaldas y con las manos agarradas a una ubre, estaba mamando como si fuera un bebé.
Cuando más tarde fue a explicar a la señora de la casa lo que había visto, le dijo que debía tener un trébol de cuatro hojas en la cabeza, y así fue. 
 

 


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