viernes, 3 de abril de 2015

Paul Delvaux (1897 - 1994)


Museo Thyssen-Bornemisza
Paseo del Prado, 8. Madrid
 
  

Paul Delvaux
Paseo por el amor y la muerte
Sala de Exposiciones Temporales, Sótano Primero
 
 


Paul Delvaux nace el 23 de septiembre en Antheit, en la provincia de Lieja. Su padre, Jean Delvaux, es abogado del Tribunal de Apelación de Bruselas.

1904 / Asiste a la escuela Municipal de Saint-Guilles, en Bruselas, donde residirá desde entonces la familia.
 
1910 - 1916 / Estudia Cultura de la Antigüedad Clásica en el Ateneo de Saint-Guilles (Bruselas), origen de su interés por el mundo grecorromano.
 
1916 - 1919 / Tras pasar brevemente por la sección de arquitectura de la Académie Royale dex Beaux-Arts de Bruselas, sigue allí el curso de pintura decorativa que imparte el simbolista Constant Montald. De esta formación, interrumpida al cabo de un año por su servicio militar, conservará el interés por la pintura mural. En la Académie entabla amistad con Robert Giron, que poco después será director de exposiciones del Palais del Palais de Beaux-Arts de Bruselas, donde Delvaux mostrará su obra en numerosas ocasiones.
 
1920 -1924 / Va todos los días a pintar del natural al bosque de Soignes, a las afueras de Bruselas, y expone con el grupo posimpresionista Le Sillon (1924). Pinta por entonces sus primeras estaciones tema que será recurrente en su producción.
 


1929 - 1933 / Recibe la influencia de los expresionistas flamencos James Ensor, Gustave de Smet y Constant Permeke. En 1930 celebra su primera exposición individual, en el Palais des Beaux-Arts de Bruselas. En 1932 descubre el Musée Spitzener, mórbida e insólita atracción de la Foire du Midi en Bruselas, que le inspira la primera de una larga serie de Venus Dormidas.

1934 / Visita la exposición Minotaure en el Palais des Beaux-Arts de Bruselas, donde le cautiva en especial la pintura poética y misteriosa de Giorgo de Chirico. El deslumbramiento de la obra del italiano está en la base de su evolución radical y definitiva hacia el surrealismo, del que hará una interpretación singular. Al año siguiente pinta su primer lienzo de inspiración surrealista: El palacio en ruinas.

1937 / Contrae matrimonio con Suzanne Purnal.
1938 - 1940 / Su primer viaje a Italia le reafirma en su pasión por la cultura clásica. Participa en la Exposition Internationale du Surréalisme, organizada por André Breton y Paul Éluard en la Galerie dex Beaux-Arts de París (1938) y por Breton y Wolfgang Paalen en México (1940).



1940 - 1945 / Visita con frecuencia el Museo de Historia Natural de Bruselas, donde dibuja los esqueletos que incorporará a sus cuadros hasta los años sesenta. Se le dedica una retrospectiva en el Palais des Beaux-Arts de Bruselas.

1950 / Es nombrado profesor de pintura en la Escuela Nacional Superior de Arte y Arquitectura de La Cambre, Bruselas, donde enseñará hasta 1962. 

1952 / Expone junto a René Magritte en el Casino de Knokke-Le-Zoute, localidad costera de Bélgica. Tras conseguir el divorcio de su anterior esposa se casa con Anne-Marie de Martelaere, llamada Tam, su amor de juventud al que tuvo que renunciar por la profesión familiar.

1954 - 1956 / Sus escenas de la Pasión de Cristo con esqueletos son seleccionadas para la XXVII Bienal de Venecia, pero no tardan en ser condenadas por el futuro Papa Juan XXIII que las considera heréticas.
 

Paul Delvaux
 

1959 / Realiza la decoración mural del Palacio de Congresos de Bruselas.

1965 / Recibe el Premio Quinquenal por el conjunto de su carrera, y es nombrado presidente-director de la Académie Royale des Beaux-Arts de Belgique.

1966 - 1967 / Se celebran retrospectivas en el Musée des Beaux- Arts de Lille (1966) y en el Musée d'Ixelles de Bruselas (1967). Paul-Aloïse De Bock publica la primera monografía importante de su obra.

1975 / Retrospectiva en el Museo Nacional de Arte Moderno de Japón, en sus sedes de Tokio y Kioto. Se publica el catálogo razonado de su obra pictórica.
   
1978 / Realiza la decoración mural de la estación de metro Bourse en Bruselas.

1979 / Se crea la Fondation Paul Delvaux, que se convertirá en el Musée Paul Delvaux de Saint-Idesbald, a pocos kilómetros de Furnes, su segunda residencia, en la costa belga.

1989 - 1991 / Se organizan por todo el mundo importantes exposiciones en su honor, entre ellas una retrospectiva en el Grand Palais de París.

1994 / Muere en Furnes el 20 de julio.
 


Paseo por el Amor y la Muerte

Esta exposición invita a descubrir al célebre surrealista belga a través de sus temas favoritos: la mujer, el doble, la arquitectura grecorromana, el tren y el esqueleto, que están presentes en su imaginación desde la infancia.
Sus Venus dormidas nacen de una experiencia personal que le marcó profundamente: en 1932, en la Foire de Midi que se celebraba todos los años en Bruselas, contempló una atracción del llamado Musée Spitzner que consistía en una mujer desnuda hecha en cera y dotada de respiración mecánica.
 






Paul Delvaux
Dialogo, 1974






En un sentido más amplio, este tema recurrente refleja la fascinación de Delvaux por la mujer, de la que ofrece una imagen idealizada e inaccesible que tiene que ver con su difícil relación con el género femenino. Sola, en pareja o acompañada de sus dobles, es en sus cuadros el centro de juegos de seducción, pero a la vez sufre una desesperada y melancólica soledad.
 





Paul Delvaux
El túnel, 1978
 


 


Otro elemento clave en el vocabulario plástico de Delvaux es el esqueleto, que le impresiona siendo niño y al que atribuye comportamientos propios de los vivos. Muy expresivos, los esqueletos protagonizan escenas de la Pasión de Cristo y danzas macabras, estas últimas inscritas en una tradición que se remonta a la Edad Media. Para Delvaux el esqueleto no simboliza la muerte, sino la vida en cuanto que armazón del ser humano.
 
 



Paul Delvaux
Crucifixión, 1954
Óleo sobre tabla. 200 X 270 cm.






Por otro lado, la omnipresencia de la arquitectura clásica revela su pasión por la Antigüedad grecorromana, pasión que es alimentada primero por su lectura de la Ilíada y la Odisea y después por sus viajes a Grecia e Italia. Por último, otro de los grandes protagonistas de su mundo visual es el tren, que da movimiento a su iconografía y satisface su gusto por viajar a otras realidades.
Todos estos elementos, que no tienen entre ellos más relación que la experiencia vital del propio artista y que se reúnen en un universo pictórico situado más allá del tiempo, participan de la extrañeza y la poesía que impregnan su obra, bañada por una atmósfera irreal. Así, la obra de Delvaux, profundamente original, se sitúa entre el sueño y la realidad.
 

"La pintura no es únicamente el placer de     
  darle color a un cuadro. Es también expresar
un sentimiento poético...Lo que me interesa
es la expresión plástica, el redescubrimiento
 de la poesía en la pintura."                            

                                                      Paul Dlevaux
"Entrevista de Remilde Hammacher con Paul Delvaux", 1973
 

Paul Delvaux
 





 

No hay comentarios:

Publicar un comentario