lunes, 29 de junio de 2015

Manuel Carrillo (México 1906 - 1989).





Museo Lázaro Galdiano




Manuel Carrillo

Mí querido México





Obras de la colección Bank of América Merill Lynch

Manuel Carrillo, Mi querido México muestra 28 fotografías delicadas y evocadoras procedentes de la colección Merill Lynch del Bank of América. Originalmente comisariada por el Museum of Latin American Art (MOLAA) de los Ángeles, la exposición muestra la calidez de la personalidad de Carrillo y su amor por los temas tratados. Las interpretaciones poéticas de la vida cotidiana de México revelan su preocupación por la relación del hombre con la naturaleza, sirviendo así mismo como documento social. Su mirada descubre un autor modernista en busca de una identidad nacional, durante las décadas que sucedieron a la revolución mexicana de 1910-1920.


 Conocido a ambos lados de la frontera cómo "El Maestro Mexicano", Manuel Carrillo nació en la ciudad de México en 1906 y se mudó a Nueva York  en 1922, donde realizó diversos trabajos antes de regresar a su país en 1930. Trabajó durante 36 años como agente local de la compañía Illinois Central Railroads en la oficina de México DF hasta su jubilación.




No fue hasta los 49 años, en 1955, que Carrillo se implicó seriamente en la fotografía, cuando se unió al Club Fotográfico de México y a la Photographic Society of América. En 1960 tuvo lugar en Chicago su primera exposición, Mi Pueblo, que mostraba la vida cotidiana del México rural. Su obra alcanzó un rápido reconocimiento al tiempo que producía una cantidad prodigiosa de fotografías, que fueron mostradas en México, los Estados Unidos, Inglaterra, China, Hong Kong, Rumanía, Francia. Carrillo falleció en la ciudad de México en 1989.




A mediados del siglo XX se revelaba en el paisaje sociopolítico del México postrevolucionario un gran cambio y esfuerzo con el fin de establecer una identidad cultural mexicana unificada. Los fotógrafos ayudaron a formar un lenguaje visual que contribuyó a reforzar y definir el carácter nacional y, en concreto, el imaginario de Carrillo fue una fuerza que sirvió para reflejar cómo México se veía a si mismo y cómo era percibido por el resto del mundo. Carrillo basa sus obras en las de su predecesor Manuel Álvarez Bravo, la protegida de éste, Graciela Iturbide y otros fotógrafos de renombre estadounidenses tales como Paul Strand, Edward y Brett Weston que residieron en México en aquella época. Estos fotógrafos se codearon y trabajaron junto con Frida Kahlo, Diego Rivera y otros artistas mexicanos influyentes.




El resultado es un mestizaje entre artistas mexicanos y estadounidenses que enriqueció el campo de la fotografía de innumerables maneras. Mi querido México incluye, de esta forma, 21 obras de estos fotógrafos importantes entre los que se incluyen a Ansel Adams y Edward Steichen, cuya producción contribuyó a dar forma a la estética y política de la obra de Manuel Carrillo.























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