domingo, 31 de agosto de 2014

El libro egipcio de los Muertos. Albert Champdor




Papiros de Ani, de Hunefer y de Anhai,
del British Museum




III. "Tal vez fue a la vista de la muerte cuando el hombre tuvo por primera vez la idea de lo sobrenatural y cuando comenzó a esperar algo más allá de lo que veía. La muerte fue el primer misterio, puso al hombre en el camino de otros misterios, elevó su pensamiento de lo visible a lo invisible, de lo pasajero a lo eterno, de lo humano a lo divino".
                                                                   (Fustel de Coulanges, La ciudad antigua.)




Todo está escrito en el Libro de los Muertos...En tiempos remotos, mucho antes de que fuesen edificadas las pirámides de caras lisas de Kéops o de Sakkara, los antiguos egipcios iniciados en los misterios de la creación sabían que el sol salía del vientre de Nût cada mañana, y volvían a entrar en su boca cada tarde, cuando los últimos fuegos del poniente iluminan la tierra marcando el límite del universo de los vivos. Y, reunidos en el otro mundo, el mundo que se encuentra bajo nuestros pasos, los muertos podían contemplar la metamorfosis del sol en el curso de su viaje nocturno por las Doce regiones de la Duat. Y ellos, los muertos que habían vuelto a sentir el soplo de la vida en sus narices, podían regocijarse viendo pasar la Barca solar, con sus cinocéfalos adoradores, sus remos mágicos y su sol en forma de escarabajo, es decir, de khépra, "Dios que se transforma". (...) (Pág.21)
 

 
Autor: Albert Champdor
Título: El libro egipcio de los Muertos

Editions Albin Michel. París (Francia) para
EDAF. Ediciones- Distribuciones, S.A.

Nº Pág. 153

 

Albert Champdor es un escritor y orientalista francés.




Capítulo II

Para revivir tras la muerte

¡Oh tú, dios del Disco lunar, que irradias en las soledades nocturnas! ¡Mira! ¡Entre los habitantes del Cielo que te rodean, yo también te acompaño! Yo penetro a mi capricho ora en la región de los Muertos; yo difunto, ora en la de los Vivos sobre la Tierra, a todas partes donde me conduce mi deseo. (Pág. 9)



 

Capítulo XII

Para entrar y salir a voluntad

Oh, Ra, Guardián de las Puertas misteriosas de las que parte una Vía hacia Keb y la Balanza que lleva en sí la Verdad y la Justicia que tu nombre sea bendito! ¡Mira! ¡A través de la Tierra, yo fuerzo mi camino! ¡Como un niño, ojalá pueda renacer a la vida! (Pág. 19)
 






 Capítulo XXXVI

Invocación a Isis y a Neftis

¿Oh, diosas hermanas de Isis y Neftis, salve; Os anuncio mis Palabras de Potencia! Rodeado de irradiaciones, he aquí que navego en mi Barca celeste. En verdad yo soy Horus, hijo de Osiris; vengo aquí, para ver a Osiris, mi Padre.(pág. 51)



  

Capítulo CIII

Para pronunciar palabras a la entrada del Santuario de Maat 

Heme aquí que llego ante ti. ¡Déjame pues contemplar tu radiante hermosura! ¡Oh Maat!¡ Mira! se levanta mi brazo en adoración a tu nombre. ¡Oh Verdad-Justicia, escucha! Llego ante los lugares que los árboles no se dan, que el suelo no hace surgir las plantas...Se acerca a mí mi Guía-protector; su rostro está cubierto con un espeso velo...(Pág. 145)


 






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