viernes, 19 de junio de 2015

Vistas monumentales de ciudades españolas. Genaro Pérez Villaamil


Museo Nacional del Prado

Rotonda con 8 columnas jónicas y bóveda decorada con casetones.

El pintor romántico
Genaro Pérez Villaamil

El emperador Carlos V y el Furor
Leone y Pompeo Leoni, 1551-53

Museo del Prado
17 diciembre 2014 - 6 septiembre 2015

Manada de toros junto al río y castillo en lo alto

Genaro Pérez-Villaamil (El Ferrol, 1807 - Madrid, 1854), el más destacado e influyente paisajista del Romanticismo español, mostró un interés, característico del período, por las vistas monumentales. La adquisición por el Prado en 2011 de una obra inédita, original y extraordinaria, Díptico con 42 vistas monumentales de ciudades españolas, arroja una luz nueva acerca de la aproximación de Villaamil a estos motivos.
Las pequeñas dimensiones de los soportes de hojalata le permitieron trabajar del natural, como solía hacer en sus dibujos y acuarelas. A óleo, en cambio, acostumbraba a trabajar en mayores dimensiones, en su estudio, de modo más imaginativo, así una obra como Manada de toros junto al río, al pie de un castillo, evoca de modo fantástico las vistas de ciudades, como Toledo, junto a un río. De ahí que el Díptico sea muy valioso para estudiar su pintura, al óleo, del natural.

Díptico con 42 vistas monumentales de ciudades españolas.

El Díptico se realizó, como otros conjuntos, entre ellos una colección de Vistas de Madrid de Tipos populares y de Tauromaquia, para George Villiers, luego conde de Clarendon, embajador en Madrid entre 1833 y 1839. Este personaje se configura así como el coleccionista más relevante de pinturas de la primera etapa del artista y contribuye a explicar la aproximación de Villaamil al gusto británico. Pintadas hacia 1835-1839, en los años posteriores a su fructífero contacto en 1833 con el pintor escocés David Roberts, las vistas revelan la influencia de este en su técnica y en la elección de motivos, como se ve en La Torre del Oro y el Castillo de Alcalá de Guadaira.

Torre del Oro, Sevilla. Óleo sobre tabla.

Con motivos, en su mayoría, de Toledo y Sevilla, son además un ensayo de su amplia dedicación posterior a la representación de monumentos, que le llevó a asumir la dirección artística de la España  artística y monumental (1842-1850), proyecto editorial para cuyas litografías proporcionó dibujos y acuarelas muy relacionadas en sus encuadres con algunas de estas obras.

Interior de la iglesia de san Juan de los Reyes, Toledo 1839.
 
Ariadna dormida, copia romana de la segunda mitad del siglo II d.C.



Anónimo italiano. La vestal Tuccia.



Museo Nacional del Prado




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