sábado, 6 de junio de 2015

Valle - Inclán (1866 - 1936)


Iglesia de estilo arquitectónico neobiznatino madrileño.


Tres nocturnos romanos con don Ramón del Valle - Inclán

Nocturno I

Oigo llover tus barbas largamente
esta noche de Roma por lo oscuro,
de jardín en jardín, de muro en muro,
rotas columnas y de fuente en fuente.

Oigo tu voz de sátiro demente
y oigo tu solo brazo alzarse duro
contra esta noche, extraño sueño impuro,
de un alma en pena que vagara ausente.

Oigo tu voz...Te siento aquí a mi lado.
Voy en tus ciegas barbas enredado
como una insomne sombra clandestina,

y te sigo del Foro Palatino,
del Gianicolo al Pincio, al Aventino
o a los jardines de la Farnesina.


Iglesia de San Manuel y San Benito

Nocturno Intermedio

Pasan cosas oscuras hoy: colmillos
hincados hasta el centro de las cejas,
virgos difuntos, calvas vulvas viejas,
desmelenados penes amarillos.

Bisoñés, bocios, gafas, lobanillos,
narices salpicadas de lentejas,
niños cangrejos, célibes almejas,
monjas garbanzos, frailes panecillos.

Pasan,pasan oscuras, sordamente,
cosas de gente y gente que no es gente,
bajo un sopor mordido de carcoma.

Tiempo es ya de volver para la casa,
porque no sé lo que esta noche pasa,
lo que esta noche está pasando en Roma.
 

Calle Alcalá, 87. Madrid
 
Nocturno III

Te hablo aquí desde Roma, dios endriago,
hoy por tan malas manos mal traído,
trasgo zumbón, demonio aborrecido,
chula navaja, rustico zurriago.

Clava tu luz en mi nocturno aciago,
afila mi colmillo retorcido
y no me dejes cariacontecido
a la mitad de tan amargo trago.

Yaces tú allí, yo aquí, aún en destierro,
gato en la noche y por el día perro,
solo bajo esta lápida romana.

Deja al fin tu galaica sepultura
y ven conmigo en esta noche oscura
a esperar como sube la mañana.
                                                      Rafael Alberti
                  Roma , verano 1966 


Cúpula San Manuel y San Benito




(...) En 1926 cumplió don Ramón del Valle - Inclán sesenta años y publicó Tirano Banderas. La redacción de esta novela le había ocupado buena parte de los años precedentes, de gran actividad literaria y extra-literaria, pese a que su salud empezaba a fallar. De 1920 son Divinas palabras y Luces de Bohemia, el más notable de sus esperpentos, y de 1921 Los cuernos de don Friolera;La rosa de papel y La cabeza del Bautista aparecieron en 1924, época en que estaba escribiendo las novelas de El ruedo ibérico.
Fragmentos de Tirano Banderas fueron ofrecidos al público en diversas ocasiones. Con el título de Agüero nigromante publicó La novela de Hoy, en 1924, la cuarta parte del volumen, que podía leerse suelta perfectamente. En el otoño de 1925 una revista juvenil, El estudiante, comenzó a publicar la obra íntegra, pero esa publicación se cortó en el capítulo tercero al cesar la revista, en pugna desde el principio con la censura impuesta a la prensa por el general Primo de Rivera.


 



Los papeles de son armadans, CXXVII

Año 11   Tomo 43   Núm. 127  Nº pág. 151




  

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