domingo, 1 de febrero de 2015

Panteón de Hombres Ilustres. Madrid



Llegamos a Madrid, Estación de Atocha, que está a diez minutos de nuestro destino el Panteón de Hombres Ilustres.



 Las esculturas "Día y noche" del pintor Antonio López que se inspiró en una de sus nietas para realizarlas. En "Día" la niña dirige a los espectadores una mirada atenta y despierta, mientras que  en "Noche", con los ojos cerrados duerme plácidamente.



La estación de Atocha vista desde la Avenida de la ciudad de Barcelona.



 Cúpulas del aparcamiento de la estación de Atocha obra del arquitecto Rafael Moneo.













El Panteón, emplazado en el solar de la antigua Real Basílica de Atocha, fue construido entre 1892 y 1899, según el proyecto de Fernando Arbós.










El Panteón de Hombres Ilustres de Madrid es un edificio de estilo neobizantino obra del arquitecto Fernando Arbós y Tremanti. Se encuentra ubicado en el barrio de Pacífico, distrito de Retiro, , entre la calle de Julián Gayarre, por la que tiene su entrada, y el paseo de la Reina Cristina, junto a la Basílica de Nuestra Señora de Atocha.












Para proporcionar la suntuosidad deseada a este edificio, Arbós utilizó una gran variedad de materiales de construcción, tanto naturales (calizas, granitos y mármoles) como artificiales (ladrillos, cementos y metales), traídos desde diferentes puntos de España y hasta del extranjero, gracias a la revolución de los transportes en esa época, sobre todo a la expansión del ferrocarril por toda la Península Ibérica.
 

Cúpula Norte vista desde el Paseo de Reina Cristina


Aspecto del cuerpo que sustenta la cúpula Sur.
 

Del mismo modo, utilizó técnicas constructivas revolucionarias para esa época, como el uso de estructuras metálicas, la sustitución de la fábrica de sillería pétrea por una fábrica de ladrillo recubierta  con placas de piedra natural y el empleo de cementos naturales y artificiales para la elaboración de hormigones y morteros. En definitiva, Fernando Arbós fue un arquitecto innovador que utilizaba cualquier clase de material de construcción, natural o artificial, que le permitiera jugar con las formas y los contrastes.






Las piedras naturales aparecen principalmente en placas de revestimiento en las fachadas, aunque también hay sillares. El granito, procedente primero de las canteras de El Berrocal y Alpedrete (Piedra Berroqueña) y posteriormente de unas canteras localizadas al Noroeste de Toledo, se dispone en sillares en los zócalos de las fachadas y en el muro de contención que rodea a todo el recinto. Ambos granitos son similares, pero el de Toledo tiene cristales de mayor tamaño y es de un tono más claro y menos azulado.




La caliza blanca es empleada en todas las fachadas, y en los zócalos, esquinas, cornisas, molduras, arcos de las bóvedas y arquerías de los ventanales. Procede de Torrubia (Cuenca) y aparece tanto en sillares como en placas de revestimiento. Las placas de revestimiento en las fachadas tienen unos 10 cm de espesor y configuran las bandas de mayor anchura. En estas zonas, la caliza se alterna con placas y sillares más estrechos realizados con una caliza negra procedente de Calatorao (Zaragoza). Los sillares presentan espesores de hasta 70 cm y las placas 35 cm. La caliza blanca de Colmenar es escasa, limitándose su presencia al muro de contención.
 










Jardín interior


El claustro- panteón tiene una planta cuadrada constituida por tres galerías, en cuyas intersecciones se abren dos cúpulas semiesféricas y un jardín interior, con bellas arcadas y vidrieras que dan a las galerías. En cada una de las galerías hay una puerta central de acceso al jardín. Al edificio se accede a través de un zaguán cuadrado situado en el centro de la fachada Este, en cuyos extremos se encuentran las dos cúpulas, que sobre salen por encima de un cuerpo geométrico que finaliza con un frontón.
   
Los mármoles se emplean en las fachadas, en los fustes de las columnas de ventanales y puertas y en los elementos decorativos de los frontones. El mármol blanco es de Fuenteheridos (Huelva) y de Macael (Alicante), y el mármol negro es de Bélgica.
 








Mausoleo conjunto

Fue construido por suscripción popular después de unos cuatro años de trabajo de la comisión constituida en 1853, presidida por Evaristo San Miguel, en la que figuraba también Pascual Madoz.
Para realizar el monumento funerario se convocó un concurso público en 1854 en el que concurrieron veinticuatro opositores y fue premiada la creación del arquitecto Federico Aparici, quien todavía era alumno de la Escuela de Arquitectura de Madrid. Tras su ejecución, se inauguró el 2o de febrero de 1857 y se colocó en el patio del cementerio de San Nicolás, situado en la calle del Sur, entre el Paseo de las Delicias y el Paseo de Atocha, en pleno barrio de Atocha. Este cementerio fue derribado por orden del Ministerio de la Gobernación, a principios del siglo XX y en abril de 1912 el panteón, denominado "Monumento a la Libertad", fue trasladado a un ángulo del patio del Panteón de Hombres Ilustres.
 


El monumento consta de un cuerpo cilíndrico terminado en un cono recubierto de escamas rematado por todo ello por una Alegoría de la Libertad, obra del escultor Ponciano Ponzano.
Bajo la cornisa de perfil clásico se desarrolla un friso con relieves al modo jónico. El monumento lleva tres estatuas de Sabino Medina, sobre los sarcófagos de los ilustres personajes allí enterrados -Argüelles, Calatrava y Mendizábal-, y representan la Pureza, el Gobierno y la Reforma.
En un principio el mausoleo estaba solamente destinado a contener los restos de Mendizábal, Argüelles y Calatrava, pero en fechas posteriores fue acogiendo a otros personajes que tenían en común con los anteriores el haberse distinguido en la vida pública como defensores del régimen constitucional y parlamentario. 





El Panteón de Hombres Ilustres constituye el claustro de lo que iba a ser el templo de la Corte: la nueva Basílica de Nuestra Señora de Atocha. Su construcción fue impulsada por expreso deseo de la Reina regente Doña María Cristina de Habsburgo. Su construcción adjudicada al arquitecto Fernando Arbós y Tremanti (1840-1926). El proyecto inicial, de estilo neobizantino (recreando el estilo de la arquitectura medieval italiana), era muy ambicioso, dado que tendría que ser la sede de ceremonias reales. Las obras empezaron en 1892, pero los altos costes del proyecto, junto con la necesidad de llevar a cabo paralelamente otra gran obra, que era la Cripta de la Catedral de Nuestra Señora de la Almudena, hizo que en 1899 finalizaran las obras, habiéndose construido hasta entonces sólo el claustro-panteón y la torre-campanario. El conjunto monumental se verá completado después de la Guerra Civil (1936-39), con la construcción de la Basílica de Nuestra Señora de Atocha (1951) para sustituir a la antigua iglesia, que había sido destruida durante la contienda.




Manuel Gutiérrez de la Concha e Irigoyen (1808-1874) militar y político, marqués del Duero, de Arturo Mélida y Alinari y Elías Martín. El sepulcro, mural, semeja un retablo, con un arco bajo el cual aparece Marte, el dios de la guerra, que, con casco y actitud meditabunda, sostiene  un medallón con el busto en relieve de Gutiérrez de la Concha; el arcosolio inferior aparece protegido por un león, símbolo de la inmortalidad. El sepulcro es obra de Mélida y la estatua del dios de Martín. Originalmente ubicado en la antigua basílica, fue trasladado al panteón en 1902.









Práxedes Mariano Mateo-Sagasta y Escolar (1825-1903) ingeniero de caminos y político español,(1904), de Mariano Benlliure.Realizado en mármol, el cuerpo yacente del político, con el Toisón de Oro, tiene en su cabecera a la Historia, representada por una joven que cierra un libro. A los pies un obrero, símbolo del pueblo, descansa apoyado sobre los Evangelios, como símbolo de la verdad. Lleva en la mano derecha una espada con la Justicia esculpida en la empuñadura y una rama de olivo, símbolo de la Paz, sobre la hoja.








Antonio de los Ríos Rosas (1812-1873) jurista y político, (1905), obra de Pedro Estany. Otro sepulcro mural, tipo retablo. Sobre una base mármol, el sarcófago en bronce del difunto, a cuya efigie, esculpida algo más arriba, un genio alado ofrece una rama de laurel. Una mujer llora abrazada al féretro.

 








José Canalejas Méndez (1854-1912) abogado y político, obra de mariano Benlliure. Sobre una base de mármol blanco, dos hombres y una mujer, esculpidos en el mismo material, trasladan el cuerpo del político asesinado hacia el sepulcro, de manera similar a como en algunas obras se representa el traslado de Cristo, cuya figura aparece con los brazos abiertos recibiendo el cadáver. En la parte trasera, bajo una cruz, dos guirnaldas con hojas de laurel y encina, símbolo de la inmortalidad.


Vivo para la Patria, muero por ella

 
 
Eduardo Dato e Iradier (1856-1921) abogado y político, de Mariano Benlliure, en mármol y bronce. Una mujer de luto alza una cruz sobre la efigie yacente del político, mientras a los pies de éste dos amorcillos flanquean el escudo de España.










Antonio Cánovas del Castillo (1828-1897) político e historiador, (1906), de Agustí Querol. También es de tipo retablo y todo de mármol blanco. Cánovas reposa sobre un sarcófago en cuyo frente aparecen una joven abrazada y seis virtudes: Templanza, Sabiduría, Justicia, Elocuencia, Prudencia y Constancia. Sobre el fondo están representados Cristo resucitado y la Patria, la Historia y el Arte lloran la muerte del político. Mide 8m de ancho, 7 de alto y 2'78 de fondo.






También estuvieron en este panteón los restos de Juan Prim y Prats (1814-1870) y José Palafox (1775-1847), trasladados a Zaragoza en 1958 y depositados en la Basílica del Pilar, así como los de Francisco Javier Castaños (1758-1852), trasladados en 1963 a Bailén (Jaén) y depositados con su mausoleo original en la Iglesia Parroquial de la Encarnación. 









La presencia de los metales también es importante. Las cubiertas, a dos agua, y las cúpulas semiesféricas son de zinc y están pintadas de rojo. Las cúpulas aparecen además adornadas con motivos plateados.
La verja de hierro del cerramiento y los ventanales del claustro fueron también diseñados por Fernando Árbos. En 1913, Árbos encargó la fabricación y la puesta en obra de 11 vidrieras a la casa Mauméjean Hermanos. 
 





De nuevo en la estación de Atocha para volver a casa en el tren de cercanías.



El invernadero, el jardín tropical.
 









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