martes, 9 de diciembre de 2014

Soliloquios de Lázaro. Manuel Joglar Cacho (1898 - 1994)



"... y habiendo dicho esto, clamó    
en gran voz, "Lázaro, ven fuera..."
(San Juan, cap.XI,vers.43.) 
 

Cabañeros

I

Cuatro días que llevo
yacente, sepultado.
Cuatro días atado en esta tierra.
Lleno de besos fríos y de lágrimas.

 
Alcornoque

 
La tierra dice: "¡es mío!"
y debo ser de ella,
porque me aquieto en ella como un hijo
en el dulce regazo de la madre.



Me buscan las raíces...
Subiré por los árboles.
Mañana seré flor, aroma, fruto,
o rama, para nido de los pájaros.





II

Surgió la nueva rosa
de mi vida lozana.
¡Qué promesa de aromas en la rosa!
¡Qué resplandor de oro se vio en ella!





Me quedaba la sed
pequeña, que crecía.
Me bastaba una gota de rocío...
Pero ¿y mi sed ardiente de la tarde?




Me quedaba una angustia,
una punta de espina
invisible, profunda, aquí en mi carne,
que era aguda raíz de un dolor nuevo. 

 


III

¿Y tener estos ojos
en búsqueda de rutas?
¿Y tener corazón, nauta sin norte,
en un mar de vacíos caracoles? 

 


¿Y este andamio de huesos
en donde -enredadera-
mi barro sube ardiendo, enredadera
que de tanto enredar me enreda el alma?

 


V

Porque vivo de cosas
que tal vez tienen alma;
porque la vida quiere mucha vida,
vivo matando rosas y palomas.


 
VI

Ah!, Recuerdo, Recuerdo,
muchas cosas ahora.
La casa que entreabre sus ventanas
con una pena de ojos que han llorado;
 
 


XIII

Mas no dejes, Amada,
que se afane mi amor
entre arrullos de tórtolas-sirenas,
entre sirenas-tórtolas de olvido.

 
 
XIV

Amor! Para mí sean
tu canción y tus rosas,
tus sonrisas, tus mieles y la abeja
que me endulza los labios y los ojos.



Soliloquios de Lázaro,publicada en 1956 en Manatí, Puerto rico. La poesía de Joglar, como el cantarico que es un corazón, está llena de todas las cosas que son la vida, con preferencia por las más humildes, que son patrimonio de todos; pero nada llena el corazón humano. Y este vacío, "esta incierta lejanía que separa lo humano y lo divino", es su tema esencial, como lo ha sido de la más honda poesía de todos los tiempos. Joglar logra expresar este tema eterno de un modo personal y moderno, porque aunque huye de todas las retóricas modernas y antiguas, su estilo al parecer sencillo y humilde es complejo y difícil, y está muy dentro de algunas de las corrientes más nobles de la poesía.
                                                                                                                                            Federico de Onís


 
Autor: M. Joglar Cacho
Título: Soliloquios de Lázaro

Introducción: Federico de Onís
Editorial: Campos

Segunda Edición: Octubre de 1959
Nº de páginas: 76



  Un sólo poema de 21 cuartetos con el que alcanzó Joglar Cacho su cima creadora. Plantea el sentido filosófico de los misterios del ser, del hombre y de Dios a través de Lázaro, el personaje bíblico. Este poema ganó el Premio de Poesía del Instituto de la Cultura Puertorriqueña.





   

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