viernes, 15 de mayo de 2015

Rosaleda del Retiro


Rosaleda del Retiro. Madrid



John Keats (1795-1821)
La Belle Dame Sans Merci, 1819

¡Oh! ¿Qué te aqueja caballero,
que vagas pálido y solo?
El junco del lago se ha marchitado
y ya no cantan los pájaros.

¡Oh! ¿Qué te aqueja caballero,
trasnochado y afligido?
Colmado el granero de la ardilla
y recogida la cosecha.
  


Veo un lirio en tu frente.
Con húmeda angustia y rocío de fiebre;
y en tu mejilla una rosa descolorida,
que pronto ha de marchitarse.



Hallé una dama en los prados
bellísima, hija de un hada.
Su cabello largo, su pie ligero
y su mirada salvaje.


Trencé una girnalda con sus cabellos,
brazaletes también y ceñidor fragante;
me miró como enamorada
y gimió dulcemente.



La senté en mi manso corcel,
y no miré más en todo el día,
de soslayo se inclinaba y entonaba
una canción de hadas.



Me buscó raíces exquisitas,
salvaje miel y maná de rocío.
Y en lengua extranjera me dijo.
"Te amo de verdad".


Me llevó a su gruta de elfos
donde lloró y suspiró de dolor.
Y con besos le cerre los salvajes ojos.


Me adormeció con nanas
y soñé ¡ah!!Enemigo derrotado! 
El último sueño soñado
sobe la ladera de la fría colina.


Vi pálidos reyes y príncipes
guerreros, blancos de muerte todos;
Y gritaban, La Bella Dama sin Piedad
te ha hecho tu esclavo!


Vi sus labios hambrientos en el crepúsculo,
abiertos cual horrible augurio
y desperté y me encontré aquí
en la fría ladera de la colina.



 








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