lunes, 18 de mayo de 2015

"El Capricho" en primavera



María Josefa Pimentel Téllez de Girón condesa y duquesa de Benavente y duquesa de Osuna, entre otras amistades contaba con la del compositor Haydn, contrató en 1787 en París los servicios de Jean Baptiste Mulot, jardinero que había trabajado en el Petite Trianon. A él se debe el primer diseño del Capricho, luego completado con las aportaciones de su compatriota Pierre Provost.


Esto explica la contemporaneidad del Capricho, ajustado a la moda paisajista entonces imperante en Europa. Esa moda correspondía a los atisbos prerrománticos que afloraban en el arte, y a las ideas que sobre la naturaleza y la relación del hombre con ella extendían Rousseau y demás redactores de la Encyclopédie.








Laberinto

Según el Diccionario de la real Academia Española de la Lengua un laberinto es "lugar formado artificiosamente por calles y encrucijadas, para confundir al que se adentre en él, de modo que no pueda acertar con la salida". Para algunos pensadores el laberinto simboliza el inconsciente, el error y el alejamiento de la fuente de la vida, mientras que para otros servía para defender el centro, esto es, el acceso iniciatico a la sacralidad, la inmortalidad y la realidad absoluta.


Encontramos esquemas laberínticos en las más diversas culturas y religiones ya desde épocas prehistóricas. En la Antigüedad representa la casa de Dédalo y se identifica con el mito de Teseo y el Minotauro. A partir del siglo XV aparece como motivo ornamental en los tratados de jardinería, aunque aún con un fuerte carácter simbólico. Poco a poco la figura del laberinto pierde simbolismo y gana en ornamentación, el recorrido se complica y se adorna con esculturas, bancos y estancias.



El laberinto de El Capricho reproduce el carácter estético y ornamental del momento y responde al gusto romántico que está presente en todo el jardín.



No existe ningún documento que pruebe el momento exacto de la plantación del laberinto, aunque es posible que su origen se remonte al período de formación del jardín, ya que se encuentra situado en la primera zona que la duquesa de Osuna compró para formar su propiedad. La primera descripción que existe del laberinto la encontramos en el Diccionario Geográfico, Estadístico e Histórico de Pascual Madoz, publicado en el año 1845, Madoz estuvo en la Alameda en el año 1839 siendo propietario del jardín el XI Duque de Osuna, D. Pedro Alcántara, nieto de la duquesa. Según este testimonio D. Pedro tan sólo se dedicó a arreglar el laberinto que ya existía.

La configuración y dimensiones del laberinto se conoce gracias al plano del Instituto Geográfico Nacional de Madrid realizado entre los años 1861 y 1865 y publicado el año 1870. Según este plano la superficie que ocupaba era de 6.000 metros cuadrados.

Plaza de los Emperadores




Exedra

La llamada Plaza de los Emperadores, fue decorada en una fecha indeterminada de la última década del siglo XVIII con una Exedra, conjunto arquitectónico y escultórico dotado de unos bancos para descansar.

Este monumento consta en su parte central de un pequeño templete, consistente en cuatro columnas jónicas que sustentaban una semicúpula adornada, con motivos florales y conchas. Originalmente, tal estructura fue concebida como fuente, por lo que llegó a denominarse como "Fuente de las Columnas", aunque parece ser que nunca llegó a ser tal, conociéndose actualmente todo el conjunto simplemente como la "Exedra".



Después de diversas etapas mal documentadas, el monumento fue remodelado a partir del año en que muere la Duquesa de Osuna, fundadora del jardín en (1834) corriendo los trabajos a cargo del arquitecto D. Martín López Aguado, hijo del que dirigiera años antes la construcción del Casino de Baile.

Según esta definitiva configuración, al templete se accedía a través de unas escalinatas y zócalos ornamentados con esfinges. Cuatro años después de la muerte de la duquesa, su nieto hace añadir un busto de su abuela que se encarga de realizar en bronce José Tomás y que se ubicó bajo la semicúpula del templete sobre un gran pedestal de mármol rosa.
 



 Palacio de los Duques de Osuna



El Capricho fue concebido para ser recorrido para perderse por sus senderos e ir descubriendo sorpresas y los rincones apropiados para la lectura, la meditación o el placer de la contemplación.

Palacio y jardín eran anejos a una gran finca de explotación agrícola, modélica en la aplicación de nuevas técnicas de cultivo. Toda la leyenda del ducado de Osuna, con su retahíla de amores y fortunas, de prodigalidades y ruinas, vivió parcialmente entre estos muros. 


Especial recuerdo en la memoria popular se le concede a Mariano Téllez de Girón y Beaufort, quien al heredar el ducado a la muerte de su hermano, acaecida en el Camino del Ramal al correr al encuentro de su amada, vivió como un dandys, derrochando en sus casas de París, Madrid y San Petersburgo -donde era embajador ante el zar- sus 8.000 ducados de renta. Murió arruinado en su castillo de Beauraing (Bélgica), y se cuenta que su reciente esposa lo hizo incendiar para cobrar el seguro.





Toda la belleza y el colorido de las calas y las rosas


Rosas, cipreses y al fondo el templo de Baco



En 1845 Madoz realiza una descripción "En la parte más elevada, inmediato al pálterre, y entre espesos bosquetes hay un templete ovalado sobre cinco gradas de piedra berroqueña, pavimentos de mármol y con asientos de lo mismo. Doce columnas estriadas de piedra berroqueña, con bases y capiteles de piedra blanca de Colmenar, sostiene su cornisamiento anular, y formar este templete, en cuyo centro hay un pedestal aislado de mármol de San Pablo, que sostiene una estatua de Baco de mármol blanco".


  
La construcción del Templete, situado en la cota más alta del jardín, se inició en 1786 y concluyó en 1789. La idea parece inspirarse en el templo que Villanueva está haciendo en Aranjuez, y por supuesto del Petite Trianon que María Antonieta está realizando en Versalles poniendo de moda el jardín inglés.

En 1789 Mateo Guill realiza una tasación en la que se menciona una "cúpula o media naranja de fábrica de albañilería, emplumada por afuera con doce fajas y refundido, y pintada al temple por dentro con casetones rombos dorados y lo restante de claro y obscuro..." actualmente esta cúpula está desaparecida.


  
En esta misma tasación se hace referencia a "...en el centro o medio de este templete un gran pedestal con la Venus de Medicis de piedra mármol..." en una segunda tasación de 1808 se realiza una descripción exacta del Templete, mencionando la cúpula y la Venus de mármol blanco. Se desconoce el momento en que la Venus esculpida en mármol de Carrara, obra de Juan Adán, fue trasladada al Abejero y sustituida por la de Baco existente en la actualidad, pero en una descripción realizada por el viajero Nicolás Cruz y Bahamonte en "Viaje por España, Italia y Francia" en 1813, ya se manifiesta la existencia de una estatua de baco.











El abejero



Es esta una construcción inédita que combinaba la suntuosidad otorgada por su ostentosa decoración interior, hoy ya desaparecida, con la originalidad proporcionada por su peculiaridad más destacable, la de poseer una serie de colmenas incorporadas a una de las fachadas.



Mientras las abejas entraban y salían de sus panales a través de unas trampillas metalicas situadas en el exterior, como se aprecia en esta fotografía, la actividad que tenía lugar dentro de los mismos podía ser cómodamente contemplada desde el interior del edificio a través de cristales que con tal finalidad cerraban las colmenas por el extremo opuesto. El ingenio se completaba con el ajardinamiento que lo rodeaba, todo él a base de las plantas preferidas por las abejas para elaborar la miel que luego era recolectada.


La Venus de la Alameda




Ruina o Casa del Artillero






 Fortín



Madoz detalla el Fortín de la siguiente manera "hay un fuerte de figura triangular, baluartes, puentes estables y levadizo y foso de aguas que lo circunda. Este fuerte está guarnecido por doce piezas de artillería de varios calibres con sus correspondientes arcas de municiones, con juegos de armas, asta, bandera y demás útiles de defensa y ornato". Se atribuye esta edificación a Martín López Aguado, aunque por la fecha de construcción podría ser de su padre Antonio López Aguado.




 
La primera vez que se nombra la actual batería o Fortín, es en un inventario del mobiliario del jardín fechado en 1829; el soldado que aparece mencionado en este inventario, ya se menciona en 1814 en una cuenta "por una peluca para el soldado". En 1817 vuelve a aparecer una referencia a este soldado en una cuenta por " tierra, bolas y pólvora para el soldado".



En 1844 y 1845 hay cuentas por obra de albañilería, construcción de cureñas, válvulas para el foso y compostura del puente levadizo.



Jardín El Capricho

Jardín Histórico Artístico del siglo XVIII

Horario de apertura:
Sábados, Domingos y Festivos
9h a 18h 30' del 1 de octubre al 31 de marzo
9h a 21h del 1 de abril al 30 de septiembre 


John Leslie Breck (1860 - 1899)
Jardín de Giverny 


John Leslie Breck
Mujer en el jardín
 
 





No hay comentarios:

Publicar un comentario