domingo, 28 de septiembre de 2014

El duende del hogar. Nadezhda Teffi (1872 - 1952)




El Duende del Hogar
y otros cuentos

Nadezhda Teffi

 


Con motivo de la celebración de los trescientos años de reinado de los Romanov se preparo un volumen que celebrase su ascenso al poder. Al preguntar al Zar Nicolás II que figura de la literatura contemporánea quería que apareciera, el respondió sin dudarlo: "¡Teffi!" ¡Solo ella!


Teffi


La escritora conocida como Teffi, seudónimo de la periodista Nadezhda Aleksandrova Buchinskaia (1872 - 1952), Nadezhda Buchínskaia conocía a alguien particularmente bobo. Su nombre era Stefan, y su criado siempre le llamaba Steffi. Buchínskaia, considerando que las personas bobas son más felices que las listas, adoptó el seudónimo Teffi (la pequeña mutación del nombre se realizó por una "cuestión de delicadeza"), con la esperanza de que se le contagiara algo de la estupidez de su conocido. Se distingue por sus piezas satíricas sobre la vida en Rusia antes y después de la Revolución.
Sus historias son viñetas muy breves de los ridículos sueños de grandeza de ciudadanos de a pie, y su forma de retratar la debilidad humana recuerda a Chéjov o a Dostoievski. Aunque cultivó con gran habilidad muchos géneros literarios distintos, las partes más destacadas de su obra datan de los años que pasó en Rusia como parte del grupo de autores de la prestigiosa revista humorística Novyi Satirikón entre 1913 y 1918, de donde proceden estas piezas. Escritora muy famosa incluso antes de emigrar -en Rusia existían marcas de perfume y chocolate que llevaban su nombre-, Teffi fue una de las voces más importantes de la emigración post-revolucionaria. La ambigüedad de sus historias la convirtieron en una autora leída a un tiempo por pro-soviéticos, disidentes y emigrantes.




Nadezhda Teffi emigró a París en 1920, donde vivió hasta su muerte en 1952.



 Curiosity Shop, Madrid. Calle Latoneros,1.


La bruja

Existen ocasiones en las que no salimos de nuestra sorpresa al recordar alguna cuestión del pasado: ¿es posible que aquellos seres que recordamos existieran? Un extranjero no entendería mis palabras, ni las creería posible, (Pág. 23)

Es un buen ejemplo de relato que bebe en las fuentes populares y nos recuerda los cuentos de Nikolái Gógol.  


Curiosity Shop, en un rincón del antiguo Madrid... una tienda que es como de hadas.


A caballo regalado...

(...) Se quedo todo el día en la cama. Pero al crepúsculo, cuando el silencio lo inundaba todo y a paenas podía escucharse el canto de los grillos, se levantó sin decir nada, y sin hacer ningún ruido abrió las verjas, se dirigió hacia el establo y, tras haber abierto de par en par la pesada puerta de madera, se volvió con sigilo a su habitación. (Pág. 55)

A un pobre funcionario Utkin, le toca en la lotería un caballo y, envuelto en las redes de la vanidad que le tienden sus vecinos, no solo se arruina para alimentar el caballo sino que acaba siendo "devorado" por él.

 
El mundo del juguete es para todos, es un viaje al pasado de cuentos y sueños, donde cabe la sorpresa, la alegría...


Un abogado de moda

El siguiente caso era el de Semión Rubashkin. Como se decía en la hoja de registro, se le acusaba de "propagar rumores desagradables sobre las razones para la disolución de la primera Duma" en un articulo de prensa.
El acusado se encontraba ya en la sala y caminaba entre el público junto con su esposa y tres amigos. Todos estaban nerviosos...(Pág. 58)

El tópico del mundo al revés rige El abogado de moda -que, en un in crescendo vertiginoso se transforma en apasionado fiscal-.   

  
The Old Curiosity Shop, es una novela del escritor inglés Charles Dickens, publicada por entregas entre 1840 y 1841. La novela trata sobre la vida de Nell Trent y de su abuelo, que vive en Londres en la Tienda de Antigüedades.


Nuevos valores

-No queremos que vengan aquí con todas sus tonterías- dijo un pequeño niño de pelo oscuro con un jojol-. "No hagáis esto, no hagáis aquello. No debes hacer esto, no puedes hacer lo otro". Y nadie dice nunca por qué no puedes. ¿Y por qué tenemos que pasarnos todo el tiempo estudiando? ¿Por qué los escolares tenemos que estudiar todo el rato? Nunca nos explican por qué razón. Si me enseñan donde está escrito que tenemos que estudiar sin parar, entonces a lo mejor me lo creo. (Pág. 67)

Un grupo de niños se reúnen en asamblea para rebelarse contra todas las normas establecidas y abogar, entre otras cuestiones, por el amor libre. Son los niños los que reclaman los mismos derechos que las mujeres.  

  
El término inglés "Shop" suele traducirse como tienda o comercio, mientras "old curiosity" evoca algún articulo curioso y de cierta antigüedad.


Educación política 

una vez en casa me pidió las entradas de la velada musical y poética, las quemó en el hornillo y tiró la ceniza por la ventana. A continuación comenzó a hacer la maleta. Le rogamos que no lo hiciera, tratamos de convencerlo de que se quedara. Nada podía hacerle cambiar de opinión. (Pág. 79)

Triste y corrosivo, en clave irónica, del clima de terror y neurosis persecutoria que regiría en un futuro muy próximo la vida del pueblo ruso.


Un encuentro con la nostalgia y el pasado, que nos acerca a los ingenios de un ocio diferente...donde muñecos y caleidoscopios generaban grandes ilusiones... que podemos revivir. Un mundo de sensaciones de ayer para disfrutarlas hoy.


Kátenka

La casita de campo era diminuta, dos habitaciones y una cocina.
Mamá gruñía en las dos habitaciones, la cocinera gruñía en la cocina, y como Kátenka era el objeto de las quejas de ambas, era imposible para ella quedarse en casa y se pasaba todo el día en el jardín, sentada en el columpio.
La madre de Kátenka, una viuda caída en la pobreza, y sin elegancia alguna, se pasaba todo el invierno...(Pág. 81)

Kálenka una muchacha pobre maltratada por su madre viuda y su altiva cocinera. Esta cenicienta de dieciséis años desarrolla una extraordinaria imaginación para escapar de su triste realidad y sumergirse en la vida apasionadamente romántica que querría tener pero... 

 
 Yuji Moriguchi


Palabras de consuelo

-Hmm...Bueno, resumiendo que no deberían preocuparse. Un periódico...En fin, dicen que el régimen de los prisioneros es muy bueno para la salud. Incluso lo pone en los manuales de medicina. Una forma de vida rutinaria, la ausencia de distracciones que los agiten, es muy bueno...Es muy bueno para los nervios...Muchos prisioneros se distinguen por su longevidad. Mijail podría vivir hasta alcanzar una edad muy avanzada. Como madre debería usted alegrarse por ello. (Pág. 92)

Donde la terrible Siberia se convierte, siempre por amor de la ironía, en un "locus amenus".

 

Autora: Nadezhda Teffi
Título: El duende del hogar

Selección y traducción: James y Marian Womack
Prólogo: Almudena Guzmán

Editorial Nevsky Prospects
Nº de Páginas: 180



La carrera de Ecipio Africanus

Mientras tanto, las jirafas continuaban su camino. Más o menos a la altura de Calcuta, ciudad en la que realizaron una parada durante su viaje, como era de esperar dieron a luz a algunos bebes jirafas, y por su puesto tuvieron que descansar durante algún tiempo...(Pág. 99)

El articulista que responde al seudónimo del Ecipio Africanus se inventa la noticia de que una personalidad importante ha enviado cuatro jirafas desde África a San Petersburgo.

   

Idiotas

A primera vista, parece que todo el mundo comprende lo que es un idiota, y por qué un idiota, cuanto más idiota resulte ser, más se trata de un idiota absoluto.
Sin embargo, si escuchas con cuidado y mantienes los ojos abiertos, verás que a menudo la gente se confunde, y toma por idiota a alguien que simplemente es estúpido, o bien tímido...(Pág. 105)

 

El examen

Se les concedió tres días para prepararse el examen de geografía. Manichka se pasó dos de ellos probándose un corsé nuevo, uno de verdad con varillas. Al tercer día se sentó a estudiar por la tarde.
Abrió el libro y desplegó el mapa; de inmediato se dio cuenta de que no sabía nada...(Pág. 113)

Manichka no necesita que nadie le ayude a caer: ella misma se despeña por los abismos de la neurosis.


Un amor dichoso

A más o menos las dos y media llegó a los Jardines de Verano y una vez más su alma estaba rezando en secreto y apasionadamente:"¡Señor!" ¡Permite que ese tonto haya esperado y esperado y que se haya enfadado y se haya marchado! (...) (Pág. 124)

Una auténtica patada en la espinilla al estereotipo femenino de la damita romántica cuya vida se rige por el astro sol masculino.



La bestia no-viva

Todo el mundo se agrupaba feliz alrededor del árbol de Navidad. Habían venido muchos invitados, niños y mayores. Incluso se encontraba allí un muchacho de quien susurro la nana a Katia que había sido molido a palos aquel mismo día...(Pág. 131)

Tampoco la infancia es una edad de felicidad para las niñas protagonistas de La bestia no-muerta.

 
  



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