domingo, 14 de junio de 2015

Barrio de las Letras o de las Musas. Madrid


Parroquia de Jesús de Medinaceli










El cocido es un manjar de reyes y cardenales,
de engolados y de "Aldonzas", de albañiles y cabales.
El cocido es en Madrid base de nuestros ancestros,
aristocrático y pobre, todos lo catan queriéndolo.
Es plato único en tres, es lujo de la cocina,
nadie se resiste a él.

Adafina fue su origen de manos de algún judío,
luego el cristiano le puso el tocino y los chorizos
y el labrador le añadió la verdurita que quiso.





Primero se llamó olla y después pasó a puchero.
El agua y los gabrielitos son la pauta del invento.
Agua fina de Madrid, poca cal y mucho aliento.
El garbanzo que plantara Asdrúbal por estos predios,
y le daba a sus soldados fósforo, potasio y hierro.
Los siglos XV y XVI afinaron el un güento y allá por el XVII
se hace cita de poetas, escritores y talentos.

Entra en Palacio este plato con campanillas y fiestas
y así sigue el XVIII: servido en las grandes mesas
y de él dijo Casanova que un afrodisíaco era.




El pueblo también conoce los sabores del puchero
y dentro del XIX se hace castizo este esmero que se 
cuela en los sainetes con muchísimo salero. Cocidito de
las doce que se come en "to Madrí" y "to Madrí" huele a 
gloria porque sí.

En la taberna o la fonda se preparan de primera como
el que hoy le ofrece la "Señá Daniela".




Cocido a Tres Vuelcos

Primer vuelco: "Sota"

La Sopa

Nada mejor que la sopa
que sonroja las mejillas
y entra sola calentando
de la nuez a la espinilla.


Segundo vuelco: "Caballo"

Garbanzos y Verduras

Los gabrieles son las joyas
de este bendito Madrid
los comemos "remojaos"
con vinillo del país.

Tercer vuelco: "Rey"

Carnes

las carnes engalanadas
terminan la ceremonias   
es' pa' chuparse los dedos
y' pa' rebañar la olla.







Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala en sus cristales
jugando llamarán.
                                 Rimas
                                        Gustavo Adolfo Bécquer 



Ande yo caliente
Y ríase la gente.
Traten otros del gobierno
Del mundo y sus monarquías,
mientras gobiernan mis días
mantequillas y pan tierno,...
                               Ande yo caliente...
                                         Luis de Góngora       







 Los bajos del Palacio de Tepa estaban ocupados por la fonda
de San Sebastián, lugar de reunión de literatos del siglo XVIII,
preludio de las famosas tertulias de café de los siglos XIX y XX.


















Almoguera. Art Design




































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