miércoles, 29 de abril de 2015

Mujeres que corren con los lobos. Clarissa Pinkola Estés


Pablo Picasso
Mujeres corriendo en la playa, 1922


"Sin la mujer, al comienzo de nuestra vida, nos haríamos desvalidos;
a la mitad de ella, sin placer, y al final, sin consuelo".
                                                                                                                Víctor de Jouy




...el sueño que teje la enredada manga de las cuitas; el sueño, alivio de la dura fatiga; bálsamo de las mentes heridas, segundo plato de la Naturaleza, primer alimento del festín de la vida. Shakespeare, Maccbeth, II, 11, 36




En el transcurso del tiempo hemos presenciado cómo se ha saqueado, rechazado y reestructurado la naturaleza femenina instintiva. Durante largos períodos, ésta ha sido tan mal administrada como como la fauna silvestre y las tierras vírgenes. Durante miles de años, y basta mirar el pasado para darnos cuenta de ello, se la ha relegado al territorio más yermo de la psique. A lo largo de la historia, las tierras espirituales de la Mujer Salvaje han sido expoliadas o quemadas, sus guaridas se han arrasado y sus ciclos naturales se han visto obligados a adaptarse a unos ritmos artificiales para complacer a los demás.(Pág.11)



 
Los cuentos son una medicina. Me sentí fascinada por ellos desde que escuché el primero. Tienen un poder extraordinario; no exigen que hagamos, seamos o pongamos en práctica algo: basta con que escuchemos. Los cuentos contienen los remedios para reparar o recuperar cualquier pulsión perdida. los cuentos engendran emociones, tristeza, preguntas, anhelos y comprensiones que hacen aflorar espontáneamente a la superficie el arquetipo, en este caso de la Mujer Salvaje.
Los cuentos están repletos de instrucciones que nos guían en medio de las complejidades de la vida. Los cuentos nos permiten comprender la necesidad de recobrar un arquetipo sumergido y los medios  para hacerlo. (...)
 A veces, varias capas culturales desdibujan los núcleos de los cuentos. Por ejemplo, en el caso de los hermanos Grimm (entre otros recopiladores de cuentos de hadas de los últimos siglos), hay poderosas sospechas de que sus confidentes (narradores de cuentos) de aquella época "purificaron" los relatos para no herir la susceptibilidad de los piadosos hermanos. (...)(pág. 29)




He aquí por tanto unos relatos que se pueden utilizar como vitaminas del alma, unas observaciones, unos fragmentos de mapas, unos trocitos de resina que adherir a los troncos de los árboles, unas plumas que marquen el camino, y unos matorrales que servirán de guía hacia el mundo subterráneo, nuestro hogar psíquico.
Los cuentos ponen en marcha la vida interior, y eso reviste especial importancia cuando la vida interior está amedrentada, encajonada o acorralada. El cuento engrasa los montacargas y las poleas, estimula la adrenalina, nos muestra la manera de salir, ya sea por arriba o por abajo y, en premio a nuestro esfuerzo, nos abre unas anchas y cómodas puertas donde antes no había más que paredes en blanco, (Pág.35)




Los cuentos como "Barba Azul" nos enseña lo que hay que hacer con la heridas femeninas que no dejan de sangrar. Los cuentos como "La mujer Esqueleto" nos muestran el poder místico de la relación y de qué manera el sentimiento adormecido puede revivir y convertirse en un profundo afecto. Los dones de La Vieja Muerte están presentes en el personaje de Baba Yagá, la vieja Bruja Salvaje. En "Vasalisa la Sabia", la muñequita que indica el camino cuando todo parece perdido vuelve a practicar una de las artes femeninas instintivas hoy en día olvidadas. Los cuentos como "La Loba", una huesera del desierto, nos muestran la función transformadora de la psique. "La doncella manca" recupera las fases perdidas de los viejos ritos de iniciación de los tiempos antiguos y, como tal,constituye una guía peremne para todos los años de la vida de una mujer. (Pág.36)




En los cuentos populares, al igual que en los sueños, podemos comprender los contenidos de manera subjetiva, en cuyo caso todos los símbolos representan aspectos de la psique de una sola persona, pero también podemos comprender los cuentos de manera objetiva, puesto que se refieren a situaciones y relaciones del mundo exterior. (Pág.165)



El poder del nombre

Dar nombre a una fuerza, una criatura, una persona o una cosa tiene varias connotaciones. En las culturas en las que los nombres se eligen cuidadosamente por sus significados mágicos o propicios, conocer el verdadero nombre de una persona significa conocer el camino vital y las cualidades espirituales de dicha persona. Y la razón de que el verdadero nombre se mantenga a menudo en secreto es la necesidad de proteger a su propietario para que pueda adquirir poder sobre dicho nombre y nadie lo pueda vilipendiar o pueda apartar la atención de él y para que su poder espiritual pueda desarrollarse en toda su plenitud(...) (Pág. 170)




A los lobos se les dan muy bien las relaciones. Cualquiera que haya observado el comportamiento de los lobos se habrá dado cuenta de la profundidad de sus vínculos. Las parejas suelen ser de por vida. Aunque se registren conflictos y desacuerdos entre los miembros de la pareja, sus fuertes vínculos les permiten superarlos y conocer juntos duros inviernos, numerosas primaveras, largos paseos, nuevas camadas, viejos depredadores, danzas tribales y cantos corales. Las necesidades de relación de los seres humanos no difieren demasiado de las suyas...(Pág. 170)



El júbilo del cuerpo: La carne salvaje

Me fascina la forma en que los lobos chocan unos con otros cuando corren y juegan, los lobos viejos a su manera, los jóvenes a la suya, los flacos, los patilargos, los rabicortos, los de orejas colgantes, aquellos cuyas fracturadas extremidades de soldaron torcidas. Todos tienen sus propias configuraciones y fuerza corporal, su propia belleza. Viven y juegan de acuerdo con lo que son. No fingen ser lo que no son.
Allá arriba en el norte vi una vez una vieja loba que sólo tenía tres patas, era la única que podía pasar a través de una grieta donde crecían los arándanos. Otra vez vi a una loba gris agacharse y pegar un brinco tan rápido que, por un segundo, dejó la imagen de un arco de plata en el aire. Recuerdo a una muy delicada, una recién parida todavía con el vientre deformado, pisando el musgo del borde del estanque con la gracia de una bailarina.
Y, sin embargo, a pesar de su belleza y su capacidad para conservar la fuerza, a las lobas se les habla a veces de la siguiente guisa: "Estás demasiado hambrienta, tienes unos dientes demasiado afilados, tus apetitos son demasiado interesados". Tal como ocurre con las lobas, a veces se habla de las mujeres como si sólo un cierto temperamento, sólo un cierto apetito moderado fuera aceptable. A lo cual se añade con cierta frecuencia un juicio sobre la bondad o la maldad moral de la mujer según su tamaño, estatura, andares y forma se ajusten o no a un singular y selecto ideal. cuando se relega a las mujeres a los estados de ánimo, gestos y perfiles que sólo coinciden con un único ideal de belleza y conducta, se las aprisiona en cuerpo y alma y ya no son libres.(...) (Pág. 280)



 
Autora: Clarissa Pinkola Estés
Titulo original: Women Who Run With the Wolves

Traducción: Mª Antonia Mennini
Ediciones B S.A. 2009, para el sello Z Bolsillo
Nº de Páginas: 724








   

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