jueves, 23 de octubre de 2014

Corte de Amor. Ramón del Valle-Inclán (1866 - 1936)


Anton Yakutovych


Corte de Amor
Florilegio de honestas y nobles damas
 
Ramón del Valle-Inclán

   
Calle del Príncipe. Madrid

Quién había de ser prodigioso escritor nació el 28 de octubre de 1866 en Villanueva de Arosa. Murió en Santiago de Compostela el 5 de enero de 1936. hay pocas noticias de su primera juventud. Sabemos que anduvo por el Méjico inolvidable. En 1895 vino a Madrid después de haber publicado su primer libro, en Pontevedra: Femeninas.
A partir de 1897 -Epitalamio- su producción aparece en la capital de España. Valle-Inclán vivió siempre en escritor, con heroísmo económico, áspera y señorialmente, sin hacer concesiones a la necesidad.
Quizá nadie haya tenido una mayor voluntad de ser él, de intransigencia para con su arte. Gran poeta, forjador indomable de idioma, padre del esperpento, su palabra tiene olor, color, sabor y almendra ideal, zurriago y caricia.
A más de sus novelas históricas, grandes retablos trabajados con ricos oros y esmaltes, Valle-Inclán alzó el mejor teatro de su tiempo, increíblemente irrepresentado. Fue ejemplar e irreductible en su dedicación orfebre y creadora.
Por esa su verdad última, Valle-Inclán se agranda con el paso del tiempo, porque su obra nació de la necesidad del hombre que la hizo.

Corte de Amor, subtitulada irónicamente "florilogio de honestas y nobles damas". Es una serie de relatos galantes con aire dieciochesco y ritmo de pavana. Obra anterior a las Sonatas, en ella se consolida una de las vertientes del estilo valleinclanesco. de corte de amor parten dos caminos: el que pasa por la fantasía estética, de prosa erótica, en peligro de descomposición, y el que cuaja en la furia moral y desgarradas de las comedias bárbaras, los esperpentos o El ruedo Ibérico. Valle-Inclán podría haberse ahogado en preciosismos rijosos de porcelana sin no hubiese predominado en él el tirón de la realidad variopinta, irritante y sorprendente.

 
 Plaza de Santa Ana. Madrid


(...) Larga hilera de álamos asomaba por encima de la verja su follaje que plateaba al sol. Allá en el fondo, albeaba un palacete moderno con persianas verdes y balcones cubiertos de enredaderas. La puertas, áticas y blancas, también tenían florido y rumoroso toldo. Daban sobre la carretera y sobre el río. Cuando Eulalia apareció en lo alto de la escalinata, sus hijas, tras los cristales del mirador, le mandaban besos. La dama levantó sonriente la cabeza y las saludó con la mano. después permaneció un momento indecisa. Estaba muy bella, con una sombra de vaga tristeza en los ojos. Suspirando, abrió la sombrilla y bajó al jardín...(Pág. 53)


Hotel Room Mate Alicia
Calle Prado 2. Madrid


Durante los estíos cambiaba de aspecto y aun de nombre, porque era muy bella la boca de Augusta para decir la solana, como hacían el señor capellán y los criados. Pero llegadas las primeras nieblas de octubre, los señores tornábanse a su palacio de la corte y el balcón recobraba su aspecto geórgico y campesino: Las enredaderas que lo entoldaban sacudían alegremente sus campanillas blancas y azules; volvía a oírse el canto de las tórtolas que el pastor tenía prisioneras en una jaula de mimbres...(Pág. 95)


 
"Espérame esta tarde." no decía más el fragante blasonado plieguecillo.
Aquiles, de muy buen humor, empezó a pasearse canturreando retazos zarzueleros, popularizados por todos los organillos de España. luego quedóse repentinamente serio. ¿Por qué le escribiría ella tan lacónicamente? Hacía algunos días que Aquiles tenía el presentimiento de una gran desgracia; Creía haber notado cierta frialdad, cierto retraimiento.
Quizá todo ello fuesen figuraciones suyas...(Pág. 119)

 
 Plaza de Santa Ana. Madrid


-¡Mi General, es que se ha soltado el canario! Si abrimos se escapa con toda seguridad...ahora lo alcanza Sandoval.
Cuando la puerta fue abierta, el ayudante aún permanecía en pie sobre una silla, debajo de la jaula, mientras el pájaro cantaba alegremente, balanceándose en la dorada anilla de su cárcel. (Pág. 165)
 
Teatro Español
 


Autor: Ramón María del Valle-Inclán
Título: Corte de amor
Editorial Espasa-Calpe, S.A.

Nº de Páginas: 165
Colección Austral nº 271
 






Desde hoy todo lo que aprendas será tuyo.

 


Autor: Salvador de Madariaga
Título: Guía del lector del Quijote
Ensayo psicológico sobre  el "Quijote"

Editorial Hermes
Edición. 1953
Nº de pág. 180




Este ensayo del polígrafo español Salvador de Madariaga está constituido por dos series de estudios: en la primera se analiza la actitud de Cervantes para con el Quijote y los libros de caballerías; en la segunda se aclara de modo magistral el matiz psicológico de personajes grandes y chicos de la obra inmortal.
 



De este modo va hacia su aldea el triste caballero, no ya llevando a Sancho, sino por él llevado. Cuando al fin de su viaje "subieron una cuesta arriba desde la que descubrieron su aldea", sancho sintió en su corazón el impulso lírico de la victoria. Traía dineros. Había sido gobernador. Tenía la virtud de  desencantar y volver la vida a la donncellas. Era famoso. Y así, el gran escudero se hincó de rodillas y dijo:

Abre los ojos, deseada patria, y mira que vuelve a ti Sancho Panza, tu hijo, si no muy rico, muy bien azotado. Abre los brazos, y recibe también  a tu hijo Don Quijote, que si viene vencido de los brazos ajenos, viene vencedor de sí mismo, que, según él me ha dicho, es el mayor vencimiento que desearte puede. Dineros llevo, porque si buenos azotes me daban, bien caballero me iba.

a lo que Don Quijote contestó secamente. "Déjate desas sandeces".
 Y así, cuando en su lecho de muerte recobrada la razón y perdida la razón de vivir, sus amigos intentan reanimarle recordándole sus ilusiones pasadas, el caballero contesta con un refrán, delicado y poético como escogido por él, pero procedente del saco de refranes de su escudero, un refrán que une y hermana a los dos hombres en un abrazo final. "En los nidos de antaño, no hay pájaros hogaño." (pág. 180)


  





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