martes, 25 de noviembre de 2014

El Mercado de San Antón. Madrid



El Mercado
de
San Antón


Augusto Figueroa nº 24



El mercado de San Antón ocupa actualmente el solar que produce la intersección de las calles Augusto Figueroa, Barbieri y Libertda... pero no siempre fue así.
 




En un principio era simplemente un mercadillo callejero que abastecía al barrio de Justicia, una zona de Madrid que había crecido mucho en el siglo XIX al dar cobijo a los emigrantes que llegaban procedentes del campo. Era tan popular que Benito Pérez Galdós lo citó en la segunda parte de su novela Fortunata y Jacinta.
 
 

La Charcutería de Octavio
Primera Planta. Puesto nº 2
Zona Mercado Tradicional

  

Deliciosos ibéricos, encurtidos de calabaza con queso, cortes de foi, quesos...



La flor de San Antón
Primera Planta Puesto nº 6
Zona Mercado tradicional
Setas, níscalos...



Toda clase de furtas...



Gran variedad de tomates...

 

Pescadería López Astorgano
Pescados y mariscos de excelente calidad (desde 1917)
Planta Primera. Puesto nº 10





La Finaca de Jiménez Barbero. Carnicería, embutidos artesanos, bocados gourmet...



Los hermanos David, Álvaro y Alberto Jiménez Barbero son la tercera generación de una saga dedicada a la cría y comercialización de la carne más exquisita, animales que se crían en libertad y se prima su alimentación, salud y bienestar, para obtener una carne de excelente calidad.



La casa del bacalao
Puesto nº 12 Planta Primera
Zona Mercado Tradicional



La casa del bacalao nos ofrece junto al tradicional bacalao en salazón (lomos, cocochas etc...). Y para el aperitivo: lomos de salmón ahumado, buñuelos de bacalao, anchoas en aceite de oliva, sardinas ahumadas, crocretas etc... Y una cuidada selección de conservas.


Oleoteca Murua en la primera planta del mercado de San Antón, nos ofrece aceite ecológico y primeras prensas de Cáceres, aceites premiados y originales envases decorados de Toledo y verdaderas joyas para el paladar traidas directamente de Jaén.

La cocina cristiana de Occidente 
La oca de lengua d'oc, la oca tolosana, ésa fue la comida favorita de los cruzados en los días albigenses, y a punto estuvo de acabarse la raza con las enormes gulas de aquellos ásperos cristianizadores. La oca con peras o con moras, ésa viene de las riberas de los lagos de Italia: allí la oca es rizada, como las que llaman del Danubio o de Sebastopol, y alarga el cuello desde los días en que avisaba que bajaba Atila.

 
Oleoteca Murua, aceites a base de olivas de variedades Manzanilla, Cornicabra y Picual etc... Una escogida selección gourmet con el aceite como denominador común en la ventresca de atún, las aceitunas, los patés y además vinagres, chocolates, sales exóticas y toda una pared de cosmética para cuidar el cuerpo.

La oca de las Castillas es una pariente pobre de la oca tolosana, y hace unas semanas me quedé con las ganas, en Barcelona, de comer oca con peras, ya que suponía que sería una oca blanca del Ampurdán. Estas caminan muy bien, y vuelven la cabeza, centinelas gratuitas. Realmente, un buen asado de oca debía comerse sentado en cojines de plumón de oca, como los que usaban, cuando estaban preñadas, las señoras de los cónsules hanseáticos.



Hay quien, de la oca, prefiere a todo, el cuello, pero lo mejor son las alas, y el summum la mitra. Un par de Francia hubo, cuyo nombre ahora no recuerdo, que solamente comía esta esta parte de la oca, y así mandaba asar siete, que siete mitras era su ración.
El pavo es sonso y taciturno, y hay que alegrar (...)     Álvaro Cunqueiro (1911-1981)



Aves, Huevos y Caza, "Alian". Pechugas, pollos de corral, contramuslos, muslos, huevos de corral y carnes de avestruz, canguro, conejo de monte, liebre, perdices etc...

 




Marisquería Sabores del mar
Mercado de San Antón. Zona degustación






Mercado de San Antón
Planta Primera. Zona Degustación 




Subida a la azotea


Con el fin de evitar la suciedad y los malos olores de las calles, el Ayuntamiento de Madrid cedió un solar para la construcción del nuevo mercado de San Antón en la manzana aledaña, entre la calle Libertad y Barbieri. La obra fue proyectada por el arquitecto Carlos de la Torre y Costa y su construcción finalizó en el año 1945 siendo el propio alcalde D. Alberto de Alcocer y Ribacoba (1886 - 1957) el encargado de presidir el acto.



A comienzos de los años setenta la vida del barrio comenzó a degradarse, viviendo su peor época en los años noventa. El mercado fue testigo de la desaparición del comercio y no pudo evitar los efectos de las grandes expansiones urbanas. En el año 2002 el Ayuntamiento de Madrid incluyó al Mercado de San Antón en su Plan de Modernización y Dinamización de los Mercados de Madrid y decidió construir un mercado adaptado al nuevo barrio y a los nuevos tiempos.



Azotea del mercado de San Antón
 








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